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miércoles, 5 de agosto de 2026

El efecto Genta en la Fuerza Aérea Argentina

Hagamos MEMORIA: Jordán Bruno Genta

Quien fue Genta y su influencia en la Fuerza Aérea Argentina




Antes que todo debemos destacar que Jordán Bruno Genta cayó haciendo la señal de la cruz.
Un comando guerrillero marxista del denominado “ERP 22 de agosto”, se atribuyó la autoría del crimen. 
Su esquela reza: “Caído por Dios y por la Patria, enseñó con la palabra, la vida y la sangre”.
Opiniones que nos da un perfil de el: El Primer Teniente D Carlos Eduardo Cachón: Quien infligiera un devastador golpe al enemigo, hundiendo el buque de desembarco “Sir Galahad”, reconocía:
«Al profesor Genta no tuve el gusto de conocerlo, pero sus libros eran el soporte de nuestra formación doctrinaria».
El «As» de la aviación argentina el Capitán VGM D Pablo Carballo, que recibió la Cruz al Heroico Valor en Combate y participó de siete misiones durante la guerra de Malvinas, incluyendo los hundimientos del Coventry, Ardent y los serios daños al Broadsword, reconocía: «Tengo todos sus libros».
O Gustavo Aguirre Faget: El piloto que consiguió soltar la primera bomba argentina sobre el puente de una fragata inglesa, subrayaba: «Soy consciente de [Genta] que marcó muchas buenas voluntades en la Escuela de Aviación Militar, instructores y alumnos. Estoy seguro de ello; nadie puede decir que no lo leyó o estudió».
Roberto Vila: Jefe de una escuadrilla de Pucará en Malvinas, «Era muy leído y respetado en la Escuela de Aviación Militar durante nuestra carrera, sus libros eran lectura normal, más allá de las inherentes al programa de estudio, porque nosotros vivíamos estudiando, y pasábamos más horas entre los libros de lo que cualquiera pueda imaginar».
El piloto Rubén Moro: «Su conducta -no simplemente su pensamiento- lo hacían mentor del nacionalismo católico, una de las formas doctrinales que hubiesen evitado que nuestro país cayera en la decadencia y crisis espiritual actual».
Otro compañero piloto Hernán Daguerre decía: «A Jordán Bruno Genta lo leíamos en nuestra época de cadetes. En particular, usábamos su libro `Guerra contrarrevolucionaria´, que era como la Biblia para los cadetes».
Otro piloto, el «Poncho» Donadille, recordaba: «En mis épocas de cadete de la Escuela de Aviación Militar, era una total referencia de lectura de muchos de nosotros, por su filosofía nacionalista y cristiana. Cuando tenían oportunidad, compañeros míos concurrían a la casa de Genta en Buenos Aires (durante las licencias y generalmente aquellos que residían en la capital) para escuchar sus reflexiones».
Pero quien fue: Jordán Bruno Genta:
Nacido en Buenos Aires, el 2 de octubre de 1909. En 1933 inició su carrera docente en la Universidad Nacional del Litoral y en el Instituto del Profesorado de Paraná. Al mismo tiempo inició un notable proceso de conversión a la filosofía cristiana, primero, y a la fe católica, después.
En 1946 fundó una cátedra privada de filosofía, en la que enseñó hasta su muerte, el 27 de octubre de 1974. Entre sus obras se destacan Problemas fundamentales de la Filosofía, Sociología Política, Curso de Psicología, El Filósofo y los Sofistas, La Idea y las ideologías, Libre Examen y Comunismo, Guerra Contrarrevolucionaria, Opción Política del Cristiano, además de numerosos artículos periodísticos, cursos y conferencias pero…...
…….fue asesinado el domingo 27 de octubre de 1974, en la puerta de su casa, cuando salía para asistir a la misa dominical en una parroquia vecina......
Un comando guerrillero marxista del denominado “ERP 22 de agosto” se atribuyó la autoría del crimen. Jordán Bruno Genta cayó haciendo la señal de la cruz. “Caído por Dios y por la Patria, enseñó con la palabra, la vida y la sangre”, rezaba su esquela.
El gran pensador católico, Mario Caponetto, decía de Genta:
“Fueron los mismos ingleses quienes reconocieron la influencia decisiva de la prédica de Genta en los pilotos de nuestra Fuerza Aérea que asombraron al mundo con sus hazañas., Genta tuvo el don de la fecundidad intelectual. Fue un maestro en el sentido más pleno del término, un educador en toda la extensión de la palabra. Ahora bien, la educación es como una segunda generación: El maestro verdadero es el que, en cierto modo, engendra en la sabiduría a sus discípulos. Además, como maestro supo imprimir un estilo amical a su enseñanza: Los discípulos se hacían amigos y los amigos se hacían discípulos. Quienes tuvimos la gracia de asistir a sus clases somos testigos de esto que digo”.
La impronta de Genta queda reflejada (1976-1985), se trató de “Descristianizar» a la Escuela Militar de Aviación prohibiendo las misas diarias, el rezo del rosario. Sin embargo, ello provocó una oposición radical en los cadetes influidos por Genta.
Por ejemplo, José Daniel Vázquez, quien luego moriría atacando al portaaviones Invencible, seguía haciendo marchar a los cadetes entonando el «Cara al Sol» a pesar de tenerlo prohibido.
Otro cadete, que posteriormente caería en combate, encabezaba el rezo del rosario de los cadetes, en horarios de descanso. Nunca lo interrumpió sabiendo que cuando era descubierto le caían 10 días de arresto.
Sin esta fe y este patriotismo sería imposible explicar el arrojo de aquellos míticos aviadores que hicieron temblar al imperio británico.
Por: Javier Barraycoa



sábado, 15 de marzo de 2025

Historias de Malvinas: "Sabía que ibas a venir..."

"Sabía que ibas a venir"






René Lavand, el gran mago argentino de los antiguos, de los que hacían magia con cartas, de los que vestían como crupier de casino de Las vegas y de los que tenían claro que lo más pequeño de la magia es la técnica y lo más grande es el relato que la envuelve y hace única.
Entre pases e ilusiones con sus naipes cuenta cuentos y uno de esos cuentos se titula “Sabía que ibas a venir” y lo explicaba al inicio de sus espectáculos apostillando que era “un cuento corto, y dramático, porque un drama también es belleza”:
“La guerra había concluido..
La rendición era un hecho
Fue cuando el soldado le dice a su capitán
-Permiso mi capitán, quiero su autorización para volver al campo de batalla a buscar a mi amigo.
- Negativo soldado. Es inútil ya que esta muerto.
Pero al soldado se resistió a la negativa de su superior y desobedeciéndolo fue igual al campo de batalla.
Al rato vuelve con el cuerpo de su amigo en brazos..muerto
El capitán desafiante le dice
- Ha desobedecido una orden y para que?? Ve??..Fue inútil..Esta muerto
-No fue inútil mi capitán.. Cuando llegue estaba aún con vida. Pero antes de morir me dijo:
SABÍA QUE IBAS A VENIR...”

Eran gendarmes del grupo Alacrán, el herido es Rufino Guerrero luego fallecido quienes lo auxilian es comandante San Emeterio y sargento Pepe Noemi Rodriguez : Hermosa historia acerca de la amistad, la lealtad y el honor... mis respetos también a la memoria del gran René Lavant. Un señor y un maestro!

jueves, 6 de junio de 2024

Moral en combate: El Factor Genta en la Guerra

El “Factor Genta” en la Guerra de Malvinas

Nicolás Kasanzew


“La prédica nacionalista del filósofo argentino Jordán Bruno Genta inspiró a los futuros Halcones... y se tradujo en las proezas alcanzadas por estos durante la guerra del 82” señala Kasanzew en este destacado artículo que resalta la gran magnitud de la figura de Genta.


[La Prensa/CP] ¿De qué fragua habían salido estos asombrosos guerreros, los pilotos de la Fuerza Aérea que pelearon en la Guerra de Malvinas?

En un libro editado por el diario británico Sunday Times, llamado “The Falklands War” (London, 1982) traducido al castellano como “Una cara de la moneda”, se habló por primera vez del “Factor Genta” en la guerra de Malvinas, término acuñado en los papers de la Inteligencia inglesa.

De acuerdo con sus autores, P. Eddy, M. Linklater y otros periodistas ingleses, en la década del ´60 la prédica nacionalista del filósofo argentino Jordán Bruno Genta inspiró a los futuros Halcones, egresados de la Escuela de Aviación Militar de Córdoba, y se tradujo en las proezas alcanzadas por estos durante la guerra del 82.

Le pregunté a muchos pilotos de la Fuerza Aérea que pelearon en Malvinas qué sabían de Genta. Aunque no todos lo habían conocido personalmente, la mayoría reconocía la influencia que había ejercido en la Escuela de Aviación Militar; particularmente a través de los instructores, según me puntualizó el comodoro Roberto Mela.

El primer teniente Carlos Eduardo Cachón, quien infligiera un devastador golpe al enemigo, en lo que se inscribió en la Historia como “el día más negro de la flota británica”, me escribió: “Al profesor Genta no tuve el gusto de conocerlo, pero sus libros eran el soporte de nuestra formación doctrinaria”.




“Tengo todos sus libros”, me comentó el “as” de la aviación argentina Pablo Carballo. Y Gustavo Aguirre Faget, el “Halcón” que el 1º de Mayo colocó la primera bomba argentina sobre el Puente de una fragata inglesa, subrayaba: “Soy consciente de que marcó muchas buenas voluntades en la Escuela de Aviación Militar, instructores y alumnos. Estoy seguro de ello; nadie puede decir que no lo leyó o estudió”.

Roberto Vila, jefe de un escuadrilla de Pucará en Malvinas, me aseveró: “Era muy leído y respetado en la Escuela de Aviación Militar durante nuestra carrera (al menos en mis años, entre el 66 y el 70), sus libros eran lectura normal, más allá de las inherentes al programa de estudio, porque realmente y aunque no lo creas, nosotros vivíamos estudiando, y pasábamos más horas entre los libros de lo que cualquiera pueda imaginar”.

A juicio del piloto de Hércules C-130 Rubén Moro, “su conducta –no  simplemente su pensamiento– lo hacían mentor del nacionalismo católico, una de las formas doctrinales que hubiesen evitado que nuestro país cayera en la decadencia y crisis espiritual actual”.

Por su parte, otro piloto de los Hércules, que día a día burlaban el bloqueo inglés y aterrizaban en Malvinas, Hernán Daguerre me dijo: “A Jordán Bruno Genta lo leíamos en nuestra época de cadetes (1966/1969). En particular, usábamos su libro «Guerra contrarrevolucionaria», que era como la Biblia para los cadetes”.

Finalmente, el “Poncho” Donadille, otro protagonista del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea del 1º de Mayo, me contaba: “En mis épocas de cadete de la Escuela de Aviación Militar, era una total referencia de lectura de muchos de nosotros, por su filosofía nacionalista y cristiana. Cuando tenían oportunidad, pares míos concurrían a la casa de Genta en Buenos Aires (durante las licencias y generalmente aquellos que residían en la capital) para escuchar sus reflexiones; no fue mi caso, pues yo vivía en Córdoba”. (Vale agregar que otro destacado combatiente, Aldo Rico, jefe de la Compañía de Comandos 602, también fue discípulo del profesor Genta. Sin embargo, en la posguerra se olvidó por entero de sus enseñanzas, abjuró del nacionalismo y se dedicó a hacer carrera política y dinero).

Díscípulos de Genta

Muchos de los discípulos de Genta, todavía siendo adolescentes, ya mostraban la fibra que luego los convertiría en héroes. Cuando el gobierno del Proceso nombró un mandamás liberal en la Escuela de Aviación Militar, quien prohibió las misas diarias, el rezo del rosario y trató de erradicar las posturas nacionalistas, los cadetes le opusieron una férrea resistencia.

José Daniel Vázquez, por ejemplo, quien luego moriría atacando al portaaviones Invencible, seguía haciendo marchar a los cadetes de los cursos inferiores entonando “Cara al Sol”, la canción de los nacionalistas en la Guerra Civil Española, a pesar de los numerosos días de arresto que una y otra vez se le aplicaban por esa causa.

Otro futuro Halcón, Eduardo de Ibañez, caído al atacar a los ingleses con su bombardero Canberra el 1º de mayo, encabezaba el rezo del rosario de los cadetes, en horarios de descanso, y no interrumpía la plegaria al ser notificado por su superior liberal de que tenía, vez tras vez, diez días de arresto.


Raza de Héroes

En la guerra de las Malvinas, la Argentina descubrió una raza de héroes: sus pilotos de combate. Disparan hasta el último proyectil, y no se rinden sino a su novia, la muerte. Y el beso de gloria que esa novia les dio a los “cazadores”, no sólo fue útil para exacerbar el valor individual de todos mientras duró la guerra, sino que también hubiera debido servir para tonificar la mentalidad general del país.




Porque históricamente un hecho heroico siempre fue fermento, algo cuya acción se prolonga en el tiempo y no se desgasta jamás. Sin consumirse, obra, transforma la materia y la transforma hasta el infinito. Queda para siempre ese ejemplo de estatura homérica que dieron los pilotos argentinos en la Gesta de Malvinas.