viernes, 12 de febrero de 2016

Relatos británicos de la guerra (4): Ward recuerda a Tomba

'Estábamos entre los mejores ejércitos del mundo'



El capitán de corbeta N D Ward AFC RN, oficial al mando de la No 801 Escuadrilla Aérea Naval, de la Royal Navy a bordo del HMS Invincible. Se cree que la fotografía que ha sido tomada el 21 de mayo después de que el comandante Lt Ward, derribó un Mirage argentino. Se le ve aquí el llevar el casco del vuelo Foto: British Forces Official Photographer/IWM

The Telegraph

Comandante Nigel "Sharkey" Ward, de 68 años, era un piloto de Harrier. Durante la Guerra de las Malvinas, derribó tres aviones enemigos y fue galardonado con la Cruz de Servicio Distinguido
Mientras navegábamos en Invincible había miedo en la Fuerza de Tareas sobre la amenaza aérea que nos enfrentaba, porque tenían alrededor de 200 aviones de primera línea y nosotros teníamos sólo 20. Pero yo estaba seguro porque sabía que éramos putamente buenos en combate aéreo visual.

Estábamos entre los mejores ejércitos en el mundo. Nuestras esposas todos sabían que existía el peligro de sus hombres no pueden volver, pero esto se hizo más difícil por el oficial de bandera del comando aéreo naval, porque él hizo saber a su secretaria que sólo el 25 por ciento de los pilotos volvería. Maldita estúpida, porque ella estaba comprometida con un piloto.

Cuando llegamos a las Malvinas entramos en acción de inmediato, atacando a Puerto Stanley el 1 de mayo y colocando una defensa contra un ataque de la Fuerza Aérea Argentina. A partir de ese momento no había descanso para cualquiera de los próximos seis o siete semanas. Fue constante. Mi primera acción fue contra tres Turbo Mentors. Yo estaba barriendo dentro y fuera de las nubes con mi compañero de ala cuando golpeo uno de ellos con mi cañón. La siguiente cosa que supe que esta forma enorme gris pasó por mi cabina y que acaba de perder chocar con él. No he tenido una muerte confirmada hasta el 21 de mayo, cuando estábamos protegiendo el desembarco en San Carlos.
Este Pucará volaba entre 10 y 20 pies por encima del suelo. Muy bajo. Vi a mis municiones arrancando el suelo, luego le quitaron la punta del ala y pusieron a uno de sus motores en llamas. Tenía dos corridas más sobre él y cada vez que mis municiones rompían el avión partiéndolo. Después de la primera de ellas su cabina había sido retirada, ambos motores en llamas y su fuselaje se rodaba el viaje, en su asiento de eyección saliendo. Él aterrizó sin problemas y se dirigió de nuevo a Goose Green. Muy valiente. Mayor Tomba. Me envió una pegatina de su escuadra después de la guerra.

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