domingo, 26 de abril de 2026

COAN: La oportunidad perdida de la noche del Banzai

La Noche del Banzai



Breve Crónica de un frustrado ataque a la Flota Británica —- El 25 de abril los ingleses recuperan las islas Georgias del Sur, a partir de ese momento comenzó una tensa calma en las islas Malvinas en espera de la presencia del enemigo en ellas. Por entonces la Flota de Mar argentina procuraba interdictar los movimientos de la Flota británica. Para los cual había desplegado dos Grupos de Tareas, uno al norte de Malvinas, y otro al Sudeste de las mismas.
El primero de ellos se centraba en el portaaviones A.R.A 25 de Mayo, desde el cual los aviones Tracker realizaban misiones de Exploración para detectar el enemigo, sobre el cual en los últimos días de abril se autorizó abrir fuego. El 29 de abril con el buque a unas 150/200 Millas Naúticas al Norte del Estrecho San Carlos comenzaron vuelos de exploración a máxima distancia que al día siguiente, 30 de abril, por la noche dieron como resultado que se obtuvieran contactos MAE de frecuencia de radares ingleses al N-NE de Puerto Argentino.
En las primeras horas del 1 de mayo se materializa el ataque de un avión británico Vulcan al aeropuerto de esa localidad, a ello se sumó horas más tarde bombardeo naval inglés, la vigilia en Malvinas había terminado. Ese día a primera hora se había realizado un vuelo de exploración desde el portaaviones sin llegar a tener contactos radar. Un segundo vuelo a 1513 horas obtiene contacto radar con seis buques medianos y uno grande, era un Grupo de Tareas de la Flota británica. Ambos Grupos estaban a 150/200 millas de distancia, uno el argentino sabía donde estaba el enemigo, no así el británico. La ventaja táctica estaba de nuestro lado. Sin embargo la falta de capacidad de ataque y operación nocturna de los A4Q, impidió que se materializaran acciones ofensivas de inmediato. En este punto se continuaron las tareas de exploración desde el portaviones a fin de mantener la posición de la Flota inglesa, para que a primeras horas del día 2 de mayo se materializara un ataque con seis aviones A4Q con cuatro bombas MK82 cada uno. La última posición del enemigo se obtuvo a 2300 del 1 de mayo por medio de un vuelo de exploración de un Tracker. 1- El Comandante británico sabía que había sido detectado, pero no tenía la certeza de la posición de la Fuerza naval argentina. Su problema era ubicarnos, para ello ordenó vuelos de exploración con sus aviones Harrier. Uno de ellos interceptó al avión Tracker mencionado en el párrafo anterior, avión que pudo eludir a su perseguidor volando nocturno a ras del agua. Pero ese Harrier obtuvo la posición, cuanto menos bastante aproximada, de la Flota argentina.



Esto se tradujo en que en la misma se cubrieran puestos de combate y se autorizara al destructor Santísima Trinidad a lanzar sus misiles sobre el avión inglés, que nunca entró en el alcance de los mismos.
En la noche de marras por lo menos tres veces se tocó “combate” en el Grupo de Batalla argentino, cada vez que secciones de acciones Harrier se acercaran al Grupo de Batalla argentino, que hizo que pocos durmieran, esto permitió la Comandante británico conocer la posición de los buques argentinos, como asimismo apreciar cabalmente su capacidad de combate.
El Comandante del H.M.S. Invencible luego del Conflicto refirió que: ”Los Tracker a lo largo de los 45 días de combate fueron un serio dolor de cabeza, porque sabiendo que me habían detectado, en diez y siete oportunidades envié a mis Harrier para derribarlos, sin poder concretar nunca este objetivo”.
La situación táctica obligaba a mantener la posición del enemigo británico, así fue como a 0528 del 2 de mayo se destacó un avión Tracker a confirmar su presencia, para que luego en pocas horas más despegara un segundo avión con la tarea de ir al punto dato que obtuviera o confirmara el primero, y mantener exploración en contacto con el enemigo para guiar el ataque de seis aviones A4Q. 2- El prevuelo de la misión lo realizó el Personal del Departamento Operaciones del buque, en el mismo estaban presentes los tripulantes del avión explorador y los Oficiales de la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Ataque, con quienes se determinaron todos los detalles de la operación a realizar. Un hecho demoró la ejecución de la tarea, la falta de viento, cosa poco común en esas latitudes. Para explicarlo en pocas palabras hay Tablas que determinan la cantidad y el tipo de bombas que se necesitan para batir un blanco, ellas determinaban que en esa situación táctica el número era cuatro. El viento real, casi nulo, permitía que con el buque a máxima velocidad, alcanzara una velocidad relativa que sólo se traduciría en una carga de una bomba por avión. Así las cosas con el prevuelo realizado se decidió esperar más viento real para lanzar el ataque.
Si analizamos la capacidad aérea y contraaérea británica de los seis aviones A4Q que hubiesen despegado, cuatro tenían posibilidad de llegar al blanco y lanzar sus bombas y dos podrían haber regresado a al buque. De dieciséis bombas lanzadas, el 25 %, cuatro, hubiese alcanzado un buque, que si hubiese sido un portaaviones hubiese significado su neutralización. Salir con una bomba por avión no hubiese causado daño significativo alguno al enemigo, con pérdida de vidas y de la mitad de la capacidad aérea de ataque e interceptación embarcada propia. 3- El avión Tracker que había sido lanzado a 0528 no obtuvo contacto con la Flota inglesa, la misma había tomado un arrumbamiento E en alejamiento del Grupo de batalla argentino, no obstante durante esa mañana aviones Harrier se aproximaron al mismo en repetidas oportunidades para conocer su posición, con el consabido toque de combate en nuestras Unidades.
Cabe recordar que existía la posibilidad cierta de un ataque aéreo sobre el Grupo naval propio, lo que obligaba a tener una sección de A4Q sobre cubierta a cinco minutos de aviso como Interceptores. De hecho el tiempo de catapultaje se cumplió en cada alarma de combate y, en al menos una o dos oportunidades, se lanzó una segunda Sección que estaba de reserva.



En una pausa de combate, el Comandante del Portaaviones conversa con el copiloto del avión explorador guiador y le da su apreciación táctica: la capacidad antiaérea de ambas Flotas era la misma, la capacidad misilística antisuperficie también, se suponía que los Harrier embarcados era un número similar a los A4Q y que estos podrían enfrentarlos con éxito, cuando habló de la amenaza submarina dijo algo así como mejor no pensarlo.

Empeñar seis A4Q en una misión a ataque, significaba además que la capacidad de interceptación con esos aviones desde el portaaviones quedaba reducida a cero. La sección, dos aviones, que quedaría abordo preveía mantener un avión como de reserva para el ataque y el segundo como tanquero, para reabastecer los aviones atacantes en su regreso al portaaviones en caso de ser necesario. 4- El demorado vuelo de exploración despegó a 1435 horas, se realizó a exploración máxima distancia, obtuvo contactos radar y MAE sobre el enemigo, aterrizó a 1900 horas, su tripulación vió que en el personal del buque rostros con distinta expresión que a la mañana, el crucero A.R.A General Belgrano había sido hundido, la amenaza submarina se había materializado. Seguirían días y noches interrumpidos por cubrir puestos de combate.
Si el 2 de mayo de 1982 se hubiese materializado el ataque a la Flota inglesa, quizás se recordaría como el día de la Aviación Naval, pero no fue así. Sin embargo dos días más tarde una sección de aviones Super Etendart, guiados por un avión Neptune, hundieron el destructor británico H.M.S. Sheffield sin duda una clara muestra de nuestra voluntad de presentar batalla. Y así ese día que significó en Bautismo de Fuego de la Aviación Naval argentina luego fue instituido como día de la “Aviación Naval Argentina”.
La noche del 1 al 2 de mayo quedó en el imaginario de sus protagonistas como la llamada “Noche del Banzai”. TEXTO: Por CL VGM (RE) Rafael L. Sgüeglia PINTURA🖼: Iustrativa, hecha por Caros Adrian Garcia
@aviationart_argentina 🎨

sábado, 18 de abril de 2026

En EE.UU. piden que nos devuelvan las Malvinas

En Estados Unidos ya piden que devuelvan las Malvinas



En el programa 
@TheFive en el prime-time de @FoxNews conducido por @JesseBWatters , el comentarista @greggutfeld dijo abiertamente que USA debe recuperar las ISLAS MALVINAS en favor de Argentina. 

“Yo firmemente creo que deberíamos quitarles las Malvinas a Inglaterra” 

“Y devolverlas a Argentina!” 

Cambio de época total.



martes, 14 de abril de 2026

Puerto Argentino: Desesperación kelper ante la decadencia británica

Desesperación kelper


Esto pasa en Puerto Argentino. Los Kelper reclaman la autodeterminación pese a no ser nativos sino británicos plantados. Reclaman sus deseos no sus intereses como debe ser de acuerdo a la resolución de 1965 de las Naciones Unidas. Las Malvinas son Argentinas.


domingo, 12 de abril de 2026

COAN: Los A-4Q y sus Mk- 82 Snakeye



Los A-4Q y sus Mk- 82 Snakeye



Algunas fotos y un perfil de bombas Mk82 con cola Snakeye (Mk15) en aviones Douglas A-4Q Skyhawk de la Armada Argentina. Esta letal combinación fue el arma antibuque preferida del COAN hasta la llegada, en 1982, de los Super Etendard y los misiles Exocet.


viernes, 10 de abril de 2026

Granadas de fusil de un infante argentino



Puerto Argentino. 
La mochila lleva (a confirmar) dos tipos diferentes de  Granadas para fusil FAL:
1. Granada explosiva de carga hueca (ATAN) PAF (proyectil antitanque de fragmentación) 62 con un Cart «LZG» y alza descartable.
Caracteristicas:
Calibre: 62 mm.
Longitud total: 417 mm.
Peso de la granada: 700 g.
Y además 2. Proyectil doble efecto de fragmentación PDEF 40
Caracteristicas:
Calibre: 40 mm.
Longitud: 381 mm.
Peso de la granada: 600 g.
Sistema de puntería: alza plástica (provista con la granada).
Captura RTA.

miércoles, 8 de abril de 2026

La familia Falkland reconoce los derechos argentinos sobre las islas

Giro histórico: el heredero del nombre “Falkland” reconoce la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas

Su postura, basada en una revisión histórica del origen de la denominación “Falkland”, volvió a poner en primer plano el peso simbólico y documental del reclamo argentino sobre la soberanía.

Por Yasmin Ali || Canal 26 



El inglés que afirman que son argentinas Foto: Foto generada con IA

Un hecho inesperado reavivó el debate histórico y simbólico sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Lord Lucius Falkland, descendiente directo de la familia cuyo apellido dio origen al nombre inglés del archipiélago, reconoció públicamente que las islas son argentinas. Su postura, expresada en una carta dirigida a la representación diplomática argentina en el Reino Unido, generó impacto tanto por su valor simbólico como por su peso histórico: proviene, nada menos, que del linaje asociado al bautismo británico de las islas.

Este pronunciamiento no tiene efectos jurídicos inmediatos, pero sí resignifica el debate desde la memoria histórica, un terreno donde Argentina sostiene uno de sus argumentos más sólidos. En pleno siglo XXI, cuando la disputa sigue siendo tratada por organismos internacionales como la ONU, la voz de Falkland introduce una variable inesperada: la de un heredero británico que cuestiona el relato colonial desde adentro.


Islas Malvinas. Foto: NA.

¿Quién es Lord Lucius Falkland y cuál es su vínculo con las islas?

Lord Lucius Falkland es descendiente de Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, figura clave en la historia británica del siglo XVII. Su antepasado fue funcionario del Almirantazgo y financista indirecto de expediciones navales inglesas en el Atlántico Sur. En honor a él, el navegante John Strong nombró en 1690 al estrecho entre las dos islas principales como Falkland Sound, denominación que más tarde se extendería a todo el archipiélago.

Lucius Falkland no es un funcionario ni representante del Estado británico. Es un descendiente privado, sin cargo político ni poder institucional. Justamente por eso, su palabra cobra otro valor: no responde a intereses diplomáticos, sino a una lectura personal de la historia que, según él mismo afirma, ha sido “mal contada” en el Reino Unido.


Ahtony Cary

El origen del nombre inglés “Falkland” en el archipiélago

El nombre “Falkland” no nació como denominación de las islas, sino de un paso marítimo. En 1690, el capitán inglés John Strong realizó el primer desembarco registrado en el archipiélago y bautizó al estrecho como Falkland Sound, en homenaje a Anthony Cary, uno de los patrocinadores del viaje. Con el tiempo, los mapas británicos comenzaron a aplicar ese nombre a todo el conjunto insular.

Sin embargo, la denominación “Islas Malvinas” es posterior pero más precisa desde el punto de vista histórico y geográfico. Fue establecida en 1764 por el navegante francés Louis Antoine de Bougainville, quien las llamó Malouines por el puerto de Saint-Malo. España adoptó el nombre y, tras la independencia, Argentina lo heredó como continuidad jurídica del dominio español en la región.

Por qué el descendiente de Lord Falkland reconoce la soberanía argentina

En 2013, en el marco del referéndum organizado por el gobierno británico en las islas —no reconocido por la ONU— Lucius Falkland tomó una decisión inesperada: envió una carta a la embajadora argentina en Londres manifestando su acuerdo con el reclamo argentino. En ese texto sostuvo que, aunque los habitantes sean británicos, el territorio pertenece históricamente a la Argentina.

Falkland llegó incluso a calificar el origen del nombre inglés como un acto de “piratería simbólica”, al considerar que una denominación circunstancial terminó siendo utilizada para legitimar una ocupación posterior. Su postura coincide con la de Naciones Unidas, que define a Malvinas como un territorio cuya soberanía aún está pendiente de resolución y llama al diálogo bilateral entre ambos países.


Lucius Falkland, descendiente de Anthony Cary

Un gesto sin impacto legal, pero con fuerte peso histórico

El reconocimiento de Lord Lucius Falkland no cambia mapas ni tratados, pero sí interpela el relato histórico dominante. En tiempos donde la disputa suele reducirse a consignas políticas, su palabra devuelve el foco a la historia: quién nombró, cuándo, y bajo qué contexto. Y, sobre todo, quién tenía derechos previos.

A veces, los giros más profundos no ocurren en los despachos oficiales, sino en la memoria. Y esta vez, esa memoria habló desde el corazón mismo del apellido “Falkland”.