Mostrando entradas con la etiqueta Antártida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antártida. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de marzo de 2026

Gran Bretaña en una carrera contra Argentina por la Antártida


The Telegraph admite la verdad: Gran Bretaña quiere llegar a la Antártida antes que Argentina





En una admisión tan reveladora como preocupante, The Telegraph, uno de los diarios más emblemáticos del conservadurismo británico, publicó un artículo en el que sostiene sin rodeos que el Reino Unido debe apresurarse a asegurar su presencia en la Antártida antes de que lo haga la Argentina. El motivo es claro: los inmensos recursos naturales del continente blanco podrían convertirse en una tabla de salvación para una potencia en declive.

Lejos de tratarse de una simple reflexión geopolítica, el texto expone con crudeza una ambición estratégica británica sobre un territorio donde la Argentina no solo posee derechos históricos, geográficos y jurídicos, sino también una presencia concreta e ininterrumpida desde 1904. Es decir, mucho antes de que Londres intentara revitalizar sus pretensiones sobre la región, la Argentina ya estaba allí, sosteniendo con hechos su vínculo permanente con la Antártida.

El propio artículo británico reconoce esa realidad. Menciona la cercanía natural entre el territorio continental argentino y la Antártida, así como la firmeza con la que nuestro país defendió históricamente su reclamo soberano. No es un dato menor: mientras el Reino Unido observa el continente blanco como una oportunidad de rescate económico, la Argentina lo considera parte integral de su proyección territorial, científica, logística y estratégica.

Durante décadas, el Tratado Antártico de 1959 preservó a la región como un espacio dedicado a la paz y a la ciencia. Pero ahora, ante el crecimiento del interés global por el petróleo, el gas, los minerales y otros recursos críticos, comienzan a aparecer voces en las grandes potencias que buscan terminar con esa etapa de cooperación y abrir una nueva era de disputa. El artículo de The Telegraph se inscribe exactamente en esa lógica: la de una potencia que, frente a su debilitamiento, vuelve a mirar hacia territorios ajenos con reflejos coloniales.



El texto también deja en evidencia la preocupación británica por el avance de otros actores, entre ellos Argentina, Chile, China, Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, entre todos esos nombres, la Argentina aparece como un rival central. Y no por casualidad: nuestro país tiene la legitimidad de la cercanía geográfica, la continuidad histórica, la experiencia logística y una presencia humana y científica sostenida que ninguna editorial extranjera puede borrar.

La preocupación británica también revaloriza el papel estratégico de las Islas Malvinas, utilizadas por el Reino Unido como enclave de proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida. Esa realidad confirma, una vez más, que la cuestión antártica no puede separarse de la disputa por Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Todo forma parte de un mismo tablero geopolítico, en el que la Argentina debe actuar con claridad, decisión y visión de largo plazo.

En definitiva, lo que The Telegraph dice entre líneas es contundente: el Reino Unido sabe que la Argentina cuenta con títulos sólidos, presencia real y una posición privilegiada en la disputa por el futuro del continente blanco. Por eso busca instalar una narrativa de urgencia, como si se tratara de una carrera por apropiarse de una riqueza antes que otros. Pero la Antártida no es un botín, y mucho menos un premio para nostalgias imperiales.

Frente a este escenario, la Argentina tiene una responsabilidad histórica: defender con firmeza su soberanía, fortalecer su presencia científica y logística, y consolidar una política de Estado que proteja plenamente sus derechos en la Antártida. Porque si incluso desde Londres reconocen la centralidad argentina en el continente blanco, entonces es hora de que la dirigencia nacional esté a la altura de esa verdad y la convierta en acción estratégica.

Si querés, también te lo puedo rehacer en un tono todavía más editorial, patriótico y confrontativo, o en una versión más breve e impactante para publicación en redes, columna o nota de opinión.

jueves, 17 de julio de 2025

Tratado Antártico: La geoestrategia de la BNI de Ushuaia

Análisis de la Base Naval Integrada en Ushuaia y su impacto en las reivindicaciones argentinas para la renegociación del Tratado Antártico en 2048

Esteban McLaren

 

1. La Importancia Estratégica de la Base Naval Integrada en Ushuaia

La Base Naval Integrada en Ushuaia se ha convertido en un pilar esencial de la estrategia geopolítica de Argentina en el Atlántico Sur y la región Antártica. Su ubicación, en el extremo más austral del continente sudamericano, le permite al país proyectar una presencia operativa directa hacia la Antártida. Este posicionamiento no solo facilita el control de las rutas marítimas estratégicas, como el Paso Drake, sino que también mejora la capacidad de Argentina para patrullar, vigilar y asegurar el cumplimiento de normativas internacionales en una de las zonas más disputadas del planeta.

La base está diseñada para servir tanto a propósitos militares como científicos, lo que le da a Argentina una ventaja estratégica significativa. Al combinar la investigación científica con las operaciones militares, Argentina refuerza su papel como un actor clave en la Antártida, demostrando una "presencia activa" que, según el derecho internacional, fortalece la legitimidad de sus reclamaciones territoriales en el continente blanco.

2. La Transformación del Poder de Negociación de Argentina en el Tratado Antártico

El Tratado Antártico, firmado en 1959, establece que la Antártida será un territorio destinado exclusivamente a la investigación científica pacífica y prohíbe la explotación de sus recursos naturales. Sin embargo, a partir de 2048, este tratado podría ser objeto de renegociación, especialmente en temas relacionados con la explotación de recursos minerales y energéticos. En este contexto, la Base Naval Integrada de Ushuaia se proyecta como una pieza central en la estrategia argentina para influir en este proceso.

Presencia Física Permanente
: La proximidad geográfica de la base a la Antártida permite a Argentina reforzar su presencia continua en la región. Este tipo de presencia no solo es clave para la operación logística de las bases de investigación en la Antártida, sino que también se convierte en un argumento de peso para futuras negociaciones territoriales. La "presencia efectiva" es un criterio importante en las disputas de soberanía, y Argentina podrá demostrar que, a diferencia de otros países, su participación no es simbólica ni estacional, sino permanente.

Liderazgo Científico
: La investigación científica es una de las piedras angulares del Tratado Antártico, y Argentina ha estado fortaleciendo su papel en este ámbito. La Base de Ushuaia, con su infraestructura de apoyo logístico, permitirá al país realizar expediciones más frecuentes y extender la duración de sus misiones científicas en la Antártida. Este liderazgo científico será crucial durante la renegociación del tratado, ya que los países con mayores contribuciones científicas suelen tener una voz más fuerte en la toma de decisiones.

Control de la Seguridad Marítima y de los Recursos
: Con la nueva base, Argentina podrá controlar de manera más efectiva la actividad marítima en el Atlántico Sur, incluyendo la vigilancia de la pesca ilegal y la exploración de recursos naturales. Esta capacidad de monitoreo y control le dará a Argentina la oportunidad de posicionarse como un "guardián" de la conservación y la sostenibilidad de la región antártica, lo que puede ser utilizado como un argumento político a su favor en la futura renegociación del tratado.

Proyección de Poder y Prestigio Nacional
: La construcción de una base de esta magnitud tiene un fuerte simbolismo tanto a nivel nacional como internacional. Para la población argentina, se trata de una reafirmación del compromiso con la soberanía nacional, mientras que para la comunidad internacional, es un mensaje claro de que Argentina tiene la intención de defender sus derechos en la región antártica. Esta demostración de poder blando y duro podría disuadir a otros actores internacionales de cuestionar las reclamaciones de Argentina.


3. Consecuencias Geopolíticas

Tres consecuencias geopolíticas principales podrían mencionarse de esta base:

Cambio en el Equilibrio de Poder Regional
: La capacidad operativa que otorga la Base de Ushuaia podría modificar la relación de fuerzas en el Atlántico Sur. En particular, puede generar una nueva dinámica con el Reino Unido, dado que la base aumenta la capacidad de Argentina para realizar patrullajes y controlar el tránsito marítimo cerca de las Islas Malvinas. La intersección entre las reclamaciones sobre la Antártida y las Malvinas podría convertirse en un frente de tensión diplomática.

Competencia con Chile y Brasil
: Las reclamaciones antárticas de Argentina, Chile y el Reino Unido se superponen en ciertas áreas. La modernización de la infraestructura de Argentina podría provocar una respuesta de Chile, que también mantiene bases logísticas clave para sus operaciones antárticas. Brasil, que no tiene reclamaciones territoriales pero sí interés estratégico en la región, podría seguir una lógica similar para fortalecer su presencia en la región.

Relación entre la Antártida y la Disputa de las Malvinas
: La Base de Ushuaia tiene el potencial de reforzar la conexión simbólica y operativa entre las reivindicaciones argentinas sobre la Antártida y las Islas Malvinas. La posibilidad de realizar patrullajes y misiones de vigilancia más activas desde Ushuaia puede ser vista por el Reino Unido como un intento de desafiar su control sobre el espacio marítimo alrededor de las Malvinas. Esta dinámica podría aumentar las tensiones diplomáticas entre ambos países, especialmente si Argentina vincula su presencia en la Antártida con su disputa sobre las islas.


4. Conclusión

La Base Naval Integrada de Ushuaia no es solo una instalación militar; es una herramienta estratégica que puede redefinir la posición de Argentina en el Atlántico Sur y la Antártida. Su construcción fortalece la presencia argentina en una región clave, le da una ventaja en la futura renegociación del Tratado Antártico en 2048 y aumenta su control sobre rutas marítimas estratégicas.

Gracias a esta infraestructura, Argentina podrá demostrar una presencia física y científica continua en la Antártida, lo que refuerza su posición frente a otros países reclamantes. Además, la base se convierte en un multiplicador de poder para la Armada Argentina, facilitando el control de la navegación y la explotación de recursos marítimos en la región. Todo esto coloca a Argentina en una posición privilegiada para negociar los términos de la explotación de los recursos antárticos y, de forma más amplia, para proyectar su poder en el Atlántico Sur.

En términos geopolíticos, la base puede convertirse en una plataforma para desafiar la hegemonía británica en las Islas Malvinas, ya que su proximidad permite operaciones de vigilancia más eficaces. Este movimiento no solo podría elevar las tensiones con el Reino Unido, sino también reactivar la disputa diplomática entre ambas naciones.

En definitiva, la Base de Ushuaia representa un paso calculado de Argentina para fortalecer su presencia en la Antártida, reforzar sus reclamaciones territoriales y asegurar un papel de liderazgo en la renegociación del Tratado Antártico. Es un símbolo de su determinación para preservar su influencia en la región, no solo como un actor científico, sino también como un poder marítimo en ascenso en el Atlántico Sur.


miércoles, 7 de agosto de 2024

Cimiento de la trampa de Malvinas: El incidente del HMS Shackleton

El HMS Shackleton y el diseño de la geopolítica británica de Malvinas


Resumen

1) ¿Qué misión estuvo realizando el HMS Shackleton en las Malvinas y Antártida?
El HMS Shackleton realizó misiones de reconocimiento y patrullaje en las Malvinas y la Antártida.

2) ¿Qué tipo de recolección de información buscaba?
Buscaba recolectar información geológica, hidrográfica y meteorológica.

3) ¿Cómo interpretaba la inteligencia británica el rol de Argentina en la región?
La inteligencia británica veía a Argentina como una amenaza potencial, preocupándose por sus actividades en la región.

4) ¿Qué se investigó respecto al petróleo y otros recursos naturales?
Se investigaron potenciales yacimientos de petróleo y otros recursos naturales.

5) Opinión ¿Cómo pudo quedar afectada la geoestrategia británica en la región debido a esta incidente? ¿Pudo ser un antecedente para el diseño de una política hacia Malvinas y una posible búsqueda de alianza secreta con Chile para gestionar los recursos en la región a futuro?

Este incidente influyó en la estrategia británica, promoviendo una política de defensa más firme en Malvinas y posibles alianzas con Chile para gestionar recursos estratégicos, asegurando su influencia en la región.

Ver también:




El HMS Shackleton, un buque polar británico, desempeñó un papel fundamental en las misiones de reconocimiento y patrullaje en las Malvinas y la Antártida durante el periodo previo a la guerra de las Malvinas en 1982. Estas misiones, aunque en apariencia científicas y de investigación, tenían objetivos estratégicos y geopolíticos claros. A continuación, se presenta un análisis detallado de las operaciones del HMS Shackleton y su impacto en la geoestrategia británica en la región, incluyendo el contexto histórico y las posibles repercusiones a largo plazo.

1. Misión del HMS Shackleton en las Malvinas y la Antártida

El HMS Shackleton, diseñado originalmente para exploraciones científicas, fue utilizado por la Marina Real Británica para llevar a cabo misiones de reconocimiento en el Atlántico Sur. Estas misiones se centraron en áreas alrededor de las islas Malvinas y el continente antártico, regiones de interés estratégico tanto por sus recursos naturales como por su posición geopolítica.

2. Tipos de recolección de información

El buque se enfocó en la recolección de diversos tipos de datos, incluyendo:

  • Información geológica: Exploraciones y estudios del subsuelo marino para identificar potenciales yacimientos de petróleo y gas natural.
  • Información hidrográfica: Mapeo de las características del fondo marino, corrientes oceánicas y otros datos relevantes para la navegación y operaciones militares.
  • Información meteorológica: Recolección de datos climáticos y meteorológicos para comprender mejor las condiciones ambientales que podrían afectar las operaciones navales y aéreas.

3. Interpretación de la inteligencia británica sobre el rol de Argentina

La inteligencia británica veía con preocupación las actividades de Argentina en la región. Consideraban que Argentina tenía aspiraciones expansionistas en el Atlántico Sur, especialmente en las Malvinas, que Argentina reclamaba como propias. Esta percepción llevó a la vigilancia constante y a la preparación para una posible confrontación militar.

4. Investigación sobre petróleo y recursos naturales

El HMS Shackleton y otras operaciones británicas en la región incluyeron la búsqueda de recursos naturales, particularmente petróleo y gas. Las islas Malvinas y las áreas circundantes se consideraban ricas en hidrocarburos, lo que aumentaba la importancia estratégica de controlar estas áreas. Los estudios geológicos y las prospecciones submarinas realizadas por el Shackleton y otros buques proporcionaron datos cruciales sobre la potencialidad de estos recursos.

5. Impacto en la geoestrategia británica y alianzas regionales

Esto es opinión: El incidente y las misiones del HMS Shackleton probablemente tuvieron un impacto significativo en la geoestrategia británica en el Atlántico Sur. La información recolectada subrayó la importancia de mantener una presencia robusta en la región para proteger los intereses británicos, tanto en términos de soberanía territorial como de explotación de recursos naturales.

Influencia en políticas hacia las Malvinas:

  • Refuerzo de defensa: Los datos obtenidos podrían haber justificado un refuerzo en las defensas de las Malvinas, anticipándose a posibles agresiones argentinas. Por eso se ajustó la dotación de Royal Marines de la Naval Party 8901 en las islas.
  • Políticas de contención: La percepción de amenaza por parte de Argentina pudo haber llevado a políticas de contención más estrictas y a un aumento en la presencia militar británica en el área.

Posible búsqueda de alianzas:

  • Alianza con Chile: La necesidad de asegurar recursos y mantener la estabilidad regional pudo haber impulsado a Gran Bretaña a buscar alianzas estratégicas con Chile. Chile, también con intereses en la Antártida y en el control de rutas marítimas estratégicas, podría haber sido visto como un aliado natural.
  • Gestión conjunta de recursos: Una posible alianza con Chile podría haber incluido acuerdos para la gestión conjunta de recursos naturales en la región, beneficiando a ambos países y fortaleciendo su posición frente a otras potencias.

Contexto histórico y geopolítico

La presencia del HMS Shackleton en las Malvinas y la Antártida debe ser entendida dentro del contexto más amplio de la Guerra Fría y las tensiones geopolíticas de la época. La región del Atlántico Sur, aunque lejana, era estratégica no solo para Gran Bretaña y Argentina, sino también para otras potencias globales interesadas en los recursos y las rutas marítimas.

Conclusión

El HMS Shackleton desempeñó un papel crucial en la recolección de información estratégica en las Malvinas y la Antártida, influenciando la geoestrategia británica en la región. Las misiones del buque no solo revelaron datos importantes sobre recursos naturales, sino que también subrayaron la necesidad de una defensa robusta y la posible formación de alianzas estratégicas con países como Chile. Este incidente destaca la intersección de la exploración científica y la estrategia militar, y cómo esta combinación puede influir en las políticas y alianzas internacionales.

La información obtenida y las acciones subsiguientes probablemente prepararon el terreno para la defensa británica durante la guerra de las Malvinas y continuaron moldeando las políticas británicas en la región en los años siguientes. La geoestrategia en el Atlántico Sur sigue siendo un tema de relevancia, y los antecedentes establecidos durante las misiones del HMS Shackleton continúan influyendo en las dinámicas políticas y militares de la región.

martes, 27 de febrero de 2024

Comunicación entre la Antártida Argentina y Malvinas bajo ocupación británica

Histórica comunicación entre la Antártida Argentina y las Islas Malvinas






Un hecho de soberanía radial sin precedentes en los últimos 40 años, y con enorme emoción, se produjo minutos después de las 18 del último miércoles, cuando desde LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel, en la Base Antártica Conjunta Esperanza, lograron comunicarse con Daniela Badra docente y maratonista residente en Ushuaia que se encuentra en Puerto Argentino por 7ma vez. "Estamos haciendo soberanía radial", destacó Daniela.



Daniela habló sobre su recorrido, su vínculo con Malvinas, la emoción de cada visita al cementerio de Darwin y la participación de veteranos de Malvinas en esta actividad.
Badra es autora del libro "Malvinas, huellas por la paz" y hace unas semanas fue invitada a las bases antárticas Esperanza y Marambio a donde llevó tierra de nuestras Malvinas, lo cual se completo ahora llevando tierra de Antártida a Malvinas.



"Es una forma de unir nuestra provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y que ese sentido de pertenencia, de arraigo y unión se vea reflejado en los valores que nosotros percibimos a través del deporte y la educación", declaró.



Y resaltó, que a través del conocimiento "vamos a poder recuperar la soberanía plena" de Malvinas.
Utiliza las teclas de flecha arriba/abajo para aumentar o disminuir el volumen.
Durante la entrevista conducida por Juan Carlos Benavente, desde LRA36 Radio Nacional Arcángel San Gabriel, con la participación del ingeniero Alejandro Álvarez y la operación técnica de Alejandro Petrecca, se destacó el trabajo estratégico de la Radio Pública y su valor como herramienta de construcción de soberanía.
https://www.radionacional.com.ar/historica-comunicacion.../

viernes, 23 de febrero de 2024

El acuerdo de Madrid cumple las consignas de Lord Shackleton

Los acuerdos de Madrid cumplen con las consignas de Lord Shackleton



SAEEG



César Augusto Lerena*

En 1848 Sir William Molesworth, quien en 1855 sería el secretario de Estado para las Colonias del Reino Unido, decía: «En las miserables islas Malvinas, no se da el trigo, no crecen árboles, están abatidas por los vientos; desde 1841 nos costaron 35 mil libras, sin retorno ni beneficio alguno. Decididamente, soy del parecer que esta inútil posesión se devuelva, desde luego, al Gobierno de Buenos Aires, que justamente la reclama».

Pasarían 128 años para que los británicos se dieran cuenta que la riqueza estaba en el mar y no en las islas, cuestión, que los gobernantes argentinos siguen sin entender. El 3 de enero de 1976 llegaba a Malvinas Lord Shacketon y seis meses después, el 21 de julio, el Foreign Office presentaba en 450 páginas el relevamiento sobre la pesca, la producción lanera, el petrolero y la minería, informando que en un radio de 200 millas de Malvinas podrían encontrarse “uno de los mayores recursos mundiales de proteínas” y decía que solo la “pescadilla azul” representa el volumen total de la pesca del Reino Unido. Para ese entonces en las islas ya se pescaba bacalao, polaca, merluzas varias, abadejo y calamares; especies que, hasta nuestros días, son explotadas ilegalmente en Malvinas, extrayendo un promedio de 250 mil toneladas anuales.

Las recomendaciones de Shackleton fueron suficientemente estimulantes para justificar la continuidad de la invasión británica en Malvinas, ya que si bien la actividad pesquera argentina en el continente estaba iniciando su producción industrial y el comercio exterior, las capturas nacionales en el extremo sur eran casi inexistentes. El total de las exportaciones pesqueras argentinas en 1976 alcanzaban solo las 113 mil toneladas, mientras que el promedio de extracción pesquera de los buques extranjeros en Malvinas ―como dijimos― ya era de 250 mil toneladas/año.

Todo estaba por hacerse en materia pesquera en la Argentina y el informe inglés ya lo precisaba respecto a Malvinas. Podríamos mencionar, sin demasiado detalle, que a falta de pescado el rey de España Carlos IV en 1789 había establecido una pesquera en Puerto Deseado. Por su parte, en 1904 comenzó a operar la Compañía Argentina de Pescado S.A. en la isla San Pedro (Georgias del Sur) para la caza de ballenas; en 1914 se instaló la primera fábrica de conservas de pescado en Puerto Madryn y hacia 1948 se iniciaba esta actividad en Mar del Plata. Con el aporte de familias belgas, italianas y españolas en la década del 60 se incrementaba el consumo de pescado en el país y en la década del ‘70, como producto de la demanda externa, la exportación de productos pesqueros congelados provocó la construcción de plantas de fileteado, cámaras, etc., y el cambio de buques costeros por fresqueros de altura y congeladores y aún, con vaivenes, se inició el gran desarrollo industrial y exportador desde Mar del Plata, comenzando a radicarse también industrias en la Patagonia.

José Enrique Greño Velasco, al respecto nos dice: «Para el Reino Unido, ante el fracaso de poner el pie en el continente, Malvinas representa su único punto de apoyo para la continuación de los empeños en lograrlo». Por su parte, Oscar Cosentino, entiende: «Es todavía más importante negar al enemigo el uso de estas Islas».

¿Ignorancia de la diplomacia argentina? En Ginebra en 1988, el Canciller Caputo y el embajador García del Solar con el embajador británico Crispín Tickell (todos fallecidos) acordarían en las negociaciones previas a “los Acuerdos de Madrid” ―que cerró en 1989/90 Cavallo― no hacer mención a la cuestión pesquera, la que consideraban una cuestión menor. Craso error. Sobre ello el director británico de pesca en Malvinas John Burton expresó: “sin la pesca no hubiésemos subsistido en las islas” (El Cronista, 14/03/2012). No parece que ninguno de los negociadores argentinos, hubiesen leído el Informe Shackleton ni conociesen las estadísticas pesqueras publicadas por los isleños, ni tampoco este documento, que promovía “convocar a una Convención Internacional para controlar las pesquerías en el Océano Austral”.

La delegación argentina no tuvo expertos en pesca. A Cavallo lo acompañó el embajador Aldo Dadone, vinculado al affaire IBM-Nación. En un extremo la posición británica, que tomaba posesión del lugar y trabajaba para que su ocupación sea sustentable y en el otro los funcionarios argentinos, ignorantes y/o sumisos, sellaron los execrables Acuerdos de Madrid que contribuyeron, desde 1989 hasta ahora, a consolidar la posición británica en Malvinas y, llamativamente, ninguno de los Cancilleres y sus sucesivos Secretarios del área se han animado o querido denunciarlos, a pesar del avance territorial marítimo e insular argentino por parte del Reino Unido, que la lleva a tener invadidos 1.639.900 Km2 de los 11.410 Km2 que ocupaban en 1982 y a explotar a través de licencias ilegales otorgadas a buques extranjeros nuestros recursos pesqueros, a la par de realizar exploraciones petroleras y mineras. Todo ello, en abierto atentado a la Constitución Nacional, la ley 17.094 y pesqueras de esa época y, muy importante, el Reino Unido violaba la Resolución de la ONU 31/49 (1/12/1976) que instó a las partes a abstenerse “de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales mientras las islas estén atravesando por el proceso recomendado en las resoluciones de la ONU” y en relación a la Res. 37/9 del 9/11/1982, posterior a la guerra de Malvinas, que reiteró “el pedido de reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica a la disputa de la Soberanía”.

Respecto a los hidrocarburos, el experto Richard Johnson, del equipo de Shackleton, confirmó la presunción de existencias de petróleo en el área y, precisó que “por encontrarse en una zona política y, por el elevado costo de producción, sería necesaria la cooperación argentina, porque existiría escasa probabilidad comercial en la emisión unilateral de licencias del Gobierno británico” y recomendó el traspaso a la corona británica de los derechos mineros y “de la plataforma continental” y propició asociarse a la Unión Europea previo a cualquier negociación con Argentina. Todo, ejecutándose. Hoy el Reino Unido, efectúa exploraciones petroleras, licita la explotación de oro; nos disputa 1.430.367 km2 de la plataforma continental extendida y controla el Atlántico suroccidental, los accesos a la Antártida y los océanos Pacífico e Índico.

El informe también aconseja vuelos directos a Malvinas y una estrecha cooperación con Argentina y entiende que «cualquier nuevo programa de desarrollo económico de las islas, especialmente en lo relacionado con los recursos marinos, deberá buscarse la cooperación e incluso la partición de Argentina». Ello se alcanzaría con la Declaración conjunta de Argentina y el Reino Unido de los Acuerdos de Madrid I y II.

Este último consejo de Shackleton es muy llamativo, porque la Argentina ya venía dando fuertes muestras de cooperación unilateral desde el gobierno de facto de Lanusse, a partir de la Declaración Conjunta del 1° de julio de 1971 argentino-británica ―con participación de los isleños― que establecía la provisión de documentos sin nacionalidad, la exención de impuestos, servicios marítimos británicos y aéreos de LADE entre las islas y el territorio continental, la construcción argentina del aeropuerto y un servicio transitorio de vuelos con hidroaviones, servicios de correos y abastecimientos de productos de YPF y otros aportes de Argentina, que además cooperaría en materia agropecuaria y de salud y otorgaría becas y asientos en las escuelas del continente a residentes de las islas. Un “plan que aprobaría José Martínez de Hoz ante la Confederación de la Industria Británica” (José Enrique Greño Velasco, 1977) y que también ponderaría el miembro del Consejo Nacional de Malvinas (Ley 27.558) Marcelo Kohen que en 2018 propuso a los isleños un referéndum de soberanía.

Estos aportes no contaron con ninguna contraprestación británica y se ratificaron en los Acuerdos de Madrid donde, entre otras cosas, se investigó en forma conjunta la pesca; el Pacto de Foradori-Duncan de 2016 que habilitó vuelos a San Pablo, uno de los centros de mayor consumo y distribución de alimentos al mundo y el ofrecimiento de la Cancillería “consensuado por el Consejo Nacional de Malvinas” (así refiere el Comunicado de Prensa de Cancillería 08/12/2021) de vuelos humanitarios en 2021 desde Malvinas al territorio continental argentino, que fue rechazado por los isleños, en una nueva muestra de la errónea política argentina que hace saltos al vacío sin red.

El propio lord Shackleton deja traslucir el compromiso de los ingleses con los isleños: “no habrá transferencia de soberanía contra sus deseos”, sin embargo, duda de las capacidades británicas: «la cuestión de la soberanía pende sobre nuestro informe como sucede con las propias islas, y la falta de un arreglo bien podría inhibir el pleno desarrollo de las islas». Pero, las sucesivas políticas argentinas de promoción de un hipotético diálogo con los británicos, de cooperación unilateral y de apoyo teórico de terceros países, descartaron toda acción destinada a debilitar la situación económica y social de los isleños y, por el contrario, mantuvieron la autorización de los vuelos de LATAM desde las islas a Chile; no impidieron el tránsito de buques con las capturas ilegales de Malvinas ni sancionaron a los buques extranjeros que pescan en Malvinas (Ley 24.922); no acordaron con Uruguay la prohibición del uso de sus puertos a los buques que realizan pesca ilegal en la región, etc.

Claro, en materia pesquera, aún la Argentina mantiene vigente el Acuerdo de Madrid I (17-19/10/1989) en especial la decisión británica de mantener la “zona de conservación” (punto 6); el “intercambio de informaciones, medidas de cooperación y medidas de conservación” (punto 10) y el Acuerdo de Madrid II (14-15/02/90) en particular del punto 7 (Informe del “Grupo de Trabajo argentino-británico sobre pesca”, Paris 18-19/12/1989); intercambios de informes pesqueros, exploración de posibilidades de cooperación y conservación; el punto 8 (establecimiento de un “Grupo de Trabajo sobre Asuntos del Atlántico Sur”); el punto 11 (factibilidad y conveniencia de un Acuerdo General de Cooperación) y, complementariamente, el punto 12 (Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones) y el punto 13 (eliminación visado para ingresar al territorio del otro) que no contempló la eliminación de visa para el ingreso al territorio argentino de Malvinas.

El Reino Unido entendía como “no vinculante” el Informe Shackleton, sin embargo, éste pareció ordenar todas las acciones posteriores de la Cancillería Argentina y no se entiende que pese a las violaciones del Reino Unido de la Res. 31/49 de las Naciones Unidas, los Acuerdos de Madrid sigan vigentes.

“Nada se produce por generación espontánea” (Louis Pasteur, 1862).

martes, 11 de julio de 2023

Antártida, Australia y que pasará con Argentina

No tan tranquilo en el frente sur



El Observatorio Robótico Antártico Argentino, desde donde se aprovechará la noche polar para estudiar exoplanetas y otros cuerpos celestes, 16 de febrero de 2022

Foto de ULAN/Pool/Latin America News Agency vía Reuters

La Antártida, como uno de los espacios compartidos más grandes del planeta, representa un nexo emergente de competencia geoestratégica. Australia puede tener motivos para estar preocupada por esto. Como campeón de larga data del Sistema del Tratado Antártico (ATS) y como el mayor reclamante de la Antártida , cualquier ruptura del statu quo podría obligar a Australia a reevaluar su postura estratégica.

Para Australia, el discurso sobre la geopolítica en la Antártida aún es relativamente inmaduro y está cubierto por tensiones emergentes con China. Esto no es irrazonable dadas las actividades y el posicionamiento retórico de China en relación con el Ártico. China ha declarado planes para que una " Ruta de la Seda Polar " se integre con la Iniciativa de la Franja y la Ruta del país y se ha autoproclamado como un " Estado Cercano al Ártico ( PDF ) ". No es difícil imaginarlo adoptando un enfoque similar a la Antártida.

Sin embargo, la obsesión actual de Australia de mirar todo a través de la lente de China oculta la complejidad estratégica subyacente, con múltiples actores que buscan fortalecer su posición antes de una posible renegociación del ATS en 2048.

La Estrategia de Seguridad Nacional 2021 de Rusia identificó a la Antártida como una prioridad estratégica y ha invertido mucho en capacidades y una mayor presencia . Las actividades antárticas en expansión de Rusia pueden entenderse como una extensión del programa actual de Rusia de reconstruir sus capacidades militares y económicas sustanciales en el Ártico, a medida que desarrolla y despliega equipos especializados para operar en las duras condiciones de los polos.

Aparte de estos sospechosos habituales, la Antártida está en el radar estratégico de un elenco diverso de otros actores internacionales, cada uno con aspiraciones únicas. Las reclamaciones superpuestas de Argentina, Chile y el Reino Unido siguen sin resolverse. ¿Cómo se desarrollará esto dada la profundización de las relaciones de Argentina y Chile con China, particularmente cuando el Reino Unido se concibe a sí mismo como una gran potencia antártica con una base militar permanente próxima en las Islas Malvinas?

La Antártida está en el radar estratégico de un elenco diverso de otros actores internacionales, cada uno con aspiraciones únicas.

India busca el reconocimiento como potencia global. Como parte de la ATS y miembro del Quad, puede aumentar su presencia en la región a medida que busca un mayor papel internacional. India ya tiene varias estaciones de investigación en la Antártida.

Y Francia, en gran parte excluida del discurso contemporáneo a pesar de su larga participación en el continente antártico, vincula su reclamo antártico con los intereses del Pacífico Sur y el Océano Índico. En conjunto, llama a los territorios Tierras australes y antárticas francesas como parte de una estrategia más amplia para ser una potencia del Indo-Pacífico y como un medio para fortalecer los amplios derechos de pesca que otorgan sus zonas económicas exclusivas.

Tal competencia de intereses nacionales y equilibrio de poder internacional demuestra que la Antártida merece un análisis más detallado y completo. Las maniobras y posicionamientos que están ocurriendo pueden ser un preludio del reverenciado estatus de la Antártida como un “espacio compartido” cambiando al de un “espacio en disputa”.

Si la Antártida se convierte en un centro de tensión geopolítica, es posible que Australia deba revisar su cálculo estratégico. Ciertamente, su estrategia guarda silencio en gran medida sobre la competencia estratégica en la Antártida y sus alrededores. La región ni siquiera obtuvo una mención en la Actualización Estratégica de Defensa 2020 . Las capacidades de defensa de Australia están, por una buena razón, enfocadas hacia el norte. No obstante, es posible que Australia deba reconsiderar su posición. Aunque tiene reclamos territoriales significativos, no tiene la capacidad (o interés aparente) para desarrollar y desplegar capacidades que puedan proteger y defender esos reclamos, o hacer cumplir el ATS en general.

Es posible que Australia deba pensar más profundamente sobre lo que significa la seguridad para ella en la Antártida. Una investigación de este tipo podría revelar que debe abordar cuestiones que tradicionalmente no se priorizan en los círculos de defensa y seguridad nacional, como por ejemplo, cómo las empresas comerciales, la explotación de recursos, las consideraciones ambientales, la investigación científica y el aumento del turismo desafían los preceptos actuales de la ATS.

Dados sus vínculos históricos con la Antártida y su proximidad física, Australia puede tener una responsabilidad única como uno de sus protectores.

La Antártida pide algo único para comprender sus parámetros, su lugar en los asuntos internacionales y cómo se llevan a cabo los asuntos en este espacio. Sin población permanente, la Antártida requiere una caracterización diferente de la soberanía, una que no esté centrada en el ser humano. Es posible que los indicadores de propiedad aceptados ya no se reconozcan ni se apliquen. La Antártida podría utilizarse como campo de pruebas para doblar o romper las normas internacionales .

Fundamentalmente, la pregunta puede reducirse a cuánto valora Australia su participación en la Antártida. Dados sus vínculos históricos con la Antártida y su proximidad física, Australia puede tener una responsabilidad única como uno de sus protectores. Si no puede, o no quiere, contrarrestar de manera efectiva el posicionamiento preventivo de otros estados más hostiles en el período previo a las negociaciones del ATS, Australia puede estar exponiendo sus capitales del sur a un mayor riesgo de seguridad. También puede estar permitiendo que las normas internacionales de larga data que regulan la Antártida y su uso científico pacífico y la protección del medio ambiente se queden en el camino.

Si bien puede ser fácil posponer la consideración del ATS hasta que comiencen las negociaciones, otros pueden superar a Australia tomando medidas preventivas destinadas a alterar el statu quo. Algunos ya están avanzando en su causa. Si Australia quiere conservar su papel, intereses y valores, entonces podría considerar desarrollar una estrategia coherente para la región.

domingo, 11 de junio de 2023

Operación Tabarin para alejar el control argentino de Malvinas en la SGM

Imágenes de una operación de alto secreto de la SGM a la Antártida para establecer bases y mantener a Argentina fuera de las Malvinas



George Winston || War History Online


Base A, Port Lockroy, establecida el 11 de febrero de 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb, 1944; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A119). Copyright: Crown (caducado).



Es fácil imaginar todas las batallas acaloradas del Teatro Europeo de la Segunda Guerra Mundial que tienen lugar en Francia, Bélgica o África del Norte, todas las campañas discutidas en la clase de historia en la escuela.

Pero también tuvieron lugar otras operaciones. Algunos no fueron conocidos en absoluto durante los años de guerra, porque los gobiernos o la prensa no los mencionaron abiertamente.

En un paisaje helado y árido en la Antártida, la "Operación Tabarin" tuvo lugar entre 1943 y 1946. Fue tan importante, a su manera, como cualquiera de las infames batallas que ocurrieron en Europa y el norte de África. Simplemente sucedió "por debajo del radar" y no se habló de ella una vez que se empezó.

Los aliados se preocupaban continuamente por el acceso del enemigo a las rutas de navegación y otras aguas. Eso también era cierto en la Antártida y sus alrededores, donde Gran Bretaña tenía una gran participación en el territorio que había reclamado a principios del siglo XIX. Argentina había comenzado a hacer valer los derechos de las Islas Malvinas plantando su bandera en la Isla Decepción en 1942.


Ubicación de la Isla Decepción en las Islas Shetland del Sur. Foto: Apcbg CC BY-SA 3.0

En consecuencia, Winston Churchill propuso una operación secreta cuyo propósito era doble:
  • vigilar los barcos enemigos que llegan al territorio de Gran Bretaña en la Antártida y 
  • garantizar la autoridad de Inglaterra sobre las Islas Malvinas para proteger el área de Argentina. 
Gran Bretaña tenía la intención de dejar en claro que todavía tenía autoridad en el área, particularmente en las Islas Malvinas.

El equipo de 14 hombres de la Operación Tabarin incluyó a un científico del Museo Británico, y sus diarios acaban de ser publicados en un nuevo libro, The Secret South. El libro detalla la operación, el establecimiento de diferentes bases y las luchas y alegrías de un viaje tan arduo.

 
Descarga de tiendas para establecer la Base A en Port Lockroy, 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A1 / 29). Copyright: Crown (caducado).

Algunos historiadores ven la Operación Tabarin como la expedición más singularmente vital jamás realizada por Gran Bretaña para continuar su investigación sobre la Antártida y sus recursos. Condujo al establecimiento de una instalación de investigación de vanguardia que examinó la geografía, el clima y otras ciencias naturales.

El líder de la operación, James Marr, era un zoólogo marino. Él y el gobierno británico reclutaron a otros hombres para el viaje cuyos talentos y habilidades se prestaron a los objetivos de la expedición.

 
Cdr James Marr, RNVR, líder de Tabarin, 1943-44. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A7). Copyright: Crown (caducado).

Ivan Mackenzie Lamb fue uno de esos hombres aventureros. Se unió a los largos e intensos viajes en trineo a través de la isla Wiencke y a otro viaje de 800 millas alrededor de la isla James Ross. Lamb contribuyó directamente al establecimiento de bases tripuladas en Deception Island, Hope Bay y Goudier Island. Las bases se erigieron lentamente durante el período de dos años del viaje.

 
Capitán Andrew Taylor RCE, topógrafo y líder de expedición durante el segundo año de Tabarin. Taylor asumió el mando con muy poca antelación y fue instrumental en el éxito de la temporada 1945-46. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A8 / 0). Copyright: Crown (caducado).

Las fotografías de Lamb en The Secret South revelan la camaradería, y las tribulaciones, de una tarea tan difícil. Pero los editores del libro señalan que, además de su habilidad detrás de la cámara y su experiencia científica como botánico, Lamb aportó algo más al viaje:

"De alguna manera", escriben, "quizás los [aspectos] más importantes del carácter de Lamb, al menos cuando se juzga en el contexto peculiar de una expedición polar, fueron su empatía y amabilidad".


Victor Marchesi, capitán del barco de apoyo a la expedición, HMS William Scoresby, y el segundo al mando. (Fotógrafo: Michael Sadler; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/2 / E402 / 43a) Copyright: Crown (caducado).

El gobierno británico insistió en que su preocupación por los barcos enemigos que perturbaban las líneas de suministro era la única razón de la expedición. Sin embargo, eso no era del todo cierto.

También le preocupaba la insistencia de Argentina en que las Islas Malvinas eran su territorio legítimo. La Operación Tabarin ayudaría a asegurar los derechos de Gran Bretaña en la Antártida y las Malvinas estableciendo bases permanentes y tripuladas.


Norman Marshall (zoólogo) trabajando en el laboratorio de la Base D, Hope Bay, 1945. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / D194). Copyright: Crown (caducado).

De hecho, esta operación secreta sería una de las razones por las que Gran Bretaña y Argentina se enfrentaron en 1982 durante un conflicto de 10 semanas llamado Guerra de las Malvinas, aunque ninguna de las partes declaró formalmente la guerra. Aún así, el asunto nunca se ha resuelto: cada país todavía cree que el territorio es legítimamente suyo.

Los diarios de Lamb, publicados 70 años después de su viaje a la Antártida, revelan otro capítulo más en las operaciones hasta ahora desconocidas llevadas a cabo por los Aliados para disuadir a los alemanes en cada punto de acceso. Ningún barco enemigo se acercó mientras los hombres estaban allí, y Lamb regresó a Gran Bretaña cuando expiró su contrato de dos años.


William Scoresby acercándose a la Isla Decepción, 1944. (Fotógrafo: James Edward Farrington, operador de radio; cortesía reproducida del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19 / 1A / 201/3). Copyright: Crown (caducado).

Los editores también señalan: "Cualesquiera que sean los objetivos quijotescos que lo motivaron a unirse a la expedición, no puede haber ninguna duda sobre la contribución de Lamb al éxito de la Operación Tabarin".


Tapa del libro.

El libro The Secret South: A Tale of Operation Tabarin ya está disponible en Amazon.

jueves, 21 de octubre de 2021

Phantom vs Hercules en 1990

Intercepción sobre Malvinas





El 27 de abril de 1990 un C- 130 Hércules de la fuerza aérea Argentina que realizaba una evacuación aeromédica fue interceptado por un phantom de la RAF sobre lo que los británicos denominan "zona de exclusión". Los ecos del conflicto por las Malvinas aún resonaban fuerte en los pilotos de aquellas aeronaves, que hoy rememoran lo ocurrido. La urgencia del requerimiento nos obligó a planificar la realización de un vuelo directo entre I Br. Aé (El palomar) y la base Marambio, en la Antártida Argentina. con el fin de trasladar un equipo y evacuar a un herido. La rapidez con la que se debía cumplimentar la misión obligaba a pasar por la vertical Malvinas, cuando aún estaba frescos los recuerdos del conflicto de 1982. Despegamos a las 07:30 del 27 de abril de 1990 con la carga completa de combustible.

Todo se desarrolló normalmente hasta que, cuando nos encontrábamos sobre lo que los británicos denominan "zona de exclusión" fuimos interceptados por un phantom de la Real Fuerza Aérea, que nos sugirió que nos alejásemos 30 millas (unos 55 km ) al este de nuestra ruta y no por la vertical como habíamos previsto. Respondimos con una negativa, confirmando que nos mantendríamos sobre nuestro rumbo. El piloto del phantom intentó por todos los medios que nos corriéramos, mostrándonos cañones y misiles, pero lo único que nosotros hicimos fue reducir la velocidad. Después de infructuosos intentos, el phantom cambio de lado con la misma intención. Nuestra disminución de la velocidad obligó al piloto británico a volar cerca de la pérdida, con el consabio consumo de combustible para él. Al cabo de interminables y tensos minutos y de permanente "escolta" abandonamos la "zona de exclusión" , el phantom "dió media vuelta" nos despidió con un "hasta luego" en español y regresó, y nuestro vuelo continuo normalmente hasta Marambio.

Años después tuve oportunidad de participar de un curso en Gran Bretaña, becado por la Real Fuerza Aérea. Traté por diversos medios de ubicar al piloto que nos había interceptado aquél día, saber algo de él, pero el resultado fue negativo.

Otro agradecimiento a McDonnell por los origenes Navales del Phantom! Luego vino un extenso debriefings (N de R: Informe que realizan los pilotos con posterioridad a la misión), con la intervención del Ministerio de Defensa y la Cancillería de mi país, ya que Ud. se había quejado porque había sido interceptado en espacio aéreo internacional por un caza británico que "mostró agresivamente su armamento". ! Seguramente Ud. comprenderá que es difícil no mostrar las armas de un Phantom cuando transporta 6 misiles en contenedores externos! Le envío copias de las fotografías de su avión tomadas en la ocasión por mi navegador, pero en las que se nos ve muy cerca fueron confiscadas. La suya ya la tengo en mi álbum personal. Me gustaría muchísimo escuchar su versión de esta misión."

Steve Gunner
Un encuentro Muy particular
Por el Com. Carlos Alberto Maruso
Fuente: Revista Aeroespacio


Testimonio del piloto de la RAF

Debo confesarle que todos sospechamos acerca de los verdaderos motivos del vuelo. El día esperado llegó y desde la agregación nos telefonearon para aunciarnos el despegue del avion. En la base de Mount Pleasnt teníamos unos 50 nudos de viento casi cruzado y unos 70 cm de nieve, lo que provocó un gran debate acerca de si convenía lanzar la intercepción. Londres insistió en que de todos modos debíamos despegar mientras no exista un riesgo real de no poder recuperar la aeronave o su tripulación.

Como comandante de la unidad de caza de las Malvinas (N de R: Steve Gunner se refiere a las Islas en el original por el erroneo nombre de Falkands) y como piloto más antiguo decidí hacer personalmente la misión, a la que se me asignó un navegador. Dadas las condiciones meteorológicas del momento, llegar hasta la pista fue una aventura en sí misma.Desde un comienzo, la apertura de las compuertas del hangar resultó sumamente trabajosa dada la cantidad de nieve acumulada. Debería agradecer a McDonnell (N de R: Se refiere a la firma Estadounidense McDonnell Douglas, empresa diseñadora y constructora del caza F-4 Phantom) la robustez con que construyó este avion.

Lo interceptamos a Ud. al norte de las Falkands he hice lo habitual en estos casos : balanceados nuestra alas e intentamos comunicación radial para recordarle la separación que debía mantener, sin recibir respuesta alguna. Luego nos pusimos a su derecha e intentamos nuevamente contacto por radio, pero sin suerte. Nuestro radar nos indicaba que su rumbo era directo a Port Stanley, razón por la cual desde nuestra base nos ordenaron intentar cambiarlo. Nos acercamos más a su avión para hacerle saber que debían cambiar de dirección y alejarse de las Falkands.

Posteriormente envié varias cartas a agregados aeronáuticos de ambos países y recibía la misma respuesta, hasta que en un momento determinado me llega por correo electrónico, transcripto en el siguiente parrafo. De esta manera pude comprobar qué fue lo que realmente había pasado "del otro lado" ; y que me llenó de satisfacción. Al intercambiamos las fotografías se cerró un episodio que creo que resultó más que interesante para ambas partes.

La Carta:


"Felizmente, luego de sortear tantos vericuetos la carta que Ud. enviará al Cnel Thompson llegó a mis manos. Soy el piloto del phantom que interceptó a su C- 130 al norte de las Falkands en 1990, uno de los vuelos que mejor guardo en mi memoria. Mi recuerdo de los hechos de entonces es aproximadamente el siguiente. Unos días antes nos enteramos que la Fuerza Aérea Argentina necesitaba realizar una misión de evacuación, volando desde Buenos Aires a la Antártida. El agregado a la embajada británica en Bs As preguntó a las autoridades argentinas si el vuelo no era posible hacerlo desde Ushuaia, pero se les contestó que transportaría equipamiento especial. Londres aceptó la realización del vuelo, pero manteniendo una separación de 25 mn alrededor de las islas, ya que si no recuerdo mal unos días antes las Falkands habían sido declaradas parte de la provincia patagónica (sic).

Alguien en la cabina ( habría sido Ud. quizá?) mostró un papel con el número 25 pero no hubo cambio en el rumbo.

De regreso, mi navegador me comentó que nunca había volado tan cerca de otra aeronave, ya que nos habíamos acercado tanto que temía que ! nuestro plano de deriva toque su depósito de combustible subalar!. ! Creo que fue una buena maniobra muy osada! Momentos más tarde nuestra estación de radio nos anunciaba que nuestros aviones ya se encontraban lo suficientemente lejos de las Falkands, por lo cual se supendía la intercepción. Recibí este aviso con alegría ya que fueron momentos muy tensos para ambos. Nos despedimos con un "Adiós" y las radios se apagaron.

Por entonces ya nos encontrábamos con poco combustible, por lo que debimos recurrir a nuestro C- 130 cisterna, ya que el aeródromo de Mount Pleasnt estaba cerrado por nieve. Lamentablemente, la manguera de reabastecimiento no había sido reparada oportunamente, y el reaprovisionamiento no se pudo hacer, lo que nos colocaba en una situación grave. Nos mantuvimos en espera volando alto sobre las Falkands con la esperanza de que cesara la nevada antes de agotar totalmente el combustible, de lo contrario deberíamos recurrir a nuestros asientos eyectables. Recurriendo al humor, le transmití al piloto del C - 130 que sí debíamos eyectarnos en tales condiciones meteorológicas lo buscaría para darle una patada...

No obstante, la reacción del Control de Tráfico Aéreo fue rapida. Hizo despejar 100 m de pista para extender un cable de frenado, al que tuvimos que "acertarle" como en los portaaviones. ! Gracias a esto logramos tocar tierra cuando en nuestros depósitos sólo quedaban gotas de combustible!..

viernes, 2 de marzo de 2018

Buque británico asentado en Malvinas investiga icebergs

Buque de investigación británico con base en Malvinas estudiará junto a otros paises un mega iceberg

¿Qué se oculta en el agua helada de debajo de un inmenso iceberg antártico? Los científicos de nueve institutos de investigación de varios paises, zarpan hacia la Antártida para explorar un ecosistema marino misterioso que ha estado cubierto por un iceberg durante más de 100 000 años.



Nuestro Mar

Dirigidos por la British Antarctic Survey (BAS), un equipo de científicos se embarca en una expedición sin precedentes hacia uno de los lugares más remotos y prístinos del planeta: la Antártida. Su misión es investigar un ecosistema marino misterioso que ha estado oculto bajo un iceberg que se desprendió de la barrera de hielo Larsen en julio de 2017.

De más del doble del tamaño de Luxemburgo o cuatro veces el de Londres, el iceberg de un billón de toneladas (conocido como A-68) va ahora a la deriva y pone al descubierto el fondo marino que los científicos creen que no ha estado sin hielo durante 120 000 años.

La bióloga marina, la Dra. Katrin Linse, que dirige la misión de tres semanas, está impaciente por echar una ojeada excepcional a las criaturas desconocidas que habitan bajo el hielo. «Es importante que lleguemos allí lo antes posible, antes de que el entorno submarino cambie cuando penetre la luz del sol en el agua y nuevas especies empiecen a colonizar», declaró la Dra. Linse en un comunicado de prensa.

«Hemos reunido un equipo con una gran variedad de conocimientos científicos para recopilar tanta información como sea posible en poco tiempo. Es muy emocionante».

Los científicos viajarán en barco para recoger muestras del fondo marino recién expuesto, que abarca una superficie de unos 5 818 km². «Vamos a una zona donde no sabemos qué vamos a encontrar», declaró la Dra. Linse en Radio 4 de la BBC.

«Espero encontrar animales similares a los que se hallan en la zona abisal: animales que no están acostumbrados a alimentarse de vegetales porque no existe fitoplancton en el agua debido a la falta de luz natural. Había cientos de metros de hielo encima de la zona y ahora se ha desprendido».

La Dra. Linse explicó que la zona todavía tenía muchos misterios por explorar: «En la mayoría de las expediciones para las que salimos, encontramos nuevas especies». Utilizando cámaras de vídeo, un trineo especial y otros equipos, los científicos prevén recoger muestras de animales del fondo marino, microbios, plancton, sedimentos y agua.

Además, documentarán cualquier mamífero marino y pájaro que pueda haberse trasladado a la zona. Según un comunicado de prensa de la BAS, sus descubrimientos arrojarán luz sobre cómo era la vida bajo la barrera de hielo, de forma que se puedan determinar los cambios en el ecosistema.

«El desprendimiento del A-68 ofrece una nueva oportunidad sin precedentes para establecer un programa de investigación científica interdisciplinaria en esta región sensible al cambio climático», explicó la Dra. Linse.

«Ahora es el momento de abordar cuestiones fundamentales sobre la sostenibilidad de las plataformas continentales polares ante el cambio climático». Está previsto que el equipo internacional salga de Puerto Argentino, en las islas Malvinas, el 21 de febrero de 2018 y pase tres semanas de febrero a marzo de 2018 a bordo del buque de investigación de la BAS "RRS James Clark Ross".

El equipo consta de científicos de nueve institutos de investigación: Universidad de Aberdeen, Universidad de Newcastle, Museo de Historia Natural, Universidad de Southampton, Alfred Wegener Institute de Alemania, Senckenberg Research Institute and Museum de Alemania, Universidad de Gotemburgo de Suecia, Universidad de Gante de Bélgica y los Museos Victoria de Australia.

«Necesitamos ser audaces esta vez», concluyó la Dra. Linse. «Larsen C está muy al sur y hay mucho hielo marino en la zona, pero es una investigación científica importante, de modo que haremos todo lo posible para llevar al equipo donde debe estar». (NUESTROMAR)

lunes, 26 de febrero de 2018

Antártida: Colaboración entre argentinos y británicos

Giro en la relación: la Argentina y el Reino Unido ya hacen actividades conjuntas en la Antártida

Son trabajos de exploración científica y nunca se habían hecho. La búsqueda del submarino ARA San Juan aceleró los proyectos bilaterales en el Atlántico Sur.



Cooperación antártica. Argentinos y británicos en el HMS Protector.


Natasha Niebieskikwiat | Clarín

La Argentina y el Reino Unido se animaron a dar otro gran paso en la política de acercamiento que iniciaron a fines de 2015. En silencio, de manera discreta, ambos países iniciaron actividades conjuntas en la Antártida. Se trata de cooperación bilateral en materia de conservación. Y así lo mostraba la noche del jueves un tuit que sigue la navegación del buque británico que suele también amarrar en Malvinas, el HMS Protector, el mismo que se sumó a las actividades de búsqueda del submarino ARA San Juan tras su desaparición el año pasado. Precisamente esa tragedia de la nave argentina fue la que permitió acelerar algunos de los pasos conjuntos que se vienen dando en el Atlántico Sur.

"Una cariñosa despedida", señala un tuit con una foto del Protector en la que la tripulación saluda a un equipo internacional que conformaron científicos argentinos y británicos junto al World Wild Fond de Gran Bretaña y a miembros de la IAATO, que es la asociación internacional de operadores de tours que van a la Antártida. Allí se dejaron bajo el paraguas de soberanía reclamos políticos y económicos sobre Malvinas y también sobre el continente antártico donde se superponen intereses de argentinos, británicos y chilenos.

"Esto es para nosotros una actividad muy buena e importante que ya hacemos con otros países", confió la subdirectora del Area Malvinas, Embajadora Teresa Kralikas, consultada por Clarín. La diplomática contó que en mayo va a tener lugar en Buenos Aires la reunión de las partes consultivas del Tratado Antártico y en ese marco se va a firmar un memorandum de entendimiento de cooperación científica entre el Instituto Antartico Argentino y el British Antartic Survey (BAS).

Otra fuente del gobierno destacó además que "hacer causa común con Gran Bretaña en esta cuestión es muy importante, sobre todo en este momento", ya que en este momento el Tratado Antártico sigue siendo cuestionado por países que reclaman una "porción" de la Antártida, entre ellos China, India y Corea. En el continente blanco los reclamos de soberanía se han puesto de lado y se han establecido fuertes reglas de convivencia científica, turística y medio ambiental. El grupo de argentinos y británicos que compartió su trabajo con el WWF y la IAATO realizó actividades de actualización de guías y recomendaciones destinadas a los turistas y visitantes que van a la Antártida. Para llegar a esos lugares se embarcaron en el HMS Protector, confirmaron por su parte fuentes del Foreign Office.

La científica argentina Paula Cacellla fue la figura más representativa del equipo que se embarcó en el Protector. Fue el 6 de febrero y siempre en el marco de este nuevo programa de cooperación con los británicos para analizar la problemática turística en la península antártica. A su vez, la Argentina recibió en enero visitas de cortesía históricas del Protector en las bases Carlini y Brown, que maneja la Dirección Nacional del Antártico, que está bajo la órbita de la Cancillería, El buque también estuvo en la San Martín, que está bajo la órbita del Ministerio de Defensa.

La tragedia del submarino ARA San Juan aceleró el acercamiento entre la Argentina y Gran Bretaña, y los dos gobiernos preparan encuentros de alto nivel entre los ministerios de Defensa para una posible cooperación en el Atlántico Sur.

En diciembre, un avión militar con la tripulación del HMS Protector que ayudó en la búsqueda del San Juan aterrizó en Ezeiza. Venía de la base británica en Mount Pleasant, desde Malvinas. El RAF Voyager fue autorizado a aterrizar por el Ejecutivo argentino. Su tripulación de 25 efectivos británicos que venían de las islas fue recibida en tierra por un oficial de operaciones de la Fuerza Aérea Argentina y por Robin Smith, agregado de Defensa de la embajada británica a cargo del embajador Mark Kent, que ahora se encuentra embarcado junto a la Cancilleria argentina y la secretaría de Derechos Humanos en la preparación del viaje de los familiares de los caídos en la guerra de 1982 que se realizará posiblemente a fines de marzo. Estos colocarán en el cementerio de Darwin, en las Malvinas. las placas con nombre y apellido de sus seres queridos recientemente identificados por la Cruz Roja.