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lunes, 9 de febrero de 2026

Libro: Desenmascarando a un pobre idiota, Ricky D. Philips


Demacrado, inútil e infeliz: La cara de la derrota ha sido una constante en su vida. 

Ricky D. Philips, charlatán militar británico



Introduzcamos la historia

The First Casualty, escrito por el escribidor británico Ricky D. Phillips y publicado en 2018, aborda, desde una perspectiva alternativa, el desembarco argentino en las Islas Malvinas ocurrido el 2 de abril de 1982, con el que dio inicio formalmente la Guerra de Malvinas. El título del libro hace alusión a la célebre frase “la verdad es la primera baja de la guerra”, y refleja la intención del autor de cuestionar la narrativa oficial tanto del lado argentino como británico. En concreto, el libro propone que la operación de recuperación de las islas por parte de las fuerzas armadas argentinas no fue tan incruenta como se ha sostenido tradicionalmente, y que el combate en torno a la casa del gobernador (Government House) fue más intenso y sangriento de lo que los informes oficiales informaron en su momento. Según Phillips, la resistencia ofrecida por los Royal Marines fue significativa y causó numerosas bajas entre las tropas argentinas.

Uno de los puntos más controvertidos del libro es la afirmación de que las bajas argentinas en esa jornada no se limitaron a tres —como sostiene la versión oficial y está documentado en fuentes militares argentinas y británicas— sino que podrían haber ascendido a decenas o incluso más de cien. El autor sostiene esta cifra con base en entrevistas que dice haber realizado a excombatientes británicos, especialmente Royal Marines que participaron en la defensa de Stanley. Phillips argumenta que esas bajas fueron deliberadamente ocultadas por las autoridades argentinas de entonces, por razones políticas y propagandísticas. No obstante, es importante destacar que no se han presentado hasta el momento documentos oficiales, partes militares o listas de caídos verificables que respalden esa afirmación. Además, investigaciones periodísticas y académicas posteriores no han hallado evidencia creíble que confirme una cifra superior a las tres bajas reconocidas oficialmente: el Capitán de Corbeta Pedro Edgardo Giachino, el Teniente de Fragata  Diego García Quiroga y el Cabo Primero Ernesto Urbina.

Desde su publicación, The First Casualty ha recibido críticas tanto por parte de historiadores británicos como argentinos. Se le ha cuestionado por la falta de rigor metodológico, la escasez de fuentes primarias comprobables y la presencia de errores de tipo técnico, geográfico y cronológico en el relato. También se ha señalado que el libro se basa en gran medida en testimonios no documentados y reconstrucciones hipotéticas sin respaldo documental sólido. A pesar de ello, ha generado atención en redes sociales y foros de discusión por ofrecer una visión distinta del inicio del conflicto. En definitiva, The First Casualty representa un intento de reinterpretar un episodio clave de la Guerra de Malvinas, pero su contenido debe ser evaluado con cautela y completa incredulidad, confrontándolo con las fuentes oficiales, testimonios acreditados y el consenso historiográfico. Como cualquier obra que se propone cuestionar versiones consolidadas, su valor dependerá del estándar de evidencia que logre sostener.

Confirmación de ausencia de evidencia empírica

Arrancamos por el final: Así terminaron 48 horas de solicitudes personales de información a este fabulador británico para que confirme las supuesta información sobre la lista de bajas de 100 casos menciona en su libro, la cual le solicité durante una interacción en la plataforma X. Obviamente está en inglés porque este mamerto no domina el español pero también esta lleno de mutuas agresiones y afirmaciones en doble sentido producto de la testosterona. Cuando el diálogo se pone picante, no tengo problemas en seguir. 
El texto remarcado en rojo dice algo así:

"VOS sos el único que sostiene que esa "lista" existe. Yo nunca referencié nada referido a tal ítem y dudo que alguien lo hubiese hecho o que exista si es que alguna vez existió. Una vez más, vos generás un hecho y luego demandás pruebas del mismo".
Es decir, ese dato que afirma, sugiere, pone sobre y luego saca durante todo el libro no existe. Ya que él comenta en su libro que habrías más de 100 bajas argentinas y que el combate por la Casa del Gobernador fue feroz y duró muchísimas horas, como parte de su trabajo de "historiador" debió por lo menos buscar una lista de bajas que confirmara sus afirmaciones. Como es tan idiota, ni siquiera se le ocurrió mentir en este sentido.





Ricky D. Philips, como ya se ha mencionado, es un propagandista británico que se autopercibe como historiador militar, se hizo famoso por armar una serie de mentiras enfocadas principalmente en la siguiente cuestión: Durante el desembarco del 2 de abril de 1982, ocurrida en el pueblo de Puerto Argentino/Stanley, las tropas argentinas oficialmente tuvieron 1 muerto y 2 heridos de bala. El mitománo británico esgrime que hubo más de 100 bajas/muertos argentinos durante ese día de operaciones. Es el único “autor” que propone ese argumento en todo el planeta, sin ningún respaldo más que comentarios de supuestas entrevistas, sumatorias de conjeturas y cuanta otra falta de rigor científico se haya cruzado. 


Tiempos mejores: el autor autodidacta publica sus primeras mentiras con éxito en Inglaterra.


Podría tranquilamente ser un protagonista más de Trainspotting: Obsérvese la cara que empieza de demacrarse.

Cuando fue inquirido de las pruebas de dichas afirmaciones, nunca presentó pruebas de nada. La única cuestión que me interesaba tratar con semejante opa, obviamente, era ésta en particular. Sus respuestas fueron atacar, difamar, poner palabras que jamás dije, tratarme de racista, fabulero, loco, drogadicto.
En todo el dialogo le solicité esa supuesta lista de bajas siendo ésta mi única cuestión a resolver. Cada vez que pude le solicité “the list” (remarcado en amarillo suave en el texto), la lista de 100 bajas que pobre salame afirmaba que había ocurrido ese glorioso 2 de abril.


Abajo vemos el primer intercambio en X y, más abajo, decidí publicar toda la lista de interacciones para que vean lo cansador que es tratar con paciente psiquiátrico de este nivel.




¿Y qué pasó? Obviamente NUNCA TUVO ESA LISTA (ver más arriba). Fue una obvia mentira de este personaje llamado Ricky D. Phillips, alias "Rickymondo". Un pobre inútil, miembro de la Sociedad Real de Historia (¡imagínense lo que serán los otros integrantes!), que no ha servido para nada en toda vida, lleno de desastres personales, mediocridad y bullineo cuando era chico (confesiones de él mismo).






Todos anticipamos por estas afirmaciones incomprobables que era un charlatán total, un propagandista que sesgaba todas sus afirmaciones hacia la postura británica en cualquier puto tema, desde el más nimio, con un autismo repetitivo y con retraso madurativo que es característico de muchos británicos.


Incluso lo ayudo con una foto y con una "lista enumerada" para llenar... podría haber puesto a los dos otros dos infantes de marina (García Quiroga y Urbina) que fueron heridos junto a Giachino... ni eso sabía este hijo de la Gran Bretaña.




Así que es eso: este sujeto confirma que jamás tuvo una lista de bajas del 2 de Abril, que son sus puras invenciones que “eso evento ocurrió porque yo lo investigué”. No pierdan más tiempo con este imbécil.







Eso es lo que dice la inteligencia artificial Grok respecto a su libro.

Prompt: Qué opinan otros historiadores respecto a la tesis de Philips
Los historiadores y los especialistas en historia militar establecidos no han aceptado en general la tesis central de Ricky D. Phillips en The First Casualtyque los Royal Marines infligieron muchas bajas (estimaciones de 70-100 o más argentinos muertos o heridos) durante la invasión argentina de las Malvinas el 2 de abril de 1982, mucho más allá de la cifra oficial de un solo argentino muerto (el capitán Pedro Giachino) y unas pocas heridas, y que la resistencia fue mucho más intensa y prolongada que la defensa "simbólica" o "de token" que describen las versiones oficiales.Los historiadores académicos y profesionales de historia militar casi nunca citan el libro ni lo discuten en profundidad. No aparece en revistas académicas revisadas por pares, editoriales universitarias ni en las bibliografías estándar sobre la Guerra de Malvinas (por ejemplo, obras de Lawrence Freedman, Martin Middlebrook o los registros oficiales británicos y argentinos). Esta ausencia es llamativa, dada la magnitud de las afirmaciones del libro, que —de ser ciertas— exigirían revisar por completo la narrativa aceptada.Las críticas de quienes sí lo han abordado directamente suelen ser fuertes:
  • Hay blogs y críticas online (como "The First Casualty Dissected") que refutan sistemáticamente las interpretaciones de Phillips, señalando inconsistencias con evidencias físicas, informes oficiales, testimonios de veteranos argentinos (incluyendo figuras como el capitán Hugo Santillán, cuya perspectiva se usa en contra de la versión de Phillips) y la falta de documentación que corrobore decenas de muertes (ausencia de cuerpos, fosas comunes o registros hospitalarios que respalden tantas bajas). Estos análisis argumentan que el libro se apoya demasiado en testimonios selectivos de veteranos británicos, mientras minimiza o malinterpreta fuentes argentinas y la falta de pruebas materiales para las bajas altas.
  • Algunos lo califican de sensacionalista, historia pop nacionalista más que de investigación rigurosa. Critican que Phillips no tiene credenciales académicas formales en historia (no tiene posgrados ni publicaciones en revistas académicas establecidas), que el libro es autopublicado y con elementos de autopromoción, y que tiende a narrativas conspirativas (encubrimientos gubernamentales de ambos lados). Una crítica detallada lo describe como alguien que no califica como historiador académico, y recuerda que las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias, que el libro supuestamente no ofrece más allá de anécdotas.
La recepción positiva viene principalmente de:
  • Algunos veteranos de los Royal Marines y lectores pro-británicos, que lo elogian por "vindicar" el coraje de la guarnición y por mostrar una resistencia heroica.
  • Reseñas entusiastas en Goodreads, Amazon, etc., que lo llaman bien investigado y revelador.
  • Algunos autores de historia militar no académicos (por ejemplo, elogios del historiador naval Angus Konstam por el estilo narrativo, o menciones junto a otros autores de Malvinas).
Sin embargo, incluso estos provienen más de círculos de entusiastas o veteranos que de historiadores universitarios.Del lado argentino, rechazan casi por completo las cifras altas de bajas, alineándose con sus registros oficiales y testimonios de veteranos que hablan de una toma rápida y con pocas bajas (Giachino como única fatalidad, por fuego amigo o accidente, no por fuego de los Marines). Algunas fuentes argentinas ven el libro como propaganda británica que exagera la resistencia para glorificar a los defensores.En resumen, la tesis de Phillips sigue siendo marginal y muy controvertida. Ha ganado tracción en círculos populares de historia militar, comunidades de veteranos y discusiones online, pero enfrenta escepticismo generalizado o rechazo directo de historiadores profesionales, que se mantienen en el consenso: la defensa inicial fue valiente en algunos puntos, pero breve y con efectos limitados, con mínimas bajas argentinas en total, debido a la superioridad numérica abrumadora y la decisión de rendirse para evitar bajas civiles. El impacto del libro ha sido más cultural y polémico que historiográfico.








Finalmente, y para no dejar absolutamente ninguna duda, este imbécil también considera un mito el ataque al HMS Invincible, lo cual es común en la manada británica, pero le agrega la hijaputez de decir que el testimonio de los pilotos fue preparado, que nunca volaron esa misión, que mintieron sobre la misión porque querían llevarse las medallas, los ascensos y todo lo que incluía ese prestigio. Repito, un pobre imbécil hijo de puta que ni respeto por gente de coraje tuvo en su vida. Su dirección es X es @RDPHistory. No estoy diciendo que lo visiten y lo insulten.  

 

martes, 27 de enero de 2026

Malvinas: El Cielo es de los Halcones


Libro Malvinas - El Cielo es de los Halcones - Tomo II: Pucará

Disponible! Pedilo por Whatsapp 011 15-6057-0707,por mensaje privado o al mail “librosdeaviones@gmail.com”

Formato: 24 x 32 cm - Tapa Dura x 48 Págs.

Autor: Dibujos de Walther Taborda con textos de Néstor Barrón

Reseña: Libro de Ilustraciones (estilo Comic). Las circunstancias llevaron a tener que utilizar los Pucará en encuentros directos frente a los temibles Sea Harriers ingleses. Esos desequilibrados combates obligaron a los pilotos argentinos a toda clase de proezas. Y sin pensar en las consecuencias, los pilotos aceptaron esos desafíos, como verdaderos héroes de los tiempos modernos.

domingo, 21 de septiembre de 2025

Libro revela actas secretas de ayuda militar chilena a Gran Bretaña

 

El libro que desclasificará el crucial apoyo chileno a Inglaterra en la guerra de Malvinas

Los periodistas chilenos Mauricio Palma y Daniel Avendaño investigan sin límites de tiempo para un texto que revelará, con documentos y relatos humanos, la colaboración militar de Chile con el Reino Unido durante el conflicto de 1982.

Agenda Malvinas


La fallida operación Mikado realizada por comandos británico entre el 16 y 17 de mayo de 1982, y que contó con la estrecha colaboración con la Fuerza Aérea de Chile.

En el panorama de la historiografía latinoamericana, un nuevo y revelador capítulo se está escribiendo. Los periodistas chilenos Mauricio Palma Zárate y Daniel Avendaño Caneo se encuentran en la fase final de una investigación exhaustiva y sin precedentes que dará vida a un libro sobre uno de los episodios más delicados y menos divulgados de la historia reciente de la región: el apoyo estratégico, militar y de inteligencia del gobierno chileno de Augusto Pinochet al Reino Unido durante la Guerra de las Malvinas en 1982.

La obra, pactada con el gigante editorial Penguin Random House y con una publicación prevista para el primer semestre de 2026, no se limita a enumerar hechos; busca reconstruir una historia humana y política compleja, basada en documentación concreta y testimonios de sus protagonistas.

Orígenes

El origen de este proyecto se remonta a una curiosidad periodística alimentada por mitos y silencios. Como explican los autores, su método se caracteriza por una paciencia investigativa fuera de lo común. “Siempre nos ha interesado investigar temas que circulan, ciertos mitos y tratamos a partir de la investigación profunda, exhaustiva, sin límite de tiempo, a nosotros eso es algo que nos caracteriza, no nos ponemos límite de tiempo hasta que nosotros conseguimos lo que creemos es lo fundamental”, relatan.

El 40° aniversario del conflicto les dio el impulso final, pero fue una estancia en Londres la que proporcionó el punto de partida crucial. “Por razones familiares, me tocó vivir un año en Londres y ahí fui al Archivo Nacional de Londres a revisar los documentos que ellos tenían. Y ahí yo creo, que es un súper buen punto de partida”. Este acceso a archivos británicos, que han tenido distintas etapas de desclasificación, les permitió encontrar información inédita: “En los últimos dos o tres años han habido documentos importantes a los que tuvimos acceso y que obviamente a partir de eso se nos abrieron líneas de investigación”.

Para los periodistas, que eran solo niños durante la guerra, el tema siempre estuvo cubierto por un manto de silencio impuesto por la dictadura. “Acá en Chile nunca se habló mucho sobre el tema de la guerra de las Malvinas. Porque en ese tiempo la dictadura lo que hacía era efectivamente tratar de tapar toda esta cosa, toda esta mugre para ellos debajo de la alfombra. Entonces mientras menos el país lo supiera, mucho mejor para ellos”, afirman.

Su único recuerdo infantil era la potente canción de León Gieco “Sólo le pido a Dios”, una referencia lejana a un conflicto que sentían ajeno. “Escuchábamos la canción de León Gieco... y yo siendo un niño me acordaba que era muy fuerte escuchar 'el monstruo grande que pisa fuerte', para nosotros, una cosa súper increíble”.

Ese silencio es precisamente lo que su trabajo busca romper, transformando la especulación en evidencia: “Nosotros precisamente lo que estamos tratando de reconstruir son historias múltiples con respecto al apoyo chileno a los ingleses, y con historias súper concretas, muy concretas, con documentación. Ya deja de ser un mito, sino que hay documentación concreta” afirman.

Estrategias

El libro se propone explicar las razones detrás de esta colaboración, que para la junta militar chilena tenía una lógica estratégica ineludible. Los autores rescatan la justificación del entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Fernando Matthei: “Se está quemando la casa del vecino y yo tengo que proteger la mía”.

Este temor a una eventual invasión argentina no era infundado, según su investigación, ya que “también ha existido un documento por parte de los militares argentinos que señalaban que el próximo paso era la invasión chilena”.

El punto de inflexión que comenzó a resquebrajar el secreto fue, irónicamente, la detención de Pinochet en Londres en 1998. “Desde ese momento, Margaret Thatcher decide como argumento estratégico comunicacional decir, 'este amigo de Inglaterra que era Pinochet, que nos ayudó, es importante que se sepa'”.

Más allá de la alta política, los autores destacan los profundos lazos históricos que facilitaron esta alianza. “El gran aliado que ha tenido la Fuerza Armada chilena a lo largo de su historia son precisamente las Fuerzas Armadas del Reino Unido”, explican, citando desde la fundación de la Armada chilena por Lord Cochrane hasta la formación de los servicios de inteligencia con el MI6. “Muchos de los integrantes de las Fuerzas Armadas chilenas hacían sus pasantías en Inglaterra, entonces no era un aliado casual”. Este vínculo se entronca incluso en la idiosincrasia nacional: “Los chilenos nos hacemos llamar 'los ingleses de Latinoamérica'... el vínculo del Reino Unido con Chile es bastante estrecho a lo largo de la historia”.

Protagonismos

Uno de los hallazgos significativos de su investigación es el rol más protagónico de la Armada chilena, tradicionalmente opacado por el de la Fuerza Aérea. Descubrieron que el almirante José Toribio Merino, otro anglófilo confeso que “tenía su gran líder histórico, era el general Nelson”, fue un articulador clave.

“La Armada Chilena son los primeros que alertan a la Junta Militar Chilena en decir que se viene un ataque a las Malvinas” revelan. Incluso manejan documentación que sugiere una escalada mayor: “Existe un documento que fue interceptado incluso por las Fuerzas Armadas Argentinas, en donde se establece todo el proceso de acción que iba a desarrollar la escuadra chilena... y en un momento se señala, que en caso de ser necesario, estamos listos para que el 19 de abril de 1982 podamos ser partícipes de los ataques”, contra la Argentina.

Historias dentro de la historia

El libro también se adentrará en las historias humanas detrás de la gran estrategia. Quizás la más conmovedora es la búsqueda de la identidad de dos soldados argentinos rescatados por el barco chileno Piloto Pardo tras el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. “Hemos estado trabajando en los últimos dos años directamente en tratar de llegar a la identidad de estos dos héroes argentinos. Ha sido un proceso muy largo”, detallan.

Una pista crucial es un anillo de matrimonio: “Uno de ellos tenía un anillo, que se había casado en marzo de 1982, ese es un dato que para nosotros pudiese ser muy importante”.

Este esfuerzo investigativo ha sido posible, según dicen, gracias a la sorprendente colaboración recibida desde Argentina. “Nos sorprende, gratamente, es el apoyo que hemos tenido de las fuentes argentinas hacia esta investigación, han sido muy amables, muy abiertos, son más abiertos en la Argentina que en Chile”, reconocen, agradeciendo el apoyo de excombatientes, veteranos e incluso de las propias fuerzas armadas argentinas.

Objetivos

El objetivo final trasciende lo meramente histórico. Los autores visualizan su trabajo como un puente entre ambas naciones. “Creemos que este libro puede ser un aporte a conocer la historia, a conocernos más el chileno y el argentino”, reflexionan, aludiendo al fin de la rivalidad chauvinista que caracterizó a generaciones pasadas. “Nuestro libro apunta a eso, a una especie de rescate de la esencia de Latinoamérica, de que efectivamente somos países hermanos”, asienten.

Con una narrativa periodística accesible, buscan llegar especialmente a las nuevas generaciones para quienes Malvinas “es prehistoria”, asegurando que este episodio, cargado de secretos, lealtades complejas y dramas humanos, “merece ser revisitado y contado”.

Mauricio Palma Zárate y Daniel Avendaño Caneo no aspiran a ser definitivos, sino a sumarse a la tradición historiográfica con rigor y una mirada fresca, centrada en las personas que, desde las sombras, escribieron un capítulo clandestino de la guerra.




sábado, 6 de julio de 2024

Libro sobre la ayuda militar peruana a nuestro país

El libro que revela documentos inéditos sobre la ayuda de Perú a la Argentina durante la guerra de Malvinas

El texto relata los esfuerzos del presidente Fernando Belaunde Terry para evitar el conflicto armado en el Atlántico sur. Cómo fueron las intentos diplomáticos y el pedido de una tregua desde Lima


Fernando Belaunde Terry fue presidente del Perú en dos oportunidades. Fue un firme impulsor de la unidad latinoamericana (Foto libro "La intervención del Perú en la controversia de las Islas Malvinas")

Es por todos conocida la postura de Lima en su apoyo a la Argentina durante el conflicto del Atlántico Sur. Sin embargo, en el libro “La intervención del Perú en la controversia de las islas Malvinas”, de Víctor Andrés García Belaunde, se revela el esfuerzo por llegar a una solución pacífica

El libro relata la guerra de Malvinas según la visión peruana. Ya en la frase que abre una lectura apasionante de la trastienda diplomática tanto de los prolegómenos de la guerra como de los enfrentamientos bélicos en si, se revela la postura del Perú respecto a la Argentina: “En esta hora en la que la nación argentina es víctima del bloqueo bélico y de sanciones económicas injustificables, expreso a vuestra excelencia la decisión del Gobierno y pueblo peruanos de prestar todo el apoyo a nuestro alcance en la defensa de sus legítimos intereses nacionales y de la causa de la unidad latinoamericana”. Firmado por el presidente Fernando Belaunde Terry. Está fechado el 30 de abril de 1982.

El libro constituye un aporte histórico para los estudiosos del conflicto, más aún cuando su autor era un joven de 29 años y sobrino del presidente, cuando se desempeñó como secretario del Consejo de Ministros entre 1980 y 1982, transformándose en un testigo privilegiado de los esfuerzos diplomáticos por no llegar al enfrentamiento en el campo de batalla.

La mediación peruana era noticia. Hasta el ataque al crucero General Belgrano, Belaunde Terry no había perdido las esperanzas (Diario La Nación del 2 de mayo de 1982)

García Belaunde echa por tierra la opinión mezquina de los que aventuraron que Perú apoyó a la Argentina con la esperanza de obtener un aliado en sus reclamos a Chile por los territorios perdidos durante la guerra del Pacífico.

Nada más alejado de la realidad de entonces: una encuesta realizada en Perú indicó que en mayo de 1982 85,8% respaldaba a la Argentina y un 71,8% estaba dispuesto a ir a combatir a las islas.

El libro publica dos fotos de aviones Mirage que Perú envió a nuestro país (Fotografía libro "La intervención del Perú en la controversia de las Islas Malvinas")

A través de la lectura de sus páginas, el libro demuestra que el apoyo de Perú a nuestro país no fue circunstancial, sino que obedecía a raíces muy profundas de hermandad y de solidaridad, con antecedentes históricos. Fue crucial el papel de José de San Martín en el proceso independentista peruano, y hubo otros argentinos que se brindaron a servir al país aún a riesgo de su propia vida. Fue el caso de Roque Sáenz Peña quien se enroló como voluntario en el ejército peruano en la guerra que los enfrentó a Chile entre 1879 y 1884.

Cuando el 3 de enero de 1833 los británicos se apropiaron de Malvinas -el autor la describe como “invasión”- el Perú le envió al gobierno argentino documentación del siglo XIX, incluyendo un mapa de 1769, que sostenían que las islas pertenecían a la corona española.

El libro fue presentado en el Palacio San Martín. Contó con la presencia del autor y de diplomáticos de ambos países (TELAM/Raul Ferrari)

“Honestidad, lealtad y solidaridad”, describió el autor como los principales atributos que guiaron a Fernando Belaunde Terry, quien ejerció la primera magistratura en dos oportunidades: entre 1963 y 1968 y entre 1980 y 1985.

El libro ofrece un valioso aporte, que son los cablegramas generados entre Perú, Argentina, Gran Bretaña y Estados Unidos. El primer cablegrama está fechado el 8 de abril de 1982. Hay un nutrido material, que incluyen mensajes entre la cancillería peruana y sus embajadas en Argentina, el Reino Unido y Estados Unidos; están los generados en la embajada del Perú en Buenos Aires, en Londres y en Washington y cablegramas recibidos por el ministerio de relaciones exteriores peruanos. Son una fuente de datos y detalles que pintan los esfuerzos, a contrarreloj, de Belaunde Terry por llegar a una solución pacífica.

En el mismo sentido, queda de manifiesto sus gestiones para encolumnar a las naciones latinoamericanas detrás de la causa Malvinas. Durante su primer mandato, cuando participó de la reunión cumbre de jefes de estado americanos sostuvo una visión integradora de América Latina, idea que puso en práctica durante la guerra.

Con prólogo del presidente Alberto Fernández, el libro brinda una detallada crónica documentada del apoyo peruano a la Argentina

El 3 de abril de 1982 el gobierno peruano emitió su primer comunicado, en el que apoyaba la reivindicación argentina sobre las islas, en el marco del proceso de descolonización estipulado por resoluciones de Naciones Unidas, e instaba a dirimir el conflicto en forma pacífica.

El presidente Terry propuso “una honrosa e inmediata tregua”, a fin de llevar adelante negociaciones diplomáticas. El canciller argentino Nicanor Costa Méndez dijo que valoraba la iniciativa y que el país no se proponía iniciar hostilidades. Su par inglés también agradeció y que se estaban esforzando en llegar a una solución pacífica. Solo ponía un requisito por delante: el retiro de las fuerzas argentinas de las islas.

Apoyado por documentos, Garcia Belaunde describe cómo Gran Bretaña de todas maneras rechazó una tregua de 72 horas que proponía el peruano.

El 30 de abril le mandó un telegrama al general Leopoldo Galtieri, donde manifestaba el apoyo del gobierno y del pueblo peruanos en la defensa de los legítimos intereses nacionales y de la causa de la unidad iberoamericana. “Argentina ostenta títulos ancestrales e inobjetables”, sostuvo.

El libro transmite los esfuerzos del primer mandatario por poder cumplir con la misión que se había impuesto, y las demoras de los dos países en conflicto -Gran Bretaña ponía como condición el retiro de las tropas argentinas y Galtieri admitió que las decisiones debía consultarlas con la junta militar- fueron dos grandes escollos para llegar a buen puerto a lo que se había propuesto: llegar a “una paz digna, justa y oportuna”.

El hundimiento del Belgrano significó el fin del acuerdo de paz. Terry justificó su apuro en las respuestas a las propuestas. Dijo que de haber tenido las respuestas a tiempo, no hubiera ocurrido el hundimiento del crucero. A García Belaunde le parece extraño que los documentos ingleses referidos al Belgrano recién serán desclasificados en el año 2072.

Años después Terry confirmó que sus conversaciones eran grabadas por los servicios secretos ingleses y norteamericanos.

Asimismo, se detalla el envío de una decena de aviones Mirage en una misión secreta, que llegaron tarde al país y que no pudieron ser empleados. También da cuenta de una misión de observadores a la zona del conflicto, a comienzos de mayo. De la misma forma, se describe la triangulación de compra de armamento de Argentina a Israel, que se hizo vía Perú.

Hay un capítulo dedicado a “la ambigua reacción de Chile”, en el que el autor hace “un balance imparcial” del país vecino en su ayuda a Gran Bretaña.

Víctor Andrés García Belaunde es abogado, político y empresario y su obra se presentó en la Feria Internacional del Libro en Lima. También trajo su libro a Buenos Aires y lo difundió en un acto realizado en el Salón Libertador del Palacio San Martín, que estuvo encabezado por el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona. Además del autor, participaron el embajador argentino en Lima, Enrique Vaca Narvaja; su par de Perú en Buenos Aires, Peter Camino Cannock, y la directora nacional de Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Sandra Pitta.

García Belaunde habló de la unidad en el pueblo peruano en torno a las Malvinas, que es la misma unidad de la que hablaba José de San Martín cuando contribuyó a la liberación de ese país. La semilla había rendido su fruto.

domingo, 11 de junio de 2023

Operación Tabarin para alejar el control argentino de Malvinas en la SGM

Imágenes de una operación de alto secreto de la SGM a la Antártida para establecer bases y mantener a Argentina fuera de las Malvinas



George Winston || War History Online


Base A, Port Lockroy, establecida el 11 de febrero de 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb, 1944; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A119). Copyright: Crown (caducado).



Es fácil imaginar todas las batallas acaloradas del Teatro Europeo de la Segunda Guerra Mundial que tienen lugar en Francia, Bélgica o África del Norte, todas las campañas discutidas en la clase de historia en la escuela.

Pero también tuvieron lugar otras operaciones. Algunos no fueron conocidos en absoluto durante los años de guerra, porque los gobiernos o la prensa no los mencionaron abiertamente.

En un paisaje helado y árido en la Antártida, la "Operación Tabarin" tuvo lugar entre 1943 y 1946. Fue tan importante, a su manera, como cualquiera de las infames batallas que ocurrieron en Europa y el norte de África. Simplemente sucedió "por debajo del radar" y no se habló de ella una vez que se empezó.

Los aliados se preocupaban continuamente por el acceso del enemigo a las rutas de navegación y otras aguas. Eso también era cierto en la Antártida y sus alrededores, donde Gran Bretaña tenía una gran participación en el territorio que había reclamado a principios del siglo XIX. Argentina había comenzado a hacer valer los derechos de las Islas Malvinas plantando su bandera en la Isla Decepción en 1942.


Ubicación de la Isla Decepción en las Islas Shetland del Sur. Foto: Apcbg CC BY-SA 3.0

En consecuencia, Winston Churchill propuso una operación secreta cuyo propósito era doble:
  • vigilar los barcos enemigos que llegan al territorio de Gran Bretaña en la Antártida y 
  • garantizar la autoridad de Inglaterra sobre las Islas Malvinas para proteger el área de Argentina. 
Gran Bretaña tenía la intención de dejar en claro que todavía tenía autoridad en el área, particularmente en las Islas Malvinas.

El equipo de 14 hombres de la Operación Tabarin incluyó a un científico del Museo Británico, y sus diarios acaban de ser publicados en un nuevo libro, The Secret South. El libro detalla la operación, el establecimiento de diferentes bases y las luchas y alegrías de un viaje tan arduo.

 
Descarga de tiendas para establecer la Base A en Port Lockroy, 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A1 / 29). Copyright: Crown (caducado).

Algunos historiadores ven la Operación Tabarin como la expedición más singularmente vital jamás realizada por Gran Bretaña para continuar su investigación sobre la Antártida y sus recursos. Condujo al establecimiento de una instalación de investigación de vanguardia que examinó la geografía, el clima y otras ciencias naturales.

El líder de la operación, James Marr, era un zoólogo marino. Él y el gobierno británico reclutaron a otros hombres para el viaje cuyos talentos y habilidades se prestaron a los objetivos de la expedición.

 
Cdr James Marr, RNVR, líder de Tabarin, 1943-44. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A7). Copyright: Crown (caducado).

Ivan Mackenzie Lamb fue uno de esos hombres aventureros. Se unió a los largos e intensos viajes en trineo a través de la isla Wiencke y a otro viaje de 800 millas alrededor de la isla James Ross. Lamb contribuyó directamente al establecimiento de bases tripuladas en Deception Island, Hope Bay y Goudier Island. Las bases se erigieron lentamente durante el período de dos años del viaje.

 
Capitán Andrew Taylor RCE, topógrafo y líder de expedición durante el segundo año de Tabarin. Taylor asumió el mando con muy poca antelación y fue instrumental en el éxito de la temporada 1945-46. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A8 / 0). Copyright: Crown (caducado).

Las fotografías de Lamb en The Secret South revelan la camaradería, y las tribulaciones, de una tarea tan difícil. Pero los editores del libro señalan que, además de su habilidad detrás de la cámara y su experiencia científica como botánico, Lamb aportó algo más al viaje:

"De alguna manera", escriben, "quizás los [aspectos] más importantes del carácter de Lamb, al menos cuando se juzga en el contexto peculiar de una expedición polar, fueron su empatía y amabilidad".


Victor Marchesi, capitán del barco de apoyo a la expedición, HMS William Scoresby, y el segundo al mando. (Fotógrafo: Michael Sadler; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/2 / E402 / 43a) Copyright: Crown (caducado).

El gobierno británico insistió en que su preocupación por los barcos enemigos que perturbaban las líneas de suministro era la única razón de la expedición. Sin embargo, eso no era del todo cierto.

También le preocupaba la insistencia de Argentina en que las Islas Malvinas eran su territorio legítimo. La Operación Tabarin ayudaría a asegurar los derechos de Gran Bretaña en la Antártida y las Malvinas estableciendo bases permanentes y tripuladas.


Norman Marshall (zoólogo) trabajando en el laboratorio de la Base D, Hope Bay, 1945. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / D194). Copyright: Crown (caducado).

De hecho, esta operación secreta sería una de las razones por las que Gran Bretaña y Argentina se enfrentaron en 1982 durante un conflicto de 10 semanas llamado Guerra de las Malvinas, aunque ninguna de las partes declaró formalmente la guerra. Aún así, el asunto nunca se ha resuelto: cada país todavía cree que el territorio es legítimamente suyo.

Los diarios de Lamb, publicados 70 años después de su viaje a la Antártida, revelan otro capítulo más en las operaciones hasta ahora desconocidas llevadas a cabo por los Aliados para disuadir a los alemanes en cada punto de acceso. Ningún barco enemigo se acercó mientras los hombres estaban allí, y Lamb regresó a Gran Bretaña cuando expiró su contrato de dos años.


William Scoresby acercándose a la Isla Decepción, 1944. (Fotógrafo: James Edward Farrington, operador de radio; cortesía reproducida del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19 / 1A / 201/3). Copyright: Crown (caducado).

Los editores también señalan: "Cualesquiera que sean los objetivos quijotescos que lo motivaron a unirse a la expedición, no puede haber ninguna duda sobre la contribución de Lamb al éxito de la Operación Tabarin".


Tapa del libro.

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