domingo, 12 de abril de 2026

COAN: Los A-4Q y sus Mk- 82 Snakeye



Los A-4Q y sus Mk- 82 Snakeye



Algunas fotos y un perfil de bombas Mk82 con cola Snakeye (Mk15) en aviones Douglas A-4Q Skyhawk de la Armada Argentina. Esta letal combinación fue el arma antibuque preferida del COAN hasta la llegada, en 1982, de los Super Etendard y los misiles Exocet.


viernes, 10 de abril de 2026

Granadas de fusil de un infante argentino



Puerto Argentino. 
La mochila lleva (a confirmar) dos tipos diferentes de  Granadas para fusil FAL:
1. Granada explosiva de carga hueca (ATAN) PAF (proyectil antitanque de fragmentación) 62 con un Cart «LZG» y alza descartable.
Caracteristicas:
Calibre: 62 mm.
Longitud total: 417 mm.
Peso de la granada: 700 g.
Y además 2. Proyectil doble efecto de fragmentación PDEF 40
Caracteristicas:
Calibre: 40 mm.
Longitud: 381 mm.
Peso de la granada: 600 g.
Sistema de puntería: alza plástica (provista con la granada).
Captura RTA.

miércoles, 8 de abril de 2026

La familia Falkland reconoce los derechos argentinos sobre las islas

Giro histórico: el heredero del nombre “Falkland” reconoce la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas

Su postura, basada en una revisión histórica del origen de la denominación “Falkland”, volvió a poner en primer plano el peso simbólico y documental del reclamo argentino sobre la soberanía.

Por Yasmin Ali || Canal 26 



El inglés que afirman que son argentinas Foto: Foto generada con IA

Un hecho inesperado reavivó el debate histórico y simbólico sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Lord Lucius Falkland, descendiente directo de la familia cuyo apellido dio origen al nombre inglés del archipiélago, reconoció públicamente que las islas son argentinas. Su postura, expresada en una carta dirigida a la representación diplomática argentina en el Reino Unido, generó impacto tanto por su valor simbólico como por su peso histórico: proviene, nada menos, que del linaje asociado al bautismo británico de las islas.

Este pronunciamiento no tiene efectos jurídicos inmediatos, pero sí resignifica el debate desde la memoria histórica, un terreno donde Argentina sostiene uno de sus argumentos más sólidos. En pleno siglo XXI, cuando la disputa sigue siendo tratada por organismos internacionales como la ONU, la voz de Falkland introduce una variable inesperada: la de un heredero británico que cuestiona el relato colonial desde adentro.


Islas Malvinas. Foto: NA.

¿Quién es Lord Lucius Falkland y cuál es su vínculo con las islas?

Lord Lucius Falkland es descendiente de Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, figura clave en la historia británica del siglo XVII. Su antepasado fue funcionario del Almirantazgo y financista indirecto de expediciones navales inglesas en el Atlántico Sur. En honor a él, el navegante John Strong nombró en 1690 al estrecho entre las dos islas principales como Falkland Sound, denominación que más tarde se extendería a todo el archipiélago.

Lucius Falkland no es un funcionario ni representante del Estado británico. Es un descendiente privado, sin cargo político ni poder institucional. Justamente por eso, su palabra cobra otro valor: no responde a intereses diplomáticos, sino a una lectura personal de la historia que, según él mismo afirma, ha sido “mal contada” en el Reino Unido.


Ahtony Cary

El origen del nombre inglés “Falkland” en el archipiélago

El nombre “Falkland” no nació como denominación de las islas, sino de un paso marítimo. En 1690, el capitán inglés John Strong realizó el primer desembarco registrado en el archipiélago y bautizó al estrecho como Falkland Sound, en homenaje a Anthony Cary, uno de los patrocinadores del viaje. Con el tiempo, los mapas británicos comenzaron a aplicar ese nombre a todo el conjunto insular.

Sin embargo, la denominación “Islas Malvinas” es posterior pero más precisa desde el punto de vista histórico y geográfico. Fue establecida en 1764 por el navegante francés Louis Antoine de Bougainville, quien las llamó Malouines por el puerto de Saint-Malo. España adoptó el nombre y, tras la independencia, Argentina lo heredó como continuidad jurídica del dominio español en la región.

Por qué el descendiente de Lord Falkland reconoce la soberanía argentina

En 2013, en el marco del referéndum organizado por el gobierno británico en las islas —no reconocido por la ONU— Lucius Falkland tomó una decisión inesperada: envió una carta a la embajadora argentina en Londres manifestando su acuerdo con el reclamo argentino. En ese texto sostuvo que, aunque los habitantes sean británicos, el territorio pertenece históricamente a la Argentina.

Falkland llegó incluso a calificar el origen del nombre inglés como un acto de “piratería simbólica”, al considerar que una denominación circunstancial terminó siendo utilizada para legitimar una ocupación posterior. Su postura coincide con la de Naciones Unidas, que define a Malvinas como un territorio cuya soberanía aún está pendiente de resolución y llama al diálogo bilateral entre ambos países.


Lucius Falkland, descendiente de Anthony Cary

Un gesto sin impacto legal, pero con fuerte peso histórico

El reconocimiento de Lord Lucius Falkland no cambia mapas ni tratados, pero sí interpela el relato histórico dominante. En tiempos donde la disputa suele reducirse a consignas políticas, su palabra devuelve el foco a la historia: quién nombró, cuándo, y bajo qué contexto. Y, sobre todo, quién tenía derechos previos.

A veces, los giros más profundos no ocurren en los despachos oficiales, sino en la memoria. Y esta vez, esa memoria habló desde el corazón mismo del apellido “Falkland”.

lunes, 6 de abril de 2026

Malvinizando en Punta Alta

Durante la jornada, estudiantes integrantes de distintos Centros de Estudiantes participaron de una recorrida por el Museo de Malvinas y de un espacio de intercambio con veteranos, donde pudieron conocer en profundidad sus vivencias, reflexiones y aprendizajes vinculados a la causa Malvinas.

Posteriormente, se impulsó la formación de estudiantes promotores de la Causa Malvinas, brindándoles herramientas pedagógicas y acompañamiento para que puedan replicar lo aprendido en sus instituciones educativas.

El programa prevé, además, la realización de la jornada escolar “Malvinizar desde las aulas”, donde los propios estudiantes, junto a docentes y equipos directivos, coordinan actividades como exposiciones, conversatorios, muestras y propuestas artísticas, deportivas y culturales, promoviendo la reflexión sobre la soberanía, la memoria y la identidad nacional.

Desde el Municipio se continúa impulsando este tipo de iniciativas que buscan sostener la Causa Malvinas en el tiempo, acercándola a las nuevas generaciones y promoviendo una construcción colectiva de la memoria, se dijo desde el área de Prensa de la comuna local.


En redes

En Punta Alta, el programa de "Malvinización" es impulsado fuertemente por el Centro de Veteranos de Guerra y Familiares de Caídos, enfocado en mantener viva la memoria, testimoniar "Historias Vivas" en redes sociales y reconocer a enfermeras civiles del Hospital Naval Puerto Belgrano. Realizan actos, vigilias y actividades comunitarias.

El centro es un punto central de actividades, difusión de testimonios de veteranos, y conexión con familiares de caídos.

Recientemente se realizó un nuevo homenaje a la Asociación de Enfermeras Civiles por Malvinas 1982 por su labor crucial en el Hospital Naval Puerto Belgrano.

Entre sus actividades para conservar la Memoria Viva, se llevan adelante las vigilias tradicionales esperando el 2 de Abril, izado de pabellón y marcha de Malvinas, y la competencia pedestre.

En redes se pueden encontrar material de importancia en Facebook con el nombre del centro, instagram, youtube cvgmde puntaalta, o bien se pueden visitar las instalaciones y el museo, ubicados en Villanueva 375 (esquina Paso).

La institución fundada el 30 de junio de 1999, tiene como premisa brindar contención y asistencia.

El Archivo Histórico Municipal, por su parte, documenta la experiencia civil de Punta Alta durante los 74 días del conflicto.

Vigilia

A medida que se acerca el día de conmemoración, se renueva la memoria y el reconocimiento, se expresa desde el Centro.

"El 2 de abril es una fecha muy significativa para nuestro país".

"En este día se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, recordando a quienes participaron del conflicto de 1982 y a quienes dieron su vida por la Patria".

"Por eso, los invitamos a acompañarnos en la vigilia del 2 de abril, un espacio de memoria y encuentro para honrar a nuestros Veteranos de Guerra y recordar a quienes dieron sus vidas en las islas del Atlántico Sur".

Reflexión

En su página de Facebook, los integrantes de la institución compartieron:

“Hay que estar ahí para vivirlo.

Cada tripulante lo vivió de una manera distinta.

Cada protagonista tiene su recuerdo.

Cada historia, su propio punto de vista.

No hay una sola mirada.

Hay muchas experiencias que merecen ser escuchadas.

Por eso, es tan importante registrar cada testimonio.

Porque la memoria se construye con todas las voces.

Mientras haya quien recuerde y quien escuche, la historia seguirá viva".

18 competencia pedestre – 44 aniversario 

La media maratón “Gesta de Malvinas” será el próximo 5 de abril, a las 9.

Distancias: 5K VGM, 10,5K, 21K, marcha aeróbica familiar (4 km – no competitiva y sin costo).

Habrá remeras especiales para los primeros 250 anotados.

La inscripción se recibe en Villanueva 375 y mediante www.bahiacorre.com.ar

Los valores fueron fijados en $30.000 con remera + pulsera de fiscalización y  $10.000 sin remera.

Consultas: 2901-509146 (Héctor Santillán VGM).

"Correr, acompañar y mantener viva la memoria, en honor a los héroes". Ese es el propósito de este encuentro que se lleva adelante todos los años.

domingo, 29 de marzo de 2026

Malvinas: El ataque simultáneo multidireccional de la sección del Capitán Philippi

Una sola cosa importaba...



  

Nuestro vasto adiestramiento en ataques simulados a buques de nuestra flota durante años, nos permitió realizar el ataque con éxito contra la Ardent. Lo primero que hicimos fue separarnos, uno por izquierda, otro al centro y otro a la derecha. Esto ocasionó que el buque debiera dispersar su poder de fuego sobre tres blancos diferentes ocasionado la perdida de fuego concentrado. Su sistema de control de tiro tendría que elegir a uno de nosotros y tratar de derribarlo, pero los otros dos aviones llegarían seguro a la distancia necesaria. Ahí estaba nuestra oportunidad. No pudieron con ninguno de nosotros tres. Lancé primero mis bombas y una dio de lleno contra el buque. El teniente Arca, segundo en el ataque, lanzó sus bombas y se metió dentro del hongo de fuego producido por mi impacto. También acertó con una bomba. El teniente Márquez, último en la formación, fue espectador del ataque y nos confirmó los impactos. Además, conociendo su capacidad, seguramente su lanzamiento tuvo similares resultados.

‘Escapamos por la misma’, les ordené por radio a mis pilotos. Quise decir ‘por el mismo lugar que ingresamos’. Sin avistar actividad enemiga, iniciamos nuestro escape hacia Río Grande, nuestra base. En ese momento, no sabíamos que dos Sea Harrier ingleses volaban encima nuestro. No podíamos verlos debido al mal tiempo. Solo supe de ellos cuando el teniente Márquez rompió el silencio de radio alertándonos: ‘¡Harrier! ¡Harrier!’. Casi de inmediato, un golpe, un mazazo, golpeó mi avión. Me habían dado.



El avión, fuera de control, comenzó a encabritarse. El bastón de comando no respondió a mis llamados y, en ascenso, el avión se dirigió hacia un techo de nubes que descargaba la lluvia sobre mi parabrisas. Llevé el acelerador hacia atrás y tampoco obtuve respuesta, volaba a casi mil kilómetros por hora. El manual del avión indica que uno debe realizar la maniobra de eyección por debajo de los 350 nudos (648 km por hora). Realizarla por encima de esa velocidad puede ser letal, incluyendo desmembramiento del cuerpo o lesiones en hombros y caderas.

Accioné el freno de picada para intentar reducir la velocidad y tampoco respondió. Me di vuelta para ver qué ocurría detrás mío y, para mi sorpresa, observé al Sea Harrier que me había lanzado el misil acercándose para rematarme con cañones a corta distancia. Llamé a mis dos numerales y les informé que me encontraba bien, sin daños físicos, y que me eyectaba.

Accioné de la manija inferior y una explosión ocupó mis sentidos. Un último pensamiento me abordó: ‘me estoy desnucando como el teniente Peña’. Y luego me desmayé. El Teniente Peña, piloto de A-4Q, falleció en 1972 durante su eyección al engancharse la manguera de oxígeno en el acelerador, desnucándolo.



El capitán Alberto Philippi, lanzado a casi mil kilómetros por hora, impactó contra la masa de aire. Entonces, ocurrió el primer milagro: su cuerpo no se desmembró. El segundo milagro vino en su ayuda a continuación: el asiento eyectable, con su cohete vencido, funcionó en altura. Philippi atravesó la tormenta, emergió por encima de las nubes y continuó su ascenso hacia un sol brillante y un cielo límpido. Rodó por el aire y una sorpresiva explosión controlada lo separó de su asiento. Ambos cayeron al vacío hundiéndose otra vez en la nubosidad.

Descendió sin conocimiento, a casi 200 km por hora. Tercer milagro: el pequeño paracaídas extractor realizó su trabajo inicial obligando a que el paracaídas principal procediese a su apertura. En pocos segundos la vela naranja del paracaídas flotó en el aire depositando al piloto inconsciente sobre el mar. Philippi abrió sus ojos y entre la cortina de agua observó una escena dantesca: delante suyo volaba el A-4Q del teniente José César Arca perseguido por un Sea Harrier que trataba de abatirlo con fuego de cañón”.

Luego de la eyección, mi casco y máscara de oxígeno quedaron desacomodados. Tuve que luchar para sacármelos. En ese momento creí que no tendrían más utilidad y los dejé caer al mar. El paracaídas, de color naranja, funcionó bien: floté en el aire, tuve un buen contacto con el mar y, cuando comenzaba a hundirme, la vela del paracaídas se infló sobre la superficie y me arrastró por encima de las olas. Me liberé del paracaídas y nadé hasta la orilla.



El capitán Philippi iba a volver a Malvinas. “Tenían planes para mí”, dijo en entrevista con LA NACIÓN, descubriendo una fotografía que guarda con recelo desde hace 40 años. Allí a aparece junto a los recordados Gansos Salvajes, nombre que adoptaron los pilotos retirados de la Marina que estaban volando en aerolíneas comerciales y se presentaron como voluntarios para combatir en Malvinas. Ellos, liderados por Philippi, conformaron la escuadrilla Águila, que se aprestaba para combatir a los británicos.

Cuenta Philippi: “La fotografía fue tomada a comienzos de junio en la Base Aeronaval Comandante Espora. En ella estoy recibiendo a ex pilotos de A-4Q que fueron convocados para formar una nueva escuadrilla que reemplazaría, en Río Grande, al Capitán Castro Fox, que continuaba sus operaciones con sus últimos cuatros aviones y sin relevos.

Hubiera sido el Comandante de la nueva escuadrilla de A-4E provistos de un armamento mucho mejor que el que disponíamos en nuestros A-4Q. Sin embargo los planes se desmoronaron al ser interceptados los misiles por los servicios secretos británicos apenas comenzaban su traslado a nuestro país desde Sudáfrica. También se le sumó la presión de los Estados Unidos a Israel para que no nos vendiera esos aviones.

Los pilotos que me acompañarían eran aviadores navales que se habían retirado o volaban como pilotos en líneas aéreas. Sin embargo, ninguno faltó a la convocatoria. Volvieron dejando todo de lado, en calidad de voluntarios. En ese momento una sola cosa importaba, nos llamaba la Patria”.

Fuente: Claudio Meunier - La Nación
Imágenes:
-Capitán Alberto Philippi (arriba), foto por Pablo Cersosimo.
-Skyhawk A-4Q de la Aviación Naval. (Alex Klichowski).
-Escuadrilla "Águila", liderada por Philippi (cuarto de izq. a der.) quien estaba decidido volver a seguir combatiendo en Malvinas. Foto: Alberto Philippi.