martes, 5 de mayo de 2026
martes, 28 de abril de 2026
Analista inglés asume que se perderán la islas en los próximos 20 años
Atención Argentina: un análisis británico proyecta que el Reino Unido podría perder las Islas Malvinas para 2045
Dentro de 20 años, o a más tardar en 2065, el país europeo tomará la decisión de devolver la soberanía del archipiélago, según un experto. Los motivos.
Canal 26
Soldados argentinos Foto: Archivo Infobae
El analista indica que “en teoría, podríamos evitarlo, pero probablemente no tomaremos las medidas necesarias, por lo que las perderemos”. Así, plantea que el Atlántico Sur pasaría de ser un enclave estratégico defendido a toda costa a convertirse en una carga colonial que Londres no estaría dispuesto a mantener.

Islas Malvinas. Foto: Cancillería Argentina.
Si bien admite que es improbable que el Reino Unido se enfrente a la posibilidad de perder las islas militarmente, dado que desde la guerra de 1982 reforzaron las defensas del archipiélago centradas en la base de la RAF Mount Pleasant, indica que el empuje diplomático de Argentina, el respaldo del Sur Global y el avance de China como primera potencia económica mundial, decidido a instalarse como referente de las causas “anticoloniales” pueden ser muy importantes.
A esto se le suma que España aprovecharía el escenario para presionar en la Unión Europea por Gibraltar, Estados Unidos adoptaría públicamente la neutralidad mientras en privado empujaría a Londres hacia una salida, y en el Reino Unido las propias instituciones —desde el Tesoro hasta el Foreign Office— concluirían que el costo de mantener las islas supera con creces cualquier beneficio.
El Reino Unido perdería el interés en las Islas Malvinas, según un analista
Para el Tesoro británico, el gasto de mantener tropas, infraestructura y logística en un territorio tan lejano resultaría insostenible si no genera beneficios económicos. Al mismo tiempo, el Foreign Office, que se encarga de la protección de los intereses británicos en el extranjero, vería en las islas un problema para la imagen internacional de Londres, que busca dejar atrás su pasado colonial.A esto se sumaría el desgaste simbólico puertas adentro: con el paso de los años, los recuerdos de la guerra de 1982 irán perdiendo fuerza. Sin esa narrativa heroica y en una sociedad británica cada vez más alejada del espíritu imperial, el sacrificio de mantener un enclave cuestionado en el Atlántico Sur terminaría perdiendo sentido.

El Reino Unido podría perder las Islas Malvinas. Foto: X @admcollingwood
Poco a poco, la idea de que Malvinas es más un peso que una ventaja ganaría espacio en la burocracia británica, debilitando la decisión política de continuar con la ocupación.
miércoles, 8 de abril de 2026
La familia Falkland reconoce los derechos argentinos sobre las islas
Giro histórico: el heredero del nombre “Falkland” reconoce la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas
Su postura, basada en una revisión histórica del origen de la denominación “Falkland”, volvió a poner en primer plano el peso simbólico y documental del reclamo argentino sobre la soberanía.
Por Yasmin Ali || Canal 26 
El inglés que afirman que son argentinas Foto: Foto generada con IA
Un hecho inesperado reavivó el debate histórico y simbólico sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Lord Lucius Falkland, descendiente directo de la familia cuyo apellido dio origen al nombre inglés del archipiélago, reconoció públicamente que las islas son argentinas. Su postura, expresada en una carta dirigida a la representación diplomática argentina en el Reino Unido, generó impacto tanto por su valor simbólico como por su peso histórico: proviene, nada menos, que del linaje asociado al bautismo británico de las islas.
Este pronunciamiento no tiene efectos jurídicos inmediatos, pero sí resignifica el debate desde la memoria histórica, un terreno donde Argentina sostiene uno de sus argumentos más sólidos. En pleno siglo XXI, cuando la disputa sigue siendo tratada por organismos internacionales como la ONU, la voz de Falkland introduce una variable inesperada: la de un heredero británico que cuestiona el relato colonial desde adentro.
Islas Malvinas. Foto: NA.
¿Quién es Lord Lucius Falkland y cuál es su vínculo con las islas?
Lord Lucius Falkland es descendiente de Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, figura clave en la historia británica del siglo XVII. Su antepasado fue funcionario del Almirantazgo y financista indirecto de expediciones navales inglesas en el Atlántico Sur. En honor a él, el navegante John Strong nombró en 1690 al estrecho entre las dos islas principales como Falkland Sound, denominación que más tarde se extendería a todo el archipiélago.
Lucius Falkland no es un funcionario ni representante del Estado británico. Es un descendiente privado, sin cargo político ni poder institucional. Justamente por eso, su palabra cobra otro valor: no responde a intereses diplomáticos, sino a una lectura personal de la historia que, según él mismo afirma, ha sido “mal contada” en el Reino Unido.
Ahtony Cary
El origen del nombre inglés “Falkland” en el archipiélago
El nombre “Falkland” no nació como denominación de las islas, sino de un paso marítimo. En 1690, el capitán inglés John Strong realizó el primer desembarco registrado en el archipiélago y bautizó al estrecho como Falkland Sound, en homenaje a Anthony Cary, uno de los patrocinadores del viaje. Con el tiempo, los mapas británicos comenzaron a aplicar ese nombre a todo el conjunto insular.
Sin embargo, la denominación “Islas Malvinas” es posterior pero más precisa desde el punto de vista histórico y geográfico. Fue establecida en 1764 por el navegante francés Louis Antoine de Bougainville, quien las llamó Malouines por el puerto de Saint-Malo. España adoptó el nombre y, tras la independencia, Argentina lo heredó como continuidad jurídica del dominio español en la región.
Por qué el descendiente de Lord Falkland reconoce la soberanía argentina
En 2013, en el marco del referéndum organizado por el gobierno británico en las islas —no reconocido por la ONU— Lucius Falkland tomó una decisión inesperada: envió una carta a la embajadora argentina en Londres manifestando su acuerdo con el reclamo argentino. En ese texto sostuvo que, aunque los habitantes sean británicos, el territorio pertenece históricamente a la Argentina.
Falkland llegó incluso a calificar el origen del nombre inglés como un acto de “piratería simbólica”, al considerar que una denominación circunstancial terminó siendo utilizada para legitimar una ocupación posterior. Su postura coincide con la de Naciones Unidas, que define a Malvinas como un territorio cuya soberanía aún está pendiente de resolución y llama al diálogo bilateral entre ambos países.
Lucius Falkland, descendiente de Anthony Cary
Un gesto sin impacto legal, pero con fuerte peso histórico
El reconocimiento de Lord Lucius Falkland no cambia mapas ni tratados, pero sí interpela el relato histórico dominante. En tiempos donde la disputa suele reducirse a consignas políticas, su palabra devuelve el foco a la historia: quién nombró, cuándo, y bajo qué contexto. Y, sobre todo, quién tenía derechos previos.
A veces, los giros más profundos no ocurren en los despachos oficiales, sino en la memoria. Y esta vez, esa memoria habló desde el corazón mismo del apellido “Falkland”.
sábado, 14 de marzo de 2026
Gran Bretaña en una carrera contra Argentina por la Antártida
The Telegraph admite la verdad: Gran Bretaña quiere llegar a la Antártida antes que Argentina

En una admisión tan reveladora como preocupante, The Telegraph, uno de los diarios más emblemáticos del conservadurismo británico, publicó un artículo en el que sostiene sin rodeos que el Reino Unido debe apresurarse a asegurar su presencia en la Antártida antes de que lo haga la Argentina. El motivo es claro: los inmensos recursos naturales del continente blanco podrían convertirse en una tabla de salvación para una potencia en declive.
Lejos de tratarse de una simple reflexión geopolítica, el texto expone con crudeza una ambición estratégica británica sobre un territorio donde la Argentina no solo posee derechos históricos, geográficos y jurídicos, sino también una presencia concreta e ininterrumpida desde 1904. Es decir, mucho antes de que Londres intentara revitalizar sus pretensiones sobre la región, la Argentina ya estaba allí, sosteniendo con hechos su vínculo permanente con la Antártida.
El propio artículo británico reconoce esa realidad. Menciona la cercanía natural entre el territorio continental argentino y la Antártida, así como la firmeza con la que nuestro país defendió históricamente su reclamo soberano. No es un dato menor: mientras el Reino Unido observa el continente blanco como una oportunidad de rescate económico, la Argentina lo considera parte integral de su proyección territorial, científica, logística y estratégica.
Durante décadas, el Tratado Antártico de 1959 preservó a la región como un espacio dedicado a la paz y a la ciencia. Pero ahora, ante el crecimiento del interés global por el petróleo, el gas, los minerales y otros recursos críticos, comienzan a aparecer voces en las grandes potencias que buscan terminar con esa etapa de cooperación y abrir una nueva era de disputa. El artículo de The Telegraph se inscribe exactamente en esa lógica: la de una potencia que, frente a su debilitamiento, vuelve a mirar hacia territorios ajenos con reflejos coloniales.

El texto también deja en evidencia la preocupación británica por el avance de otros actores, entre ellos Argentina, Chile, China, Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, entre todos esos nombres, la Argentina aparece como un rival central. Y no por casualidad: nuestro país tiene la legitimidad de la cercanía geográfica, la continuidad histórica, la experiencia logística y una presencia humana y científica sostenida que ninguna editorial extranjera puede borrar.
La preocupación británica también revaloriza el papel estratégico de las Islas Malvinas, utilizadas por el Reino Unido como enclave de proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida. Esa realidad confirma, una vez más, que la cuestión antártica no puede separarse de la disputa por Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Todo forma parte de un mismo tablero geopolítico, en el que la Argentina debe actuar con claridad, decisión y visión de largo plazo.
En definitiva, lo que The Telegraph dice entre líneas es contundente: el Reino Unido sabe que la Argentina cuenta con títulos sólidos, presencia real y una posición privilegiada en la disputa por el futuro del continente blanco. Por eso busca instalar una narrativa de urgencia, como si se tratara de una carrera por apropiarse de una riqueza antes que otros. Pero la Antártida no es un botín, y mucho menos un premio para nostalgias imperiales.
Frente a este escenario, la Argentina tiene una responsabilidad histórica: defender con firmeza su soberanía, fortalecer su presencia científica y logística, y consolidar una política de Estado que proteja plenamente sus derechos en la Antártida. Porque si incluso desde Londres reconocen la centralidad argentina en el continente blanco, entonces es hora de que la dirigencia nacional esté a la altura de esa verdad y la convierta en acción estratégica.
Si querés, también te lo puedo rehacer en un tono todavía más editorial, patriótico y confrontativo, o en una versión más breve e impactante para publicación en redes, columna o nota de opinión.
martes, 10 de marzo de 2026
lunes, 9 de febrero de 2026
Libro: Desenmascarando a un pobre idiota, Ricky D. Philips

Demacrado, inútil e infeliz: La cara de la derrota ha sido una constante en su vida.
Ricky D. Philips, charlatán militar británico
Introduzcamos la historia
The First Casualty, escrito por el escribidor británico Ricky D. Phillips y publicado en 2018, aborda, desde una perspectiva alternativa, el desembarco argentino en las Islas Malvinas ocurrido el 2 de abril de 1982, con el que dio inicio formalmente la Guerra de Malvinas. El título del libro hace alusión a la célebre frase “la verdad es la primera baja de la guerra”, y refleja la intención del autor de cuestionar la narrativa oficial tanto del lado argentino como británico. En concreto, el libro propone que la operación de recuperación de las islas por parte de las fuerzas armadas argentinas no fue tan incruenta como se ha sostenido tradicionalmente, y que el combate en torno a la casa del gobernador (Government House) fue más intenso y sangriento de lo que los informes oficiales informaron en su momento. Según Phillips, la resistencia ofrecida por los Royal Marines fue significativa y causó numerosas bajas entre las tropas argentinas.
Uno de los puntos más controvertidos del libro es la afirmación de que las bajas argentinas en esa jornada no se limitaron a tres —como sostiene la versión oficial y está documentado en fuentes militares argentinas y británicas— sino que podrían haber ascendido a decenas o incluso más de cien. El autor sostiene esta cifra con base en entrevistas que dice haber realizado a excombatientes británicos, especialmente Royal Marines que participaron en la defensa de Stanley. Phillips argumenta que esas bajas fueron deliberadamente ocultadas por las autoridades argentinas de entonces, por razones políticas y propagandísticas. No obstante, es importante destacar que no se han presentado hasta el momento documentos oficiales, partes militares o listas de caídos verificables que respalden esa afirmación. Además, investigaciones periodísticas y académicas posteriores no han hallado evidencia creíble que confirme una cifra superior a las tres bajas reconocidas oficialmente: el Capitán de Corbeta Pedro Edgardo Giachino, el Teniente de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Primero Ernesto Urbina.
Desde su publicación, The First Casualty ha recibido críticas tanto por parte de historiadores británicos como argentinos. Se le ha cuestionado por la falta de rigor metodológico, la escasez de fuentes primarias comprobables y la presencia de errores de tipo técnico, geográfico y cronológico en el relato. También se ha señalado que el libro se basa en gran medida en testimonios no documentados y reconstrucciones hipotéticas sin respaldo documental sólido. A pesar de ello, ha generado atención en redes sociales y foros de discusión por ofrecer una visión distinta del inicio del conflicto. En definitiva, The First Casualty representa un intento de reinterpretar un episodio clave de la Guerra de Malvinas, pero su contenido debe ser evaluado con cautela y completa incredulidad, confrontándolo con las fuentes oficiales, testimonios acreditados y el consenso historiográfico. Como cualquier obra que se propone cuestionar versiones consolidadas, su valor dependerá del estándar de evidencia que logre sostener.
Confirmación de ausencia de evidencia empírica
Arrancamos por el final: Así terminaron 48 horas de solicitudes personales de información a este fabulador británico para que confirme las supuesta información sobre la lista de bajas de 100 casos menciona en su libro, la cual le solicité durante una interacción en la plataforma X. Obviamente está en inglés porque este mamerto no domina el español pero también esta lleno de mutuas agresiones y afirmaciones en doble sentido producto de la testosterona. Cuando el diálogo se pone picante, no tengo problemas en seguir.
El texto remarcado en rojo dice algo así:
"VOS sos el único que sostiene que esa "lista" existe. Yo nunca referencié nada referido a tal ítem y dudo que alguien lo hubiese hecho o que exista si es que alguna vez existió. Una vez más, vos generás un hecho y luego demandás pruebas del mismo".Es decir, ese dato que afirma, sugiere, pone sobre y luego saca durante todo el libro no existe. Ya que él comenta en su libro que habrías más de 100 bajas argentinas y que el combate por la Casa del Gobernador fue feroz y duró muchísimas horas, como parte de su trabajo de "historiador" debió por lo menos buscar una lista de bajas que confirmara sus afirmaciones. Como es tan idiota, ni siquiera se le ocurrió mentir en este sentido.

Ricky D. Philips, como ya se ha mencionado, es un propagandista británico que se autopercibe como historiador militar, se hizo famoso por armar una serie de mentiras enfocadas principalmente en la siguiente cuestión: Durante el desembarco del 2 de abril de 1982, ocurrida en el pueblo de Puerto Argentino/Stanley, las tropas argentinas oficialmente tuvieron 1 muerto y 2 heridos de bala. El mitománo británico esgrime que hubo más de 100 bajas/muertos argentinos durante ese día de operaciones. Es el único “autor” que propone ese argumento en todo el planeta, sin ningún respaldo más que comentarios de supuestas entrevistas, sumatorias de conjeturas y cuanta otra falta de rigor científico se haya cruzado.

Tiempos mejores: el autor autodidacta publica sus primeras mentiras con éxito en Inglaterra.

Podría tranquilamente ser un protagonista más de Trainspotting: Obsérvese la cara que empieza de demacrarse.
Cuando fue inquirido de las pruebas de dichas afirmaciones, nunca presentó pruebas de nada. La única cuestión que me interesaba tratar con semejante opa, obviamente, era ésta en particular. Sus respuestas fueron atacar, difamar, poner palabras que jamás dije, tratarme de racista, fabulero, loco, drogadicto.
En todo el dialogo le solicité esa supuesta lista de bajas siendo ésta mi única cuestión a resolver. Cada vez que pude le solicité “the list” (remarcado en amarillo suave en el texto), la lista de 100 bajas que pobre salame afirmaba que había ocurrido ese glorioso 2 de abril.
Abajo vemos el primer intercambio en X y, más abajo, decidí publicar toda la lista de interacciones para que vean lo cansador que es tratar con paciente psiquiátrico de este nivel.


¿Y qué pasó? Obviamente NUNCA TUVO ESA LISTA (ver más arriba). Fue una obvia mentira de este personaje llamado Ricky D. Phillips, alias "Rickymondo". Un pobre inútil, miembro de la Sociedad Real de Historia (¡imagínense lo que serán los otros integrantes!), que no ha servido para nada en toda vida, lleno de desastres personales, mediocridad y bullineo cuando era chico (confesiones de él mismo).



Todos anticipamos por estas afirmaciones incomprobables que era un charlatán total, un propagandista que sesgaba todas sus afirmaciones hacia la postura británica en cualquier puto tema, desde el más nimio, con un autismo repetitivo y con retraso madurativo que es característico de muchos británicos.

Incluso lo ayudo con una foto y con una "lista enumerada" para llenar... podría haber puesto a los dos otros dos infantes de marina (García Quiroga y Urbina) que fueron heridos junto a Giachino... ni eso sabía este hijo de la Gran Bretaña.


Así que es eso: este sujeto confirma que jamás tuvo una lista de bajas del 2 de Abril, que son sus puras invenciones que “eso evento ocurrió porque yo lo investigué”. No pierdan más tiempo con este imbécil.



Eso es lo que dice la inteligencia artificial Grok respecto a su libro.
Prompt: Qué opinan otros historiadores respecto a la tesis de Philips
- Hay blogs y críticas online (como "The First Casualty Dissected") que refutan sistemáticamente las interpretaciones de Phillips, señalando inconsistencias con evidencias físicas, informes oficiales, testimonios de veteranos argentinos (incluyendo figuras como el capitán Hugo Santillán, cuya perspectiva se usa en contra de la versión de Phillips) y la falta de documentación que corrobore decenas de muertes (ausencia de cuerpos, fosas comunes o registros hospitalarios que respalden tantas bajas). Estos análisis argumentan que el libro se apoya demasiado en testimonios selectivos de veteranos británicos, mientras minimiza o malinterpreta fuentes argentinas y la falta de pruebas materiales para las bajas altas.
- Algunos lo califican de sensacionalista, historia pop nacionalista más que de investigación rigurosa. Critican que Phillips no tiene credenciales académicas formales en historia (no tiene posgrados ni publicaciones en revistas académicas establecidas), que el libro es autopublicado y con elementos de autopromoción, y que tiende a narrativas conspirativas (encubrimientos gubernamentales de ambos lados). Una crítica detallada lo describe como alguien que no califica como historiador académico, y recuerda que las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias, que el libro supuestamente no ofrece más allá de anécdotas.
- Algunos veteranos de los Royal Marines y lectores pro-británicos, que lo elogian por "vindicar" el coraje de la guarnición y por mostrar una resistencia heroica.
- Reseñas entusiastas en Goodreads, Amazon, etc., que lo llaman bien investigado y revelador.
- Algunos autores de historia militar no académicos (por ejemplo, elogios del historiador naval Angus Konstam por el estilo narrativo, o menciones junto a otros autores de Malvinas).


Finalmente, y para no dejar absolutamente ninguna duda, este imbécil también considera un mito el ataque al HMS Invincible, lo cual es común en la manada británica, pero le agrega la hijaputez de decir que el testimonio de los pilotos fue preparado, que nunca volaron esa misión, que mintieron sobre la misión porque querían llevarse las medallas, los ascensos y todo lo que incluía ese prestigio. Repito, un pobre imbécil hijo de puta que ni respeto por gente de coraje tuvo en su vida. Su dirección es X es @RDPHistory. No estoy diciendo que lo visiten y lo insulten.
viernes, 6 de febrero de 2026
Malvinas: Es una lucha moral contra lo peor de Occidente

Epstein, HMS Invincible y el satanismo
Salen a la luz correos electrónicos que revelan las fechorías de la red orquestada por Jeffrey Epstein con presunta colaboración del Mossad y otros servicios de inteligencia, cuya especialidad parecía ser reclutar a miembros de la élite política y social global mediante placeres indecibles... para luego mantenerlos a raya mediante el chantaje.
Entre los nombres que emergen de este lodo destaca el del príncipe Andrew, hijo de la satánica Elizabeth II. A continuación se reproduce un correo —junto con su respectiva traducción— en el que se mencionan las supuestas actividades de este personaje, quien, además de haber sido previamente señalado por abuso de menores (un prontuario no muy distinto al de ciertas figuras del sur latinoamericano), ahora es acusado de algo aún más atroz: la compra, tortura y asesinato de una joven que fue engañada con falsas promesas de una carrera como modelo. Una táctica satánica de una logia que, como todas las logias, sólo ha operado para los intereses británicos a lo largo de la historia.
Cabe recordar que este mismo Andrew, con una torpeza digna de un mal espía, confirmó involuntariamente el ataque al HMS Invincible durante la guerra de Malvinas, al declarar que se lesionó la rodilla al lanzarse al suelo durante un bombardeo aéreo. Siendo tripulante de dicha embarcación, dejó así en evidencia lo que durante años se negó sistemáticamente desde Londres.

De: [Redactado]
Para: [USANYS] [Tapado]
Asunto: RE: Ghislaine Maxwell
Fecha: Mar, 06 Oct 2020 18:15:11 +0000
Wendy, no hay problema en absoluto en incluirme en las notificaciones sobre Epstein / Maxwell de ahora en adelante, pero quería informarte que debido a mi traslado de unidad, la oficina me ha retirado del caso y ha agregado a [Tapado], así que si no te importaría incluirle en cualquier notificación, por favor. ¡Gracias! ¡Y espero que estés bien estos días, dadas las circunstancias!
Mensaje original
De: [Tapado] (USANYS)
Enviado: Viernes, 2 de octubre de 2020 10:59
Para: [Tapado]
CC: [Tapado]
Asunto: FW: Ghislaine Maxwell
Él me llamó queriendo que le diera una dirección de correo electrónico segura. Es de [Tapado]. El número que apareció es [Tapado].
Mensaje original
De: Bryan Miller
Enviado: Viernes, 2 de octubre de 2020 10:46 AM
Para: [USANYS] [Redactado]
Asunto: Ghislaine Maxwell
En los años 90, Ghislaine Maxwell reclutó a una chica para una carrera de modelaje. En lugar de modelar, fue vendida como esclava para sexo y tortura. El Príncipe Andrew fue cómplice de su muerte al torturarla y obligarme a forzar su asesinato.
Necesito obtener un pasaporte para identificarla. Necesitaré que alguien contacte a la oficina de pasaportes para obtener un pasaporte expedito.
Envía un mensaje de texto a [Tapado]
Gracias,
[Tapado]

miércoles, 4 de febrero de 2026
Derechos argentinos: Marino inglés solicitó permiso para anclar en Malvinas en 1813
Un hallazgo histórico clave para la soberanía argentina: en 1813 un inglés solicitó permiso para anclar en las Islas Malvinas
En el material revelado, un capitán inglés pide permiso a Buenos Aires para cazar en el archipiélago, reconociendo la soberanía de las entonces Provincias Unidas.
Yasmin Ali || Canal 26
Malvinas argentinas Foto: Archivo
El reclamo argentino por la soberanía de lasIslas Malvinas es conocido, un conflicto que nos llevó a una guerra en 1982 y aún continúa más vivo que nunca. Al momento en que Reino Unido intenta justificar sus acciones ilegales, lo hace mencionando una supuesta soberanía previa que la misma historia ha demostrado que es falsa. Una carta fechada en 1813 expone una de las mentiras en el relato inglés.
La carta que demuestra la soberanía argentina
El 30 de enero de 1813, el capitán Henry Jones, al mando del bergantín inglés El Rastrero, elevó ante las autoridades de Buenos Aires una solicitud formal para obtener autorización con el fin de realizar caza de lobos marinos en las costas del archipiélago de Malvinas.
El pedido —registrado en documentación oficial de la época— constituye una evidencia temprana y contundente del reconocimiento, por parte de embarcaciones extranjeras, de la autoridad que ejercían las Provincias Unidas del Río de la Plata sobre las islas. Apenas habían transcurrido tres años desde la Revolución de Mayo y el nuevo gobierno patrio ya administraba y regulaba actividades económicas en territorios marítimos bajo su jurisdicción.
Un inglés pidiendo permiso para anclar en Malvinas Foto: X @MalvinasData
La solicitud fue dirigida al Director de la Aduana, Enrique Torres, quien se encargaba de supervisar y otorgar permisos para explotaciones en zonas estratégicas del Atlántico Sur. Este tipo de trámites, habituales en la dinámica administrativa del período, reflejan cómo el Estado naciente comenzaba a consolidar mecanismos formales de control político, fiscal y económico sobre espacios considerados propios.
Este episodio es una de las primeras pruebas documentadas del ejercicio efectivo de soberanía argentina en las Islas Malvinas durante los años iniciales del proceso independentista. En un contexto en el que la caza de lobos marinos representaba una actividad sumamente rentable, el requisito de solicitar permisos reforzaba la noción de un territorio administrado y regulado por Buenos Aires.
Así, el caso del capitán Jones no solo aporta un dato histórico preciso, sino que también se suma al conjunto de evidencias que demuestran la proyección temprana y activa de las Provincias Unidas sobre las Malvinas, mucho antes de la ocupación británica de 1833.
Las Malvinas fueron usurpadas de manera ilegítimas en 1833 Foto: Archivo
Malvinas, una eterna disputa
El archipiélago fue descubierto por los españoles a comienzos del siglo XVI. Los británicos siempre posaron sus ojos sobre ellas por tener una ubicación estratégica y varios recursos naturales; para 1765, instalaron ilícitamente un asentamiento que violaba varios tratados internacionales vigentes en ese momento. Cuando España supo de esto, los expulsaron en 1770 y 1774.
El 30 de junio de 1777, José de Gálvez, Ministro de Indias del Reino de España, envió una Real Orden al Virrey del Río de la Plata, Don Pedro de Cevallos, para “quemar los edificios de toda clase que se hallaren concluidos o empezados, practicando lo mismo con los materiales que se encontrasen acopiados por el propio intento”.
La acción española que cambió a las Malvinas Foto: Wikipedia
El pedido se cumplió el 17 de marzo de 1780 por una expedición bajo el mando de Juan Pascual Callexas, que destruyó el puerto y el fuerte que los británicos habían construido en Puerto de la Cruzada (Egmont) en la Isla Trinidad, un pequeño islote de la Gran Malvina.
Este acto no solo demostraba que España mantenía un control de la totalidad del archipiélago, sino también que fue enviada y ejecutada a quien le correspondía la Gobernación de Malvinas. En este caso, al virrey del Río de la Plata. Otro dato clave que se desprende es que la falta de reacción británica se toma como una clara señal de que sabían que nada debían hacer allí.
De esta forma, Gran Bretaña abandonó Puerto Egmont en 1774 y por 55 años no hubo presencia oficial británica en las islas. Tampoco hubo queja alguna de los ingleses sobre los varios actos de soberanía ejercidos por el naciente gobierno argentino entre 1810 y 1829.
jueves, 29 de enero de 2026
Pradera del Ganso junto a Waterloo: Las 20 mayores batallas que peleó el Reino Unido

Las 20 batallas más grandes de la historia británica
History News Network
El Telegraph
informa que el Museo del Ejército Nacional Británico ha publicado su
lista de las mayores batallas de la historia británica. El público
votará, ya sea en línea o en el museo, cuál es la más importante.
Las batallas, en orden cronológico:
Batalla de Blenheim , 13 de agosto de 1704, en Blenheim, Baviera (Guerra de Sucesión Española)
Batalla de Culloden , 16 de abril de 1746, en Drumossie Moor, Escocia (rebelión jacobita)
Batalla de Plassey , 23 de junio de 1757, en Plassey , Bengala Occidental, India (Guerra de los Siete Años)
Batalla de Quebec , 13 de junio de 1759, en las afueras de la ciudad de Quebec, Canadá (Guerra de los Siete Años)
Batalla de Lexington , 19 de abril de 1775, en Lexington, Massachusetts (Revolución estadounidense)
Batalla de Salamanca , 22 de julio de 1812, en Salamanca, España (Guerra Peninsular/Guerras Napoleónicas)
Batalla de Waterloo , 18 de junio de 1815, en Waterloo, Bélgica (Guerras Napoleónicas)
Batalla de Aliwal , 28 de enero de 1846, en Aliwai , Punjab, India (Primera Guerra Sikh)
Batalla de Balaklava , 25 de octubre de 1854, en Balaklava , Ucrania (Guerra de Crimea)
Batalla de Rorke 's Drift , 22 y 23 de enero, en Rorke's Drift, Sudáfrica (Guerra Zulú)
Campaña de Galípoli , del 25 de abril de 1915 al 9 de enero de 1916, en lade Galípoli, en Turquía (Primera Guerra Mundial)
Batalla del Somme , del 1 de julio al 18 de noviembre de 1916, en el río Somme, Francia (Primera Guerra Mundial)
Batalla de Megido , del 19 de septiembre al 31 de octubre de 1918, en Israel/Palestina, Jordania y Siria (Primera Guerra Mundial)
Batalla de El Alamein , del 23 de octubre al 4 de noviembre de 1942, cerca de El Alamein, Egipto (Segunda Guerra Mundial)
Campaña de Normandía , del 6 de junio al 25 de agosto de 1944, en Normandía, Francia (Segunda Guerra Mundial)
Campaña de Imphal / Kohima , del 8 de marzo al 3 de julio de 1944, en los alrededores deManipuryNagaland, India (Segunda Guerra Mundial)
Batalla del río Imjin , del 22 al 25 de abril de 1951, en el río Imjin , Corea (Guerra de Corea)
Batalla de Goose Green , 28 y 29 de mayo de 1982, en Isla Soledad (Guerra de las Malvinas)
Batalla de Musa Qala , del 17 de julio al 12 de septiembre de 2006, provincia de Helmand, Afganistán (Guerra de Afganistán)