Mostrando entradas con la etiqueta Escuadrón Fénix. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escuadrón Fénix. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2026

El cordobés Tito Withington bombardeó el refugio de Hitler y combatió en Malvinas

“Adolfo, cariños desde Argentina”. La historia de Tito Withington, el piloto cordobés que bombardeó la casa de retiro de Hitler y sirvió en Malvinas



Piloto en la guerra, el Sargento de vuelo en la RAF Tito Withington junto a su perro Peter. Observar en su hombro la insignia de Argentina. (Archivo Claudio Meunier. Coloreada por Jean Marie Gillet).



Allan Claudio Withington Gutiérrez (Tito) nació en Villa Huidobro, Provincia de Córdoba. Fue piloto de la Royal Air Force en la Segunda Guerra Mundial y de la Fuerza Aérea Argentina en la guerra de Malvinas

Claudio Meunier || Para LA NACION

El sargento de vuelo Withington cree que va a morir. Está convencido de que sus efímeros 22 años y su humanidad se esparcirán por el aire. Es copiloto, integra una fuerza de 359 cuatrimotores pesados Avro Lancaster que pertenecen a la temible Royal Air Force británica. ¿Su misión? Bombardear el hogar de retiro de Adolf Hitler en Berchtesgaden, en la zona montañosa de Baviera, sur de Alemania.

La historia es increíble. El calendario de guerra no registra la acción, secretísima, pero sí la fecha: 25 de abril de 1945. Withington está acostumbrado a volar de noche, al amparo de la oscuridad, pero esta vez se aproxima al blanco a plena luz del día y se siente indefenso. Volar sobre Berghof -tal es el nombre de la residencia de vacaciones del líder nazi- se presenta como una experiencia desagradable. El fuego antiaéreo oscurece el cielo y sacude su nave. Ve explosiones en el aire que arrojan esquirlas hirvientes y amenazan su bombardero, repleto de combustible y explosivos. Aparece lo que luego describirá como una alfombra negra que crece y se multiplica en segundos. “Quienes vuelen dentro de ella, no vivirán”, sentencia. Es cierto, serán olvidados, pasarán a formar parte de la fría estadística de máquinas perdidas en acción.

Un cuatrimotor pesado Avro Lancaster como el que voló Tito Withington cuando bombardeó la casa de vacaciones de Adolf HitlerShutterstock

Un tripulante de su bombardero acaba de ingresar en el mundo del pánico. Reza y llama a su madre. Withington -como todos a bordo- lo escucha por sus auriculares y le ruge a través de la radio interna del avión:

-¡Silencio en la frecuencia!

Observa su reloj. Las agujas marcan las nueve y media de la mañana. Está satisfecho: llegaron a destino a la hora planeada. Sin embargo, las construcciones elegidas para su destrucción desaparecieron bajo una cortina de niebla artificial que los alemanes lanzaron sobre el área para despistar a los invasores. Parte de la aviación aliada se adelanta para resolver el problema: a baja altura, 16 bombarderos Mosquito lanzan bengalas fumígenas sobre la fortaleza alpina, demarcando el blanco.

De inmediato, la lluvia de bombas se manifiesta. Una de ellas lleva una dedicatoria, en idioma español, escrita con tiza: ¨Adolfo, cariños desde Argentina¨. Su autor, es el Sargento de vuelo Withington.

El objetivo, Berghof, es alcanzado. Pero Hitler no se encuentra allí, permanece en Berlín. Sin embargo, comunicaciones interceptadas y decodificadas dan cuenta de una importante visita en el lugar: el recién llegado es nada menos que el ex Jefe de la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana, Hermann Göring, quien había sido destituido dos días atrás y puesto bajo arresto por orden de “el Führer”. Fue castigado por enviar un telegrama el 23 de abril de 1945 a la Cancillería del Reich solicitando permiso para asumir el liderazgo de Alemania.

Imagen de Berghof, nombre de la residencia de vacaciones del líder nazi, después del bombardeo

Queda por delante, el peor momento: escapar del área. El fuego antiaéreo, cierra el paso a la fuerza de ataque. Withington ve como, muy cerca suyo, los motores de un bombardero norteamericano explotan con los ocho tripulantes dentro. Observa tres paracaídas que se abren y flotan. Lo que queda del avión, desaparece en una bola de fuego arrastrando a sus desventurados miembros. Él piensa: “Hoy no voy a morir”. Y su Lancaster, por alguna especie de milagro, sobrepasa la mortífera trampa y deja atrás Bavaria.

Göring escapa con vida del bombardeo. Poco después es capturado y sentenciado en Núremberg. Se suicidará en su celda, el 15 de octubre de 1946: una píldora de cianuro lo ayuda a evadir la horca. Withington, sin embargo, vivirá seis décadas y hablará muy poco de aquella terrible experiencia.

EL CORDOBÉS INDOMABLE

Allan Claudio Withington Gutiérrez (Tito) nació en Villa Huidobro, Provincia de Córdoba. El 11 de septiembre de 1923. Hijo de Allan Withington, administrador rural y Doña Julia Gutiérrez, ama de casa, fue criado junto a sus dos hermanas en el campo, donde aprendió a cabalgar, enlazar, ayudar a carnear, marcar, señalar y cuerear. Solía conducir un pequeño sulky y también aprendió a guiar la carreta que transportaba fardos. Lo bautizaron Firpo, en homenaje al pugilista argentino, pues de pequeño le gustaba el box. Desafiaba y combatía en desventaja de edad. Sus contendientes eran otros niños, en su mayoría mayores, hijos de los peones. No la pasaba nada bien.

Sus padres, cansados de su conducta, le aplicaban disciplina. Ante esa adversidad, desarrolló un fuerte instinto de supervivencia y auto conservación: emergió un ágil atleta que evadía con éxito, ‘casi siempre’, el cinto de su padre, corriendo dentro de la casa, a través de las habitaciones.

Vencidos, sus progenitores no dudaron en pedir ayuda para encauzar tanta energía. Entonces, la civilización intervino. Tito fue enviado a Buenos Aires bajo la tutela de sus abuelos y se convirtió en alumno del colegio Oates en Hurlingham. La institución dirigida por el severo director “Mr. Cuff” logró calmar los bríos del pequeño Withington. Allí le enseñaron primero modales y luego el idioma inglés.

“Mi deber, como argentino, era unirme a la causa aliada”

Al concluir su ciclo secundario, Withington revela a su progenitor cuál será su futuro: le dice que quiere ser aviador. Su padre se opone, le sugiere una carrera universitaria. Por primera vez abandona su país y se embarca rumbo a Europa para participar en la Segunda Guerra Mundial. Llega al puerto de Liverpool a bordo de un buque de carga. Quiere participar de la contienda por dos razones, como lo relató infinidad de veces: “Mi amigo Ian MacQueen me enviaba cartas sobre su vida que me entusiasmaron. Volaba bombarderos Avro Lancaster. Cuando me enrolé en Londres, el 9 de julio de 1942, me acompañó a la oficina de reclutamiento. Un mes tardé en comprender lo que era la guerra. Me golpeó de lleno: Ian desapareció junto a su tripulación, se esfumó durante una misión y no los volvió a ver nadie. El otro motivo por el que decidí alistarme era combatir al monstruo bruto de Hitler. Mi deber, al que consideré una obligación, como argentino, fue unirme a la causa aliada. Impedir que la lucha llegara mi país... como en 1982, cuando me uní a la Fuerza Aérea Argentina al enterarme que Gran Bretaña quería nuestras Islas Malvinas”, solía decir.

Junto a su bombardero Avro Lancaster en la base de RAF Kelstern durante su año de servicio (1945) en la fuerza de bombarderos británica. (Archivo Claudio Meunier).

Withington, que posee carácter y habilidad, es seleccionado para el curso de piloto que se dicta al otro lado del océano, en Oklahoma, Estados Unidos. Recibirá sus alas de piloto militar en la RAF en enero de 1944. Pero su aspiración de ser oficial es desechada. ¿El motivo? Problemas de disciplina. Durante su formación, Withington disputa un combate pugilístico contra un oficial de graduación que también es piloto. El demoledor castigo que le propina el argentino, deja a su contendiente fuera de lucha. Withington disfruta la victoria, pero sabe que todo tiene su costo. Poco después, el oficial toma represalias sobre su foja de servicio y Withington recibe el grado de “flight sergeant” (sargento de vuelo), el más bajo para un piloto.

Una vez terminado el curso, el jefe de la estación aérea le entrega sus alas (que lo convierten “oficialmente” en piloto), le estrecha la mano y le dedica unas pocas palabras:

-Sargento de vuelo Withington, felicitaciones. La guerra lo reclama. Hay órdenes para usted. Regresa a Europa.

Tras su adiestramiento en Estados Unidos, el cordobés Tito Withington recibe sus alas que lo convierten, oficialmente, en piloto

En Gran Bretaña, el cordobés se convierte en instructor de vuelo. El primer día, se presenta en la escuela con un sobrenombre que lo marcará el resto de su vida: “Tito”. A secas. Y ordena a todos lo que llamen así. Esto obedece a una razón precisa: se trata de una ocurrencia suya para alegrar a sus compañeros argentinos. Todos se divierten cuando sus alumnos, luego de cada práctica, se disculpan por sus maniobras realizadas con la torpeza de principiantes: “Sorry, Tito”, repiten. La frase, traducida al idioma español, por fonética, tiene un significado muy diferente al de un pedido de perdón...

El curso de la guerra lo lleva hacia a la acción. Realiza el curso de Ingeniero de vuelo y copiloto en bombarderos pesados. Se une al escuadrón 625 que opera cuatrimotores Avro Lancaster. Realiza diversas misiones, transporta ex prisioneros de países liberados que son repatriados a Gran Bretaña. Realiza misiones nocturnas lanzando tiras de papel metalizado a granel que, lanzadas por varios aviones y al mismo tiempo, saturan las pantallas de los operadores de radar alemán. Su Lancaster evade fuego antiaéreo, reflectores de búsqueda, cazas nocturnos y también la mala suerte, aquello que azota a tantos y que es esencial para seguir con vida.

Al finalizar la contienda en Europa, Withington se ofrece para combatir a los japoneses en el Pacifico. Pero no alcanza a cumplir su deseo: la guerra termina antes, tras el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Entonces solicita su baja y repatriación. El 11 de septiembre de 1946 se embarca con destino a su patria, Argentina. Contra todo pronóstico, se vuelve un conductor de camiones. Detrás del volante recorre la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe.

En junio de 1948, Aeroposta Argentina -la mítica empresa aérea patagónica- lo recibe. El jefe de la línea y organizador en la empresa, el mítico piloto Dirk Wessel Van Leyden entrevista a Withington. Realizan un vuelo de prueba, Van Leyden descubre que este joven de 25 años es un piloto autómata con mentalidad fría y calculadora. Piloto de carga a la Patagonia, será conocido por arrojar encomiendas desde el aire sobre estancias alejadas de la civilización, en las estepas de Santa Cruz.

Cdte Whitington, piloto civil comercial en Aeroposta Argentina S.A a su regreso de la Segunda Guerra Mundial. Withington fue elegido por Aerolíneas Argentinas, para realizar el curso de comandante en la primera promoción de la empresa estatal. (Archivo Claudio Meunier).

Pero no todo es aviación en la vida de Tito. En 1948 contrae matrimonio con Sheila María Hyland Archer, argentina, nacida en un campo de Ameghino, provincia de Buenos Aires. Ella es descendiente de irlandeses con dos hermanos voluntarios en la RAF: Harold, que sobrevivió a los vuelos en Avro Lancaster, y su hermano menor, Pedro, muerto sobre Orleans, Francia el 28 de julio de 1944 luego del desembarco en Normandía al ser derribado en su bombardero Lancaster por el as alemán Heinz Rokker. Tito y Sheila conforman una familia con siete hijos: cuatro varones y tres mujeres.

Claudio Alan Withington y Sheila Hyland, su esposa, junto a sus hijos. (Cortesía Cecilia Withington).

En 1950, cuando nace Aerolíneas Argentinas, Withington inscribe su nombre en la primera promoción de comandantes de línea. Continúa sus vuelos al sur y adquiere experiencia en bimotores DC-3 y cuatrimotores DC-4 y DC-6.

Una oferta prometedora lo aleja para siempre de Aerolíneas Argentinas. Se une a la planta fundacional de pilotos, en una nueva empresa. ¿Su nombre? Austral Líneas Aéreas. Volará el resto de su carrera en ella. Tito Withington registrará 30.000 horas de vuelo entre su trabajo como piloto comercial y sus tiempos en la RAF. Su carrera concluye el 25 de septiembre de 1978. La aviación comercial argentina pierde a uno de sus “millonarios del aire” (así se denomina a los pilotos que recorrieron, durante su carrera, un millón de kilómetros sin incidentes).

Como piloto de Austral, Tito Withington llevó a Nicolino Locche a Mendoza tras su consagración en Tokio. En la imagen, asoma por la ventanilla de la cabina de piloto.

Tito toma unas merecidas vacaciones, pero sólo mantiene los pies sobre la tierra unos pocos días. Se embarca como un simple pasajero a Estados Unidos. ¿El motivo? El Banco Italia adquirió un jet ejecutivo Learjet modelo 24D y lo contrató como su nuevo piloto.

VOLUNTARIO EN MALVINAS

El 2 de abril de 1982, sorprendido por la reconquista de las Islas Malvinas, se une a la causa. No entiende de política: Tito es solo un hombre de acción. Visita el edificio Cóndor de la Fuerza Aérea Argentina en Buenos Aires. Les dice que quiere volar con ellos. Le informan que será convocado y es consultado:

-Comandante Withington, ¿qué edad tiene y cuantas horas de vuelo registra?

Withington es categórico en su respuesta:

-59 años, 30.000 horas de vuelo y voluntad para el combate.

Tito, dos veces voluntario, marcha hacia una nueva guerra, pero esta vez en un avión sin armas. Realiza traslados de pilotos entre las bases repartidas en la Patagonia. Y, como integrante del escuadrón Fénix, realiza vuelos sobre el mar con otros Learjet simulando ser cazas de combate para confundir a los radares enemigos. Habla y grita en ingles en la frecuencia radial del enemigo.

El Lear Jet, propiedad del Banco de Italia, con el que Tito Withington operó en la guerra de Malvinas. ¿Su misión? Traslados y, sobre todo, tareas de distracción en radares enemigos.

Al finalizar la guerra, Withington -que luego de la Segunda Guerra Mundial había sido incorporado como suboficial Auxiliar en la Fuerza Aérea Argentina- recibe la jerarquía de Alférez. Ya no vuelve a volar. Su mujer, Sheila, sus siete hijos y sus nietos lo ayudan a plegar sus alas. Le duele horrores saber que su vida como piloto terminó.

Arrastrado por su idealismo, se acerca a la política. Pero dura un suspiro: observa cómo se manejan en este nuevo escenario y se aleja. Se da cuenta que grita, más de lo que grita siempre. Que ya es demasiado.

Su vida social es activa y, cada tanto, lo invitan a volar. Un silencioso Alzheimer lo aleja de lo cotidiano. Muere el 19 de noviembre de 2009 en San Isidro. Es su último vuelo, sin retorno.

Veterano de guerra de Malvinas, durante un desfile junto a sus compañeros del escuadrón Fénix, a su lado Restituto Olguin, con quien lo unió una amplia amistad. (Archivo Claudio Meunier).

Conocido por ser un hombre serio, también una persona de risa inconfundible, atrajo a los pilotos más jóvenes, ellos no dudaban en seguirlo aunque fuese hasta las últimas consecuencias. Aquellos aviadores que lo conocieron, aquellos que escucharon hablar de él. Aquellos que lo siguen recordando, aquellos que lo conocen desde ahora, siempre fue llamado y como el, siempre lo quiso, Tito Withington.

Tito Withington junto a Jimmy Harvey oriundo de Junín. Ambos pilotos en la RAF durante la Segunda Guerra Mundial y luego pilotos comerciales en el país. Se convierten en los ultimos mohicanos de una conflagración antigua y otra moderna.

Fotografiado por su hija Cecilia en la localidad de Florida, Tito Withington junto a otras de sus aficiones, las motos. (Cortesía Cecilia Withington).





miércoles, 15 de septiembre de 2021

Los helicópteros Sikorsky argentinos en la guerra de Malvinas

Los helicópteros Sikorsky argentinos en la guerra de Malvinas





Este modelo de helicóptero se hizo famoso en la Historia Argentina por ser parte de uno de los acontecimientos más oscuros de la vida política argentina, como lo fue el Golpe de Estado de 1976, fue en esta aeronave, un Sikorsky S-58T matrícula H-02 en el que sacó de la Casa de Gobierno a la ex presidenta María Estela Martínez de Perón durante su derrocamiento por la junta militar encabezada por el General Jorge Rafael Videla, siendo este el principio de siete años de oscuridad que culminaron con una guerra que significó el fin del autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".
También este tipo de helicóptero, era de uso común por ambos bandos durante la guerra ya que los británicos usaron la versión producida con licencia estadounidense de este modelo, como lo fue el Westland Wessex.

LOS S-58T DE LA FUERZA AÉREA ARGENTINA

Los Sikorsky S-58T fueron adquiridos en el año 1975 de segunda mano a la empresa estadounidense Carson Helicópters Inc. para las operaciones antárticas desde los buques de la Armada. Sin embargo, una vez arribados al país, estos dos helicópteros adquiridos son destinados al transporte de autoridades del Poder Ejecutivo nacional recibiendo las matrículas H-01 y H-02.
Durante la crisis limítrofe con Chile en 1978, el H-02 es destinado a operaciones de apoyo y asistencia a la Infantería de Marina en Tierra del Fuego.



Sin embargo, no duraron mucho en servicio en la Fuerza Aérea Argentina, siendo dados de baja después de 4 años de servicio siendo vendidos, uno de ellos, el H-01 a la empresa Helicóptero Marinos S.A. destinado a operar en la Patagonia, desde Rio Gallegos, provincia de Santa Cruz, con la matricula civil LV-OCN, para después y finalmente después de haber pasado por varias manos terminar en la empresa australiana Helicopters Lifting la cual lo compró en Marzo de 2014, siendo modificado a S-58HT y aún se encuentra volando hasta el día de hoy y en cuanto al H-02, es también adquirido por la empresa Helicóptero Marinos, con la matricula civil LV-OCM para luego de pasar de mano en mano ser finalmente adquirido por la empresa estadounidense 5 State Helicopter Co.



EL ÚNICO SIKORSKY S-58 DE LA ARMADA ARGENTINA

La Armada Argentina adquiere en 1957 una única unidad del modelo UH-34 Choctaw, la versión naval de este helicóptero el cual llega al país el 17 de Octubre de 1957, siendo incorporado a la Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. Solamente estuvo en servicio dos años, ya que en Abril de 1960 queda totalmente destruido al incendiarse tras un accidente sin víctimas fatales durante un aterrizaje forzoso por fallas mecánicas y perdida de sustentacion y potencia en la Base Aeronaval Comandante Espora en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.


EN LA GUERRA DE MALVINAS

Durante la guerra, los dos helicópteros Sikorsky son requisados por la Fuerza Aérea Argentina a la empresa Helicópteros Marinos junto a sus pilotos civiles quienes cumplen funciones de asistencia al Escuadrón Fénix en el continente, siento finalmente reintegrados a la empresa una vez finalizada la contienda.



Cabe mencionar que hubo una idea de "románticos de la dictadura" de buscar impulsar en las redes sociales una iniciativa de impulsar que por medios no oficiales o bien estatales adquirir al helicóptero Sikorsky S-58T ex "H-02" el cual está hoy en manos estadounidenses por la obvia implicancia que tuvo en en Golpe de Estado de 1976. Afortunadamente la iniciativa ha quedado en la nada. Si hubiera sido la adquisición de los dos helicópteros por que participaron del conflicto del Atlántico Sur la causa tendría otro tinte u otra razón más justificable y viable.


domingo, 18 de octubre de 2020

21 cosas que no sabías de los Harriers en Malvinas

21 cosas que descubrí mientras escribía Harrier 809

 Rowland White || Royal Aeronautical Society

 

Antes del lanzamiento de su último libro de aviación, Harrier 809, que analiza los eventos de la Guerra de las Malvinas y la participación de BAe Sea Harrier en ella, ROWLAND WHITE revela algunos hechos fascinantes de su investigación.


1. Un puñado de pilotos del 809 Naval Air Squadron, que habían sido llamados urgentemente a Yeovilton desde lugares tan lejanos como Arizona, California, Alemania y Australia, tenían menos de diez horas en la cabina de un Sea Harrier cuando iban a la guerra - menos entrenamiento de primera línea que el que se le dio a un piloto de Spitfire o Hurricane en la Segunda Guerra Mundial.

2. Dos veteranos anglo-argentinos de la campaña de la Segunda Guerra Mundial del Comando de Bombarderos de la RAF contra la Alemania nazi, se ofrecieron como voluntarios para volar contra los británicos durante la Guerra de las Malvinas como parte del Escuadrón Fénix, una unidad paramilitar establecida para volar aviones comerciales en apoyo de las operaciones de la Fuerza Aérea Argentina.

3. Como piloto de un proyecto en el lago China, el astronauta del Mercury 7 Wally Schirra fue el primer piloto en disparar un misil Sidewinder, un arma que, en la versión AIM-9L utilizada por Sea Harrier en las Malvinas, era tan letal que se describió por uno de los miembros del equipo de desarrollo como 'rayo de la muerte'.

4. Durante las pruebas de dirección de caza en RNAS Yeovilton antes del despliegue del 809 Naval Air Squadron, se descubrió que la aplicación liberal de WD40 aumentó en gran medida la firma del radar del Sea Harrier.

El escudo del Escuadrón Aéreo Naval 809.

5. Antes de decidirse por el desarrollo del Sea King AEW.2, el Departamento de Guerra Aérea Naval exploró la posibilidad de revivir el Fairey Gannet AEW.3, equipando el Hércules, BAe Coastguarder (en sí mismo un desarrollo del HS748) y Chinook con radar AEW. También se consideró la aeronave Skyship 500 que apareció en la película de James Bond, A View to a Kill.

6. Un plan considerado por el Ministerio de Defensa antes del lanzamiento de la Operación Corporativa era apoderarse y controlar el territorio argentino continental en Tierra del Fuego y luego usarlo como un baluarte desde el cual lanzar la campaña para retomar las Islas Malvinas.

7. El Comité de Medidas de Alerta de la RAF abogó por la introducción de un "RAF flat-top", un buque portaaviones desde el que podría volar aviones bajo el mando de la Fuerza Aérea, en lugar del mando y control de la Armada. Los miembros de la RAF Marine Branch, sugirió, podrían usarse para ayudar a tripularlo.



Poco antes de volar hacia el sur durante la Guerra de las Malvinas, el Escuadrón 809 realizó una salida fotográfica sobre el sur de Inglaterra diseñada para señalar la fuerza en profundidad a un enemigo que pronto se encontraría con el Sea Harrier en la batalla.

8. Durante las pruebas realizadas por el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, un AV-8A Harrier limpio fue capaz de ascender a una altitud de 30.000 pies 13 segundos más rápido que un F-4 Phantom limpio. El Cuerpo de Marines también probó el Harrier contra MiG operados por Estados Unidos en diferentes combates aéreos en el Área 51 en Nevada.

9. La Armada Argentina intentó comprar el buque insignia de las Malvinas, el HMS Hermes en la década de 1960 y, hasta 1979, British Aerospace estaba tratando, con la bendición del Ministerio de Relaciones Exteriores, de venderlo el Sea Harrier como reemplazo del A-4 Skyhawk. .

10. El Royal Aircraft Establishment en Farnborough empleó a maquetistas para construir kits Airfix a escala 1:24 del Harrier GR.1 que luego se usaron para probar la efectividad de los nuevos esquemas de camuflaje ideados por el departamento de Armas Defensivas de la RAE.

11. Para que los Canberra PR.9 del Escuadrón 39 de la RAF tuvieran el alcance para llegar a Punta Arenas en Chile como parte de la Operación Folklore, fueron equipados con nuevos tanques internos de combustible diseñados apresuradamente. El plan de vuelo requería que aterrizaran en una sección de la Carretera Panamericana en el norte de Chile para repostar de un RAF C-130 Hércules en espera antes de continuar su viaje hacia el sur.

12. El Escuadrón 809 mantuvo un Sea Harrier en Alerta de Reacción Rápida durante el viaje de Atlantic Conveyor hacia el sur. Después de un despegue vertical, se calculó que era capaz de derribar al 707 argentino que lo seguía a una distancia máxima de 183 millas. Londres tenía un comunicado de prensa preparado previamente escrito en anticipación a que esto sucediera.

 

Un 809 Squadron Harrier en la plataforma de Atlantic Conveyor durante el viaje hacia el sur. La aeronave estaba en alerta para interceptar aviones espía argentinos que rastreaban a la Fuerza de Tarea.

13. El primer avión enemigo derribado por un caza Fleet Air Arm lanzado desde un buque mercante reclutado para el servicio naval fue un Focke-Wulf Fw-200 Condor en 1941. El piloto del "Hurricat", el teniente Bob Everett RNVR, era un ex jinete ganador del Grand National.

14. Preocupado por la "delgada línea azul" de Sea Harriers, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Caspar Weinberger, sugirió que se permitiera a los británicos utilizar el superportador de 100.000 t, USS Dwight D. Eisenhower, como "pista móvil". Sin estar familiarizado con las complejidades de la aviación naval, un entusiasta embajador británico sugirió que la RAF podría volar Buccaneers desde la cubierta de Ike.

15. Hubo una propuesta para convertir un Harrier T.4 en un "Pathfinder" de ataque nocturno. Equipado con un sistema de infrarrojos orientado hacia adelante operado por un tripulante en el asiento trasero, el T-bird podría haber montado ataques de precisión en solitario por la noche o liderar un vuelo de GR.3s piloteados por pilotos con gafas de visión nocturna.

Un mapa de la ruta volada durante ACME 4 elaborado para informar al Jefe del Estado Mayor del Aire de Gran Bretaña, el Mariscal Jefe del Aire Sir Michael Beetham, sobre la remota misión de espionaje de la RAF en el Pacífico Sur.

16. Durante la Operación ACME, un Nimrod R.1 del Escuadrón 51 sufrió una falla en el motor mientras realizaba una misión encubierta de recolección de inteligencia desde un aeródromo chileno. Durante el aterrizaje de emergencia posterior en una isla remota del Pacífico Sur, dos neumáticos explotaron y se rompió un tren de aterrizaje principal. En una misión posterior, el mismo Nimrod se vio obligado a evadir un Mirage que lo interceptaba. Un alto oficial naval chileno estaba a bordo del avión espía de la RAF durante ambos incidentes.

17. Con la orden de salir de Chile con poca antelación, un Hércules C-130 de la RAF, que operaba en apoyo de la Operación Folklore, fue retrasado unos días en Tahití por los franceses por llegar sin previo aviso desde Isla de Pascua sin las autorizaciones diplomáticas adecuadas. Trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo.

18. Bajo el nombre en clave Operation Fingent, un radar móvil Marconi S259 de la RAF Wattisham con un equipo de diez operadores de la RAF fue trasladado a Chile para monitorear los movimientos aéreos argentinos a bordo de un Boeing 747 de Flying Tiger Line. Siempre con estilo, el flete aéreo empresa una vez estableció una compañía discográfica, Happy Tiger Records. Su último lanzamiento, el álbum de 1971 de Mason Proffit, "Movin" Towards Happiness ", es bastante bueno. . .

19. Entre 1962 y 1996, el edificio King William del Royal Naval College de Greenwich fue el hogar de un reactor nuclear operativo llamado JASON. Hasta ahora, al menos sigue siendo la única obra maestra de Sir Christopher Wren del siglo XVII que se ha utilizado para este propósito.

20. El radar Blue Vixen diseñado para el Sea Harrier FA.2 era tan bueno que, cuando se utilizó por primera vez en operaciones en Bosnia, no se creyeron las afirmaciones de contactos de SHAR no detectados por AWACS. La innovación tecnológica en el corazón de Blue Vixen se le ocurrió a su diseñador, John Roulston de Ferranti, mientras esperaba un vuelo retrasado por la nieve en el aeropuerto Logan de Boston.

21. Las especulaciones en Internet de que la pista de aterrizaje larga en Banjul en Gambia, utilizada como escala por los Sea Harriers del Escuadrón 809 en su camino hacia el sur, fue construida originalmente por extraterrestres. Sin embargo, el aeropuerto de África Occidental fue designado como campo de desvío oficial para el transbordador espacial en caso de que se requiriera un "Aterrizaje de aborto transoceánico". 

jueves, 28 de junio de 2018

Daggers volando junto a Lear Jets del Escuadrón Fénix

Daggers con el Fénix


Fotos de MV Dagger, todos del Grupo VI de Caza, hacia la zona de Combate guiados y a la vez fotografiados por los Lear Jets del "Escuadrón Fénix" en 1982, los cuales a su vez actuaban valiente y gallardamente también como piquetes radar para distraer y monitorear los radares de los buques de la Task Force de la Royal Navy que barrian el sector durante la aproximación de nuestros aviones.-

Por Luis Jose Martínez Eyheramendy .



domingo, 20 de agosto de 2017

Encuentran avión Mitsubishi del Escuadrón Fénix

Tráfico final para un avión que había participado de la Guerra de Malvinas

Infobae



La avioneta que se estrelló en el Delta del Paraná poco después de despegar del aeródromo de San Fernando había sobrevivido a la Guerra de Malvinas, de la que participó como parte del escuadrón Fénix.

El Escuadrón "Fénix" se conformó en 1978 de cara al conflicto con Chile. Se trató de un proyecto del brigadier (R) Gilberto Hilario Oliva, con el objetivo de crear una estructura que respondiera a las necesidades operativas de la Fuerza Aérea en tiempos de guerra, pero integrada por profesionales aeronáuticos civiles.



Fue así como en 1982, la avioneta se sumó al escuadrón. Fue uno de los cuatro turbohélice bimotor marca Mitsubishi que participaron de la guerra.

En esos días, la nave pertenecía a la firma IMPSA. Su piloto fue el veterano de guerra Carlos Lázaro Arregui. La avioneta usó la misma patente que tenía cuando se accidentó: LV-MCV.



"El avión realizó tareas de patrullaje, búsquedas, rescates, sobre el mar, la costa y el continente, observación, retransmisión, es decir, nada en particular, sino tareas de apoyo a la Fuerza Aérea en general", explicó a Infobae el veterano Rubén Álvarez, de la Asociación Civil Escuadrón Fénix, que nuclea a los ex combatientes.

Aunque todavía no se saben los motivos del accidente, la comparación se cae de madura: el avión sobrevivió a la guerra, pero 35 años después cayó sobre el Delta del Paraná.

martes, 18 de abril de 2017

Harvey y Withington, dos británicos en el lado correcto de la contienda

Cambio de frente: cuando dos ingleses pelearon por Argentina
Harvey y Withington, que habían combatido para Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial, estuvieron en el bando opuesto en 1982
Teresa Sofía Buscaglia | LA NACION


"Si me encuentro con otro inglés, lo invito a tomar una copa", bromeaba Jimmy Harvey entre sus camaradas argentinos del Escuadrón Fénix, mientras estaban en la base San Julián, preparando el despegue de sus aviones para distraer a los radares ingleses.

La Guerra de Malvinas no sólo convocó a militares y conscriptos, sino también a muchos civiles que se ofrecieron como voluntarios. "El origen del escuadrón data de 1978, cuando un grupo de aviadores civiles fuimos convocados para recibir instrucciones por un posible conflicto con Chile", explica Aldo Pignato, presidente de la organización.


El piloto Jimmy Harvey combatió para la Argentina en la Guerra de Malvinas. Foto: Crédito

Jimmy Harvey y Allan Withington eran parte de ese escuadrón. Nacidos en la Argentina, pero con familia, cultura y educación británicas, los dos veteranos pilotos habían participado de la Segunda Guerra Mundial, como voluntarios en la Royal Air Force (RAF), en su juventud. "Jimmy no quería hablar de la Guerra Mundial. Había sido muy doloroso para él ver tanta destrucción y muerte", recuerda hoy Lillian Harvey, su viuda.

Tito Withington tampoco hablaba de sus años en la RAF, donde tuvo misiones muy audaces. "Le tocó sobrevolar la casa de vacaciones de Hitler y distraer los radares alemanes con papelitos metálicos que los confundían y les hacían perder precisión", cuenta Claudio Meunier, investigador y autor de los libros Alas de trueno y Nacidos con honor, que documentan esta historia.

Nacidos en la década del 20, la formación de estos dos angloargentinos había sido similar, pero en lugares muy diferentes. Harvey pasó su escolaridad pupilo entre Londres y Buenos Aires, y Withington vivió su infancia en el campo. La Guerra Mundial los igualó y les dejó las mismas heridas. Ambos regresaron a la Argentina y comenzaron a trabajar como pilotos civiles. Formaron parte del nacimiento de Aerolíneas Argentinas y Austral, donde fueron maestros de pilotos hasta su jubilación. Al retirarse, en los años 70, se dedicaron a la aviación privada.

El año 1982 los volvió a reunir. Nuevamente una guerra. Aviadores veteranos y muy conocedores de la mentalidad británica, los dos acudieron al llamado de las Fuerzas Armadas, sabiendo que las chances de ganar eran utópicas.

"Ellos quisieron participar de Malvinas, aunque les ofrecí eximirlos de esa obligación. Recuerdo muy bien que al elegir el avión Lear Jet LR 24 que volaba Jimmy, lo llamé por teléfono y le sugerí que podía «bajarlo» de ese compromiso, pero pidió que me olvidara de eso y que lo convocara. Me dijo: «Yo soy argentino, Jorge, y las islas son argentinas. Esa vieja Thatcher está loca, y quiero participar»", recuerda Jorge Páez, capitán retirado de la Fuerza Aérea y fundador del Escuadrón Fénix.

Tarea de distracción

Este grupo de aviadores civiles recibía un grado militar y tenía varias tareas: retransmisión en vuelo, exploración y reconocimiento, búsqueda y salvamento, guiado de escuadrillas y, las más arriesgadas de todas, las "maniobras de diversión". En la jerga aeronáutica significaba que los aviones podían adquirir tanta velocidad que lograban semejarse a aeronaves de combate y confundir a los radares ingleses. Así los mantenían en alarma permanente y los desgastaban. Mientras tanto, las fuerzas argentinas aprovechaban a incursionar en el área de combate y derribar objetivos enemigos.

"Los Lear Jet no tenían armamentos ni asientos eyectables. En caso de ser detectados por los ingleses, los pilotos no podían hacer nada. Su salvación quedaba en manos de su destreza y las maniobras evasivas que pudieran realizar", agrega el autor Meunier.

Si bien se sentían argentinos, Tito y Jimmy no podían despegarse de su origen británico, y todos sabían que su heroísmo era doblemente valioso, porque lideraban misiones casi suicidas para enfrentar a un enemigo, por el cual habían arriesgado sus vidas cuatro décadas atrás. "No podemos ganar, pero tampoco podemos dejar que mueran todos tan impunemente, nos dijo a sus siete hijos antes de partir a Malvinas", recuerda Cecilia Withington, su hija.

Tanto Harvey como él sabían que esta guerra era una decisión alocada de una dictadura en decadencia, pero comenzado el conflicto sintieron que su obligación era acompañar y aportar su experiencia a todos esos hombres que habían ido a combatir por una causa que sentían en su corazón como justa y digna.

"Si los ingleses pisan las islas, perdemos la guerra", le dijo Jimmy a sus superiores. No lo escucharon, y llegó la derrota. Los dos la sufrieron mucho, pero aún más les dolió la indiferencia de una sociedad que no pudo separar a los que dieron su vida en Malvinas con los que formaron parte de la dictadura. "Cuando regresó, Jimmy no era el mismo. Estaba callado, muy cansado, nunca quiso hablar de Malvinas. No le gustaba ir a los homenajes ni a las reuniones. La derrota lo había entristecido", relata Lillian Harvey, su viuda. Su esposo murió en 2003.

Tito Withington, que murió en 2009, sí participaba activamente en las reuniones y los actos del Escuadrón Fénix, en cada aniversario de Malvinas. De parte del Estado argentino recibió sólo dos medallas conmemorativas por su participación. "Irónicamente, 20 años después de Malvinas, en Inglaterra fue condecorado por su voluntariosa participación en la Segunda Guerra Mundial. Se hizo una ceremonia muy emotiva y se rindió homenaje a los voluntarios argentinos que se habían alistado y habían participado en ella", revela Cecilia, al recordar a su padre.

martes, 12 de noviembre de 2013

FAA: Fénix simulando ser reabastecidos

ESCUADRÓN FÉNIX



Los aviones civiles del escuadrón Fénix incluso simulaban que reabastecían en el aire para engañar aún más a los británicos.
La imagen corresponde a la misión de diversión realizada el 11 de mayo por dos Learjet 35 con OF 2058, indicativo "Conde", despegando de Río Grande y el KC-130H, TC-70, indicativo "Ñato". Este último realizó además exploración electrónica, despegando de Río Gallegos a las 07:00 y aterrizando a las 11:00. Se simuló su reabastecimiento teniendo lamisma altura, perfil de vuelo y duración de la recarga que los A-4 o SUE con el fin de provocar la alerta entre los británicos.
Dia: martes 11 de mayo de 1982
Orden Fragmentaria:2058
Tarea:ejecutar una operacion de diversion simulando un REV, verificra reaccion del ENO y cantidad de PAC en vuelo
Avion Reabastecedor: TC-70
Indicativo: ÑATO
Tripulacion:
Mayor Roberto BRIEND
Capitan Eduardo SENN
Capitan Osvlado BILMEZIS
Suboficial Mayor Modeste CUFRE
Cabo Principal Carlos GOLIER
Suboficial Auxiliar Hector SOSA
Suboficial Principal Julio LASTRA
Despegue de GAL: 07:00 hs (L)
Aterrizaje en GAL:11:00 hs(L)
Avion: LR-35
Matricula: LV-OFV
Indicativo: CONDE 1
Tripulacion:
Capitan Antonio BUIRA
Capitan Carlos PANE
Cabo Primero Dardo ROCHA
Avion: LR-35
Mtricula: T-24
Indicativo. CONDE 2
Tripulacion:
Primer Teniente Eduardo BIANCO
Teniente Luis HERRERA
Despegaron de GRA: 07:50hs (L)
Aterrizaron en GRA: 10:40 hs (L)

Gracias Bigua Gracias Caesar ZM