martes, 3 de septiembre de 2019

El misterio de las palomas

El misterio de las palomas




Todo Villa Mercedes 

 El pasado domingo, la V Brigada Aérea inauguró un mural alusivo a nuestra historia, teniendo como eje central la epopeya vivida por los pilotos argentinos en la Guerra de Malvinas; una alegoría en la que también se vislumbran hitos como la campaña liderada por el general José de San Martín. La obra fue realizada por el artista plástico Carlos Gómez, producida por el músico y escritor Mario Fernando Benedetti. Al finalizar la ceremonia, algo curioso sucedió, pero es mejor conocer dicho episodio a través del ensayo que redactó con mucha emoción y poesía una amiga de la página. Aquí compartimos su texto.




Sandra Aubert

Esta historia se trata de volar, o mejor dicho de nunca dejar de volar. Ocurrió en mi ciudad, que solo representa un punto en el planisferio, pero desde ese día se convirtió en la poseedora de un misterio, el cual se guardará como un tesoro entre nosotros, porque es nuestro, por que sucedió acá, porque fuimos los elegidos.

Con un orgullo monstruoso se lo contaremos a nuestros hijos, a nietos y a amigos que viven lejos. Será tema de debate en cenas, productora de miles de hipótesis, llamará la atención de la ciencia, nos hará acercarnos más a Dios, nos hará sentir chiquitos pero, sobre todo, no nos dejará olvidar. ¿Por qué lo escribo? Y la respuesta es porque no quiero que se borre de mi memoria. No me perdonaría que se pierdan los detalles y menos que mis hijos no se lo cuenten a sus hijos; esto es parte de nuestra historia.

 

Sucedió en un acto en la V Brigada Aérea, se descubrió un mural que recuerda a los pilotos caídos en Malvinas. Nos trae al presente que nosotros le donamos vida a esa guerra, le entregamos almas, se derramó nuestra sangre en un territorio usurpado. Madres todavía lloran a sus hijos, algunos argentinos sueñan con volver a ver a sus padres, hay amigos que todavía esperan a su héroe con un asado. Fueron a defender nuestros derechos, olvidándose de sus derechos esenciales, como es el vivir.

 

La ciencia dice que ellos no van a volver, porque alguien decidió que debían quedarse allá, esperándonos para nuevamente izar nuestra bandera. Pero ella todavía no puede explicar por qué pasó lo que pasó. En el momento de soltar a las palomas mensajeras, ellas decidieron no volar, o no por lo menos con sus alas. Eligieron posarse en el A4B y quedarse allí, acurrucadas, enamoradas, cegadas por esa pasión. Dejaron su hogar, adoptaron el avión, no tienen ninguna intención de volver al palomar donde tienen alimento, sus familias y seguridad. Se quedaron custodiándolo, lo abrazan, le cantan y ellas llaman la atención de todo el que pasa. El avión intenta mimetizarse con sus colores, eso le enseñaron, a atacar desde donde no se es visto. En cambio ellas están empecinadas en brillar sobre él con su blancura, para delatarlo ante los ojos de todos. Les dije que esta historia se trataba de no olvidar, creo que me apresuré, esta es una historia de amor. Quizás ellas nueve, son los nueve pilotos caídos en combate, o no. Probablemente exista otra explicación, yo elijo está, adoro las historias con final feliz. Porque lo cierto es que siempre, pero siempre y pase lo que pase, se vuelve al primer amor.

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