jueves, 16 de julio de 2015

Llegan los últimos prisioneros a Puerto Madryn

15 DE JULIO

EL ÚLTIMO CONTINGENTE ARGENTINO PONE PIE EN LA ARGENTINA CONTINENTAL , DEJABAN DE SER OFICIALMENTE PRISIONEROS DE GUERRA :

"...A las 8.50 ,
los tres generales ,
el contraalmirante Otero, el General Parada y el Brigadier Castellano, "fueron invitados" a desembarcar del buque, St. Edmund.
El resto del personal prisionero lo hizo inmediatamente después.
En el muelle "Almirante Storni", de Puerto Madryn, se encontraban presentes autoridades provinciales, militares, miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Cancillería Argentina.
No se permitió el acceso a periodistas.

El público, en gran número, se encontraba fuera de las instalaciones portuarias y a lo largo del camino que conduce a la base aeronaval.
Entre muchos militares en el muelle, se encontraban como "personal de recibimiento", el vicealmirante Lombardo, el Gral. de división García, y el Gral. de brigada Daher.



Entre muchos asistentes se encontraba el corresponsal de guerra francés, Creton, quien había fotografiado en una famosa imagen al Gral.Menéndez, abrazándose a su hijo, un joven Teniente del RI 5 arribado desde Comodoro Rivadavia. En ese momento Jean Claude de Creton aprovecha para entregarle la fotografía al recientemente arribado "ex Gobernador de Malvinas" .

La comitiva recién llegada que "había dejado de ser prisioneros de los británicos" en ese instante, se dirigió a la base Alte.Zar en Trelew. Durante el trayecto cuando las tropas eran descubiertas, se repetían muestras de alegría y vivas de la población local.

Ya en la base, no había público ni familiares para recibirlos, distintos contingentes fueron abordando aviones, micros, trenes, etc., depende el destino a dirigirse.
Algunos fueron a el cuartel del Reg. Mecanizado III de la Tablada , otros a la III Brigada en Corrientes.

A las 18.00 hs. en el RI Mec.3 , el Gral. de División Trimarco los esperaba siendo ahora el Comandante del Cuerpo del Ejército I. Hubo un toque de silencio, Diana de Gloria, una breve ceremonia, himno Nacional y algunas palabras del Gral.Trimarco. Era oficialmente el primer lugar de encuentro entre familiares y amigos.

Luego de unas horas, el Gral. Nuñez se acerca al Gral. Parada y le dice:

"... Deje las ilusiones de lado, hay que ser realista, la institución debe salir indemne de la derrota..."

El Gral. Parada pensó hacia así mismo:

"...no va resultar fácil ser sobreviviente..." .

ANÁLISIS DE UN POLÍTICO SOBRE EL ESPERADO FINAL DE LA GUERRA :


"...El Ejército Argentino compartía con las otras Fuerzas Armadas la responsabilidad del Gobierno de la Nación que incluía la decisión de la guerra, en el más alto nivel de su conducción y la Capitulación como llegó el caso.
Su Comandante en Jefe , además de "Presidente" , representaba la cara visible de la Junta Militar.

Era el que trataba por ejemplo con el general Haig que se presentaba como el conciliador ante las naciones en guerra.
Este accionar, entre otros factores, lo hacían parecer - aunque erróneamente- ante la opinión pública, como el responsable de todo lo que acontecía: de la conducción de la guerra y su posterior fracaso.

Las Islas Malvinas eran ocupadas para su defensa , principalmente - no exclusivamente - por la fuerza Ejército . La administración y gobierno del Archipiélago y la conducción superior falsamente denominadas operaciones conjuntas, eran ejercidas por un general, en tanto que otros tres generales cumplían relevantes funciones , tanto de asesoramiento como de comando y conducción de las tropas, con reponsabilidad primaria de la defensa de las islas .

Al producirse el amargo final, las responsabilidades de las tratativas y la firma de los documentos pertinentes de capitulación, las tendría a cargo el Gobernador Militar, y a la vez, Comandante de la Guarnición Militar Malvinas: un general.

Las operaciones militares se desarrollaban fundamental y permanentementes, en una zona de combate terrestre, pero con la intervención, normalmente exitosa y admirable de los aviadores, de la Fuerza Aérea y de la Armada, cuyo accionar, salvo contadas excepciones, no eran coordinadas con el Comandante de la Guarnición Militar.

Esta grave situación de falta de unidad de comando y /o unidad de esfuerzo que tanto perturbaba a la conducción terrestre, era sólo conocida por quienes sufríamos las consecuencias de tan particular operar y en el continente por quienes tenían la responsabilidad primaria de determinar el para qué de la acción, controlar su cumplimiento y corregir las desviaciones .

En Malvinas, como en todas las guerras , la fase terrestre es la que al fin concreta, imprime y firma, el resultado de las acciones de todas las fuerzas involucradas, con el éxito o el fracaso. Lo que desconocían aquellos no relacionados íntimamente con la conducción de la guerra era que se realizaban otras paralelas en la que cada fuerza interviniente ejecutaba su propia estrategia.
Cabe la pena destacar, una vez más, que el conflicto era común a todas y, por lo tanto, tenían idénticas responsabilidades conjuntas.

De la evaluación de las expresiones de los medios de comunicaciones se desprendía que, paulatinamente, la opinión en general, inclusive de la de profesionales militares, se inclinaba a pensar que la Armada, y la Fuerza Aérea habían y seguían cumpliendo victoriosamente sus responsabilidades específicas .
Era indiscutible.
El Ejército Argentino, en contraposición, aunque no fuese ello legítimo, parecía evidenciar una conducción sin imaginación, con marcada apatía, una actitud defensiva estática que iba perdiendo, día a día, sustento.

Hechos muy concretos alimentaban y confirmaban esta forma de pensar :
  • la inmovilidad del Ejército y el accionar exitoso de las aeronaves de la Fuerza Aérea y de la Armada Argentina durante y a posterior desembarco británico en San Carlos.
  • La derrota de Goose Green-Darwin (responsable de su defensa la FT Mercedes) 
  • Bluff Cove , con el marcado triunfo de la Fuerza Aérea y la falta de reacción del Ejército - sin analizar el porqué de esa actitud - y por último , 
  • la caida de Puerto Argentino , cuya responsabilidad es asignada exclusivamente al Ejército.
En todo este tiempo, seguramente, se preguntaban porqué el Ejército que combatía no hacía lo que los otros pensaban que se debería hacer. Seguramente, porque la magnitud del problema para afrontar depende de la persona que lo debe enfrentar y no del que lo observa. A la gente, en la emergencia, no le preocupaba saber los porqués del progresivo fracaso ; sólo le interesaba el resultado.

Entre los distintos componentes de las Fuerzas Armadas , gradualmente comenzaba a instalarse un larvado sentimiento de rivalidad sobre la base de los triunfos de unos y la falta de logros de los otros, los cuales eran explotados públicamente para reforzar su imagen. Esta situación se fue traduciendo en una aparente o real separación entre las fuerzas.
Parecía que cada fuerza había decidido emprender su propio camino , no importando el éxito de todos, sino del propio.

Estas actitudes constituían la muestra más acabada que el concepto de acción conjunta , principio de actuación y responsabilidad integrada , no existía , sólo se declamaba a veces para ocultar el incumplimiento doctrinario .
La armonía entre las fuerzas - no en las islas - comenzó a resquebrajarse y como consecuencia de ello , el Proceso empezó a correr serios riesgos , hasta que con la derrota final estalló .

Esta situación de ruptura era aprovechada por distintos grupos de poder , en beneficio de sus propios intereses ..."

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