domingo, 14 de abril de 2019

Españoles nerviosos por el Brexit en Malvinas

Armadores españoles inquietos por la cercanía del «brexit» y las flotas de pesca en Malvinas



 
A menos de una semana de la desconexión del Reino Unido, la inquietud cunde en las flotas que operan en la zona del banco Gran Sol y, sobre todo, las que faenan en el área de las islas Malvinas. «Cuanto más nos vamos acercando al precipicio están surgiendo más incertidumbres y tensión», explica Javier Touza, presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (Arvi).



Touza habla por una agrupación con muchos segmentos de flota afectados. Por un lado, están los de bandera británica pero de capital y personal gallego que pescan en aguas inglesas, que suman unos 89. A esos hay que añadir 33 barcos franceses e irlandeses que descargan habitualmente en el puerto de Vigo.

En los sumandos también hay que incorporar los 19 grandes arrastreros con bandera de las islas Malvinas que operan en el Atlántico sur y los 24 arrastreros que faenan en el área de este archipiélago bajo soberanía británica y, por tanto, afectado por el divorcio de Gran Bretaña con la UE.

«¿Qué va a pasar? No tenemos ni idea», admite Touza, que no pierde de vista esa espada de Damocles que pende sobre sus cabezas hasta el día 12. «Si antes de ese día no se adopta ninguna decisión, se produce por defecto la salida del Reino Unido de la UE» y tras esa estela debe salir la flota de los caladeros británicos.

«Nosotros hemos luchado desde el minuto uno por un acuerdo de retirada, que no significa más que cumplir una serie de pautas en el período de transición para enseguida ponernos a trabajar en la futura relación entre el Reino Unido y la UE», explica el presidente de Arvi.

Una negociación en la que, según los armadores vigueses, Galicia tiene mucho que decir: «Nosotros como gallegos y como principales baluartes de la pesca, queremos tener un protagonismo claro a la hora de fundar la relación de buena vecindad inteligente para regular las materias pesqueras entre el Reino Unido y la UE».

Mantener la relación pesquera

Porque en Vigo aún confían en que haya acuerdo. Un deseo todavía más ferviente para el área de las Malvinas, cuyo Gobierno se ha mostrado abiertamente proclive a negociar un acuerdo con la UE. Y aunque, como apunta Touza, eso son «decisiones de altas esferas políticas», sí tiene constancia del interés del Gobierno de las Malvinas por seguir manteniendo la relación pesquera con Europa.

Nada extraño, por otra parte, dado que el PIB del país depende de las exportaciones cárnicas y pesqueras a la UE y es, como Galicia, «partidario del statu quo». Es decir, que se continúe permitiendo el acceso a través de licencias privadas y que este acceso tenga su reciprocidad con la apertura del mercado comunitario a los productos de las Malvinas libres de aranceles como hasta ahora en base a la consideración de territorio europeo que tiene en tanto no se produzca la desconexión británica.

Que los armadores quieren seguir allí lo demuestra que, lejos de congelarse las inversiones dada la inseguridad jurídica, las empresas han continuado apostando por las Malvinas. «Acaban de entregarse dos barcos nuevos emblemáticos para la flota que opera en las Malvinas y construidos en Nodosa en los astilleros de Marín», recuerda Touza.

Por tanto, «se está haciendo una apuesta clara por ese caladero, por ese país y por la estabilidad jurídica que siempre nos ha mostrado el Gobierno británico, con una gestión pesquera envidiable y con estrecha relación con sus socios extranjeros».

Touza apunta que esas empresas contribuyen considerablemente a las arcas públicas por recaudación de impuestos, generación de valor en unas islas en las que hay más ovejas que habitantes, y en la que la flota gallega de Vigo y Marín se encuentra «en situación de claro privilegio» que de ningún modo querríamos que se truncase. (MARCOS GAGO -LA VOZ DE GALICIA)

viernes, 12 de abril de 2019

La rata cobarde de Balza

Martín Balza y la cobardía


Por Nicolás Kasanzew  | Tribuna de Periodistas



Alguien tenía que decirlo

El más cobarde de los generales, Martín Balza ha dicho en el programa de Alejandro Fantino que en Malvinas hubo oficiales cobardes en las demás unidades, pero no en la suya. Pues en la suya también hubo uno: el propio Balza.

Cuando el mayor José Rodolfo Baneta, heroico jefe de la guarnición argentina en Moody Brook, lo agarró del pescuezo por una actitud impropia que ponía en riesgo a los soldados de Baneta, Balza arrugó como una oveja y no se animó a defenderse.

Yo le pregunté a Baneta si quería que yo incluyera ese episodio en mi libro, pero con caridad cristiana este gran oficial me dijo que no lo hiciera porque Balza le daba lástima. Una consideración que el propio Balza, amigo de otro cobarde, el soldado Edgardo Esteban (en la foto al pie junto a Balza) nunca tuvo para con sus camaradas de armas, tratando de ensuciarlos en cuanta oportunidad se presenta.

Sumemos a esto su camaleonismo político, (arrastradamente obsecuente con todos los poderosos, desde Videla hasta Kirchner, pasando por Menem) que es otra forma de cobardía, y tendremos la acabada imagen de un Judas de nuestro tiempo.

En 1995 Balza me condecoró, y me dedicó un libro con la frase "al soldado Nicolás Kasanzew". Pero cuando en el 2007 los kirchneristas me quitaron la condición de veterano otorgada por el Congreso, Balza me negó, aseverando en un reportaje televisivo que yo no era veterano.

Estas últimas canallescas declaraciones suyas en el programa de Fantino han colmado el vaso. Me estoy presentando ya mismo ante las autoridades del Ejército Argentino para devolver la condecoración.

Al haber sido otorgada por un cobarde, esa medalla no solo ya no tiene valor para mí. Es un baldón, en vez de un blasón.


miércoles, 10 de abril de 2019

Qué significa para España que Europa denomine "colonia británica" a Gibraltar

Qué es una colonia y por qué el Parlamento Europeo incluye el término para Gibraltar


Esta consideración supone un avance político y simbólico para España 


 
El peñón de Gibraltar. (Jon Nazca / Reuters)


La Vanguardia

La consideración de Gibraltar como “colonia” en el acuerdo para reformar la política sobre exención de visados a los británicos tras el Brexit supone un avance político, diplomático y simbólico para España, según destacan fuentes diplomáticas españolas. Pero ¿qué es una colonia y por qué la UE incluye este término ahora para hablar de Gibraltar?

La RAE señala como tercera acepción que una colonia es un “territorio fuera de la nación que lo hizo suyo, y ordinariamente regido por leyes especiales”, y en la cuarta, se refiere al “territorio dominado y administrado por una potencia extranjera”. Pero la inclusión del término para el Peñón no constituye un cambio en el estatus jurídico de Gibraltar.
La referencia a Gibraltar como una colonia se limita a un pie de página en el que se asegura que Gibraltar es “una colonia de la corona británica”
La referencia a Gibraltar como una colonia se limita a un pie de página del texto aprobado este jueves por el Parlamento Europeo en el que se asegura que Gibraltar es “una colonia de la corona británica”. En esa anotación se señala que “hay una controversia entre España y el Reino Unido que concierne a la soberanía sobre Gibraltar, un territorio para el que una solución se debe alcanzar a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de la Asamblea General de Naciones Unidas”.

Ese pie forma parte de un acuerdo político sellado con el Consejo de la Unión Europea (UE) este martes sobre la exención de visados para británicos si sucede un Brexit sin acuerdo el próximo 12 de abril, y la nota al pie se refiere al hecho de que los británicos que viajen al espacio europeo libre de fronteras (Schengen) para estancias cortas (90 días en un periodo máximo de 180 días) podrán acceder sin visado, pero siempre sobre la base de que Londres adopte una medida equivalente para los europeos.

Así, la exención de visados incluye a Gibraltar, y aunque el Peñón está incluido en la lista de la ONU sobre territorios pendientes de descolonización, el estatus jurídico del territorio no varía a pesar de que se incluya el término “colonia” en este acuerdo.
Para España, la denominación tiene “valor diplomático y político”
Pero para España, la denominación tiene “valor diplomático y político” y el Gobierno encuadra la nota en el conjunto de las negociaciones sobre el Brexit porque “refuerza y reafirma” la idea de que Madrid tendrá que dar luz verde a cualquier pacto que afecte al Peñón tras la salida del Reino Unido de la UE.

La inclusión del término en la legislación sobre visados supone la primera vez que una ley comunitaria llama “colonia” a Gibraltar, después de que el 13 de junio de 2017 una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre juegos de azar ya asegurara que Gibraltar es “una colonia de la Corona británica”. Esa misma denominación ya se había empleado en otra sentencia de 2006 de la misma corte.

La referencia ha generado polémica porque después de que el 1 de febrero los países de la UE incluyeran en su posición negociadora sobre los visados el pie de página en el que llamaban “colonia” a Gibraltar, las conversaciones con la Eurocámara, el otro colegislador de la Unión, quedaron bloqueadas durante semanas.
Un portavoz del Gobierno británico aseguró este miércoles que llamar ‘colonia’ a Gibraltar es “completamente inapropiado”

El negociador del PE, el laborista británico Claude Moraes, defendía la postura del Parlamento, que en su mandato negociador no se refería al Peñón.

Ante el riesgo de que la fecha del Brexit llegara y la legislación no se hubiera pactado, el grupo de los populares y el de los socialdemócratas en la Eurocámara, a partir de la presión de las delegaciones españolas, lograron apartar a Moraes y sustituirlo por el socialista búlgaro Sergei Stanishev.

Un portavoz del Gobierno británico aseguró este miércoles que llamar ‘colonia’ a Gibraltar es “completamente inapropiado”.

lunes, 8 de abril de 2019

Bedacarratz revive el hundimiento del Sheffield

El ex piloto combatiente en Malvinas Augusto Bedacarratz brindó una charla en el CMC

Municipalidad de Santa Rosa




En la tarde de hoy, ante un Auditorio Bustriazo Ortiz del Centro Municipal de Cultura totalmente repleto, Capitán de Navío Augusto Bedacarratz, de destacada actuación como piloto de combate durante la Guerra por las Islas Malvinas, brindó una interesante charla enmarcada en la reciente conmemoración el pasado 2 de abril del Día de la Recuperación de la Soberanía Argentina sobre dichas islas, sumado al Día del Veterano y Caídos durante mencionado conflicto vélico.



La actividad contó con la presencia de los Diputados Provinciales Máximo Aliaga y Josefina Díaz, y asistió en representación de la Municipalidad de Santa Rosa, la Directora General de Administración, Prof Rita Ríos.

El Condecorado piloto naval, oriundo de Villa Maza y desde pequeño radicado en Macachín, fue uno de los miembros de la cuadrilla que hundió al emblemático HMS Sheffield (D80) buque de la Armada Real Inglesa.



Como parte de su charla, Bedacarratz relató sus comienzos en Macachín, su vida rural en nuestra provincia, y su posterior traslado a Buenos Aires para realizar su formación como piloto. También describió con ímpetu las angustiosas dificultades técnicas y operativas que tuvo que superar su escuadrón para desarrollar con éxito la riesgosa misión de atacar al mando de un avión Super Etendard, a uno de los 3 destructores ingleses que custodiaba el frente de la flota enemiga, con uno de los únicos 5 misiles antiaéreo Exocet AM.39 que tuvo a disposición la armada Argentina durante todo el conflicto. Fue el primer hundimiento de un barco de la de la Armada Real Inglesa en cuatro décadas.

sábado, 6 de abril de 2019

Las dos ofertas británicas para devolver las islas

Las dos veces que Gran Bretaña ofreció devolver las Malvinas y la Argentina lo frustró

La primera oportunidad se dio durante el último gobierno de Perón. La segunda, a pocos meses del inicio de la Guerra de 1982 con Margaret Thatcher como protagonista
Infobae



Andrés Cisneros, ex vicecanciller

A 37 años de la Guerra de Malvinas, el presidente Mauricio Macri reiteró el reclamo argentino de soberanía. "Es legítimo e irrenunciable", aseguró ante veteranos y familiares de soldados caídos.

Como es habitual cada 2 de abril, la reivindicación se extendió a lo largo y a lo ancho de todo el país en actos donde no solo se rinde homenaje a los héroes que participaron de la Guerra, sino que se le exige a Gran Bretaña que cumpla con la resolución 2065 de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y se siente a negociar con las autoridades argentinas.

Lo que quizás no muchas personas conocen es que hubo al menos dos oportunidades de recuperar el control de las Islas en forma pacífica. Una fue durante el último gobierno de Juan Domingo Perón y la segunda fue pocos meses antes del conflicto bélico.

En diálogo con Infobae, el ex vicecanciller de Carlos Menem, Andrés Cisneros, hizo un repaso histórico del reclamo de soberanía y reveló cómo fueron las dos oportunidades de recuperar las Islas que se frustraron por objeciones impuestas por los argentinos.

En enero de 1833, las Islas que estaban ocupadas por protoargentinos, porque la Argentina no existía como tal; todavía éramos un territorio con guerras civiles después de independizarnos de España.
Pero en 1810, España ya estaba ocupando las Islas. Entonces, los habitantes del Río de La Plata que reemplazaron a las autoridades españolas, se sintieron con derecho de gobernar las Islas y enviaron a diversas autoridades. Hubo varios gobernadores españoles y argentinos. En enero de 1833, vino una fragata británica ayudada por una fragata norteamericana y los desalojó a los cañonazos.
El daño que nos ha hecho la Guerra del 82 es incalculable. Hay que hacer el reclamo, y algún día llegaremos no sé si a la devolución de las Islas, que me parece muy poco probable, pero sí a un acuerdo honorable que contemple los intereses de ambas partes.
No hay que perder un minuto dejando de reclamar, pero hay que ser sensatos y entender que estamos muy, muy aislados, además que los reclamos argentinos se basan en derechos territoriales, que son evidentes, están cerca nuestro no cerca de Gran Bretaña. Pero en el mundo están disminuyendo la importancia de los derechos territoriales y aumentando la importancia de los derechos de las personas, los derechos humanos.  Y allí viven personas que no quieren ser argentinos, quieren ser británicos, de manera que la cosa se nos está poniendo complicada.
Yo creo que hay buenas expectativas y que bien trabajado esto se va a solucionar dentro de 50 años. Alguna vez llegará el día que la ley tenga suficiente peso para que los ingleses se sienten a negociar.
Ese día puede llegar, ¿pero qué nos conviene hacer a nosotros los argentinos? ¿Reclamar soberanía hoy, la quiero ahora? No nos sirve para nada.  Los ingleses nos dicen "no, no discuto nada". ¿O establecer una relación de cooperación de entendimiento sin declinar soberanía?
Dos veces Gran Bretaña ofreció devolver la soberanía y desde la Argentina se frustró la oferta.  Rodolfo Terragno dicen que son tres, pero a mí me constan dos. La primera fue en el último gobierno de Perón. El embajador británico le entregó al canciller argentino una oferta escrita que podríamos llamarla de retroarriendo mediante la cual ellos nos reconocían la soberanía en ese instante, pero se hacía efectiva 100 años después.
Perón le dijo al canciller argentino que trate de bajar los 100 años a 50. Perón murió pocas semanas después y el gobierno que quedó no tenía calibre como para continuar una negociación de esta envergadura.

La segunda oferta fue muy parecida. El primer ministro británico envió a un vicecanciller que tenían, que se llamaba Nicholas Ridley, con la oferta en la mano. Gobernaba la Junta militar. Y la Junta Militar dijo que aceptaba la devolución de la soberanía pero que no iban a esperar 100 años, que la querían a fin de año. Era una manera de decirles que no. ¿Saben quién fue la primer ministro británico que envió esa oferta? Margaret Thatcher.

Thatcher hizo esta oferta en septiembre de 1981, seis meses antes del desembarco en Malvinas. Tuvimos la oportunidad de nuestras vidas y no la aprovechamos.

jueves, 4 de abril de 2019

Europa reconoce a Gibraltar como colonia

La UE reconoce a Gibraltar como colonia

La comisión de Libertades ha aprobado el reglamento sobre exención de visados para después del Brexit
La Vanguardia
Jaume Masdeu



El Peñón de Gibraltar (Peter Cziborra / Reuters)


Irse de la Unión Europea tiene un precio, y el Reino Unido está empezando a pagarlo incluso antes de abandonarla. Ha comprobado como la UE, por primera vez, reconoce a Gibraltar como una “colonia”. Algo que estaba recogido en una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, pero que nunca se había formalizado de forma explícita en ningún reglamento ni directiva comunitaria.

Pues bien, esta mañana, la comisión de Libertades del Parlamento Europeo ha aprobado el reglamento para la exención de visados para estancias cortas de los europeos en el Reino Unido y los británicos en la UE después del Brexit. Un documento que consiguió en seguida un consenso fácil, excepto en un punto. Una nota a pie de página en que se califica a Gibraltar de colonia. Ello motivó que el parlamento Europeo bloqueara el reglamento desde hace semanas, hasta su aprobación esta mañana en comisión y que mañana pasará al pleno.

Presión de PP y PSOE

Sólo ha sido posible después de que la presión de PP y PSOE forzara este lunes la substitución del ponente del informe del parlamento, el laborista británico, Claude Moraes, que se oponía a esta denominación. Finalmente, y en medio de una polémica considerable, Moraes fue apartado del cargo y su lugar lo ocupó el búlgaro Sergei Stanishev. El voto final ha sido claro, 28 a favor, 8 en contra y 3 abstenciones.

El eurodiputado popular Esteban González Pons ha declarado que este voto supone un apoyo de las instituciones europeas a España en este tema, y que “la mención a Gibraltar como colonia será fundamental para intentar resolver el contencioso sobre este territorio en un escenario post-Brexit”.

La cercanía del Brexit, con una primera fecha posible el 12 de abril, hacía urgente la aprobación de este reglamento que facilitará la entrada al Reino Unido y a la UE, sin tener que solicitar visado. Y de paso, España consigue una victoria diplomática frente a un Reino Unido ya de salida.

martes, 2 de abril de 2019

Fotos de las islas durante el conflicto

Malvinas, retrato de un sentimiento: 41 imágenes históricas tomadas por fotógrafos que cubrieron la guerra

Reunidos por la Editorial Taeda, estos son los registros canónicos del conflicto armado de 1982 tomados por los reporteros gráficos que cubrieron la contienda del Atlántico sur. Infobae anticipa en exclusiva la muestra completa que, sin seguir un orden cronológico, se desplegará mediante gigantografías en Plaza San Martín, en las inmediaciones del cenotafio a los caídos de la Ciudad. Ese monumento, abrazado por las imágenes, será el eje de los homenajes el próximo 2 de abril

Por Loreley Gaffoglio | Infobae




El padre abraza a su hijo pequeño y despide al mayor que parte hacia las islas Malvinas. Hay una emoción contenida e incertidumbre por lo que pueda ocurrir. (Foto: Juan Sandoval)



Todo es expectativa e incertidumbre. En un alto luego del almuerzo, los soldados palpitan las noticias que preanuncian lo que vendrá (Foto: Román von Eckstein)



Un picadito en las islas. Por un rato, a nadie le importó nada más (Foto: Télam)



Es mayo de 1982, apenas unos días antes del desembarco birtánico en el estrecho de San Carlos. Una unidad de comandos de la Compañía 601, al mando del mayor Mario Castagneto, aborda un helicóptero para controlar los alrededores del estrecho. Uno de los comandos carga en su espalda un misil tierra-aire Blow Pipe con el que fueron derribados varios aviones y helicópteros ingleses. (Foto: Eduardo Farré)


Comenzaron los bombardeos. La columna se pone en marcha con dificultad. El cráter de una bomba muestra la turba dañada (Foto: Román von Eckstein)


Cargado con bombas y cohetes, un Pucará sobrevuela el malecón de Darwin. Busca a las tropas inglesas en Pradera del Ganso. Algunos soldados contemplan la maniobra. La bandera argentina también (Foto: Télam)



El helicóptero Sea King de la Armada sobrevuela a los soldados en el terreno. Sólo falta la orden de avanzar (Foto: Osvaldo Zurlo)


Está solo y espera. Lo acompañan una ametralladora antiaérea y un singular paisaje. La bahía está en calma. Los Harrier no tardarán en llegar. (Foto: Télam)



A la vieja usanza de los pilotos de la Segunda Guerra Mundial, un suboficial pinta en el costado del A4B C-239 la silueta de la fragata Brilliant, atacada el 12 de mayo de 1982 (Foto:Fuerza Aérea Argentina)


Alerta Roja. Dos soldados corren a tomar posición ante la inminencia de un ataque inglés. “Al principio, cuando anunciaban un ataque-recordó el autor de la imagen, Eduardo Farré-siempre miraba para arriba buscando la foto. Pero como los ingleses llegaban al caer la tarde, no captaba nada. Ese día, miré para abajo y registré esta toma en Ross Road, frente a la casa donde vivíamos. Me quedó juta, la posición de los pies, la trompa del jeep con las luces encendidas”. (Foto: Eduardo Farré).



Soldados de todas partes del país combatieron en Malvinas. Esta patrulla se desplaza por un descampado en Puerto Argentino. (Telam: Román von Eckstein)


El piloto de este Skyhawk A4B dialoga con sus auxiliares previa su partida para cumplir con una misión (Foto: Fuerza Aérea Argentina)


El estrecho de San Carlos es pura desolación, sólo interrumpida por las incursiones aéreas británicas. Un comando apunta con el misil Blow Pipe apenas liberado de su carcasa protectora esperando a su blanco. (Foto: Eduardo Farré)


El cañón habla sin descanso. El humo prueba su trabajo a destajo. El artillero abre la cámara para eyectar la cápsula servida; otros dos soldados alcanzan nueva munición; un cuarto fija la posición de tiro y el último muestra los efectos del bombazo tapándose los oídos (Foto: Eduardo Farré)


El fuego y el humo caen sobre la bahía. Las bombas inglesas buscaron destruir la pista del aeródromo. A lo lejos, un Pucará permanece ileso a sus efectos. La guerra mostraba su peor cara (Foto: Telam / Román von Eckstein)


Así quedó un Harrier abatido por la artillería argentina. Un soldado argentino se aleja después de comprobar el derribo (Foto: Eduardo Farré)




Los solados salen a estirar las piernas. Las carpas no permiten muchos movimientos. Reina la calma. Por ahora, nada presagia tirarse de cabeza dentro de un pozo (Foto: Télam).


El esfuerzo y el frío se hacen sentir. El peso del equipo obliga a agachar la cabeza y avanzar. Algunos, hasta tienen tiempo para saludar y sonreír. Entre el pelotón, un soldado mantiene erguido al pabellón nacional. (Foto: AFP).


Si bien son soldados que acaban de realizar una tarea de acción cívica, como mantener limpias las calles, para Eduardo Farré, el fotógrafo que captó la imagen, la cuestión pasa por otro lado: “Es mi mirada sobre cualquier guerra. Los vi marchando con los escobillones al hombro como si fueran armas y me llamó la atención ese contraste con lo que se estaba viviendo”.



Bien encolumnados, los proyectiles están listos para abastecer a los cañones que esperan en las trincheras (Foto: Juan Sandoval).




Con el hospital militar y una serie de contenedores en primer plano, la columna de humo anuncia el primer bombardeo de los aviones Vulcan a la pista de Malvinas. La guerra había comenzado.



Un lugareño ayuda a soldados argentinos a revisar un contenedor en su establecimiento. Sólo contiene pasto y forraje para sus ovejas (Telam).


Estoico, en soledad, el soldado custodia la entrada de la Base Militar Malvinas. Los vidrios de las ventanas están hechos añicos o han desaparecido por los efectos de las bombas. Los tambores de gasolina le sirven como apoyo (Foto: Eduardo Farré).


Marineros de una fragata inglesa, como espectadores en un partido de fútbol, acompañan el aterrizaje de un Sea King con heridos a bordo. Contemplan la escena con tranquilidad e, inclusive, un par de ellos toma fotografías. El mar permanece planchado (Foto: AFP).


Cepillos en mano, estos marineros del portaaviones Hermes quitan la sal marina del ala izquierda de una Sea Harrier de la Royal Navy. En las próximas horas, tendrá dura oposición de aviones y la defensa antiaérea argentina (Foto: AFP).


No hay tiempo que perder. El quirófano espera a un soldado herido. La urgencia está marcada porlos pasos de los socorristas (Foto: Télam).



El UH1H ambulancia está a punto de aterrizar en el rompehielos Irízar convertido en buque hospital. Un auxiliar dirige la maniobra (Foto: Eduardo Farré).


El frío está pegado en sus rostros. La naturaleza no ayuda. El clima es implacable. Medio adormilados, inexpresivos, con la nieve rozando sus botas y en una precaria posición, esperan los combatientes en su trinchera. (Foto: Telam / Román von Eckstein).



Desde la parte trasera de un helicóptero Chinook, vigila las posiciones argentinas durante un vuelo entre el estrecho San Carlos y Pradera del Ganso. El arma permanece fija en sus anclajes (Foto: Eduardo Farré).


Domingo 2 de mayo de 1982, pasadas las 16. Dos estallidos sacuden al crucero General Belgrano. La mole herida por dos torpedos lanzados desde un submarino nuclear, comienza a escorar. En minutos se va a pique. Una cámara capta el momento. En aquellos primeros minutos, más de 300 hombres pierden la vida. El resto escapa en botes inflables. Son más de 700. Un hecho decisivo para el devenir del conflicto (Foto: archivo privado).


La bruma y la niebla lo envuelven. En soledad, sabe que sus sufrimientos han terminado. No más bombas, estallidos, ni muerte. La amargura de la rendición también lo golpeará sin piedad (Foto: archivo privado).


Así llegaban y así se iban, volando a ras del piso y “besando” los montes cercanos. Las Chanchas estuvieron casi 428 horas en el aire y transportaron 450.000 toneladas de carga en 60 vuelos (Foto: Eduardo Farré).


El momento pudo haber sido registrado en cualquier lugar del país. En la estación de ómnibus de la ciudad de Junín, una madre y su hija despiden al ser querido. Intuyen que marcha hacia lo desconocido (Foto: Juan Sandoval).


La emotiva despedida de un soldado que parte hacia las islas (Foto: Juan Sandoval).


El cartel es claro y visible, para que no queden dudas. Desde la Base Militar Malvinas, los pilotos de la Fuerza Aérea y de la Aviación Naval serán guiados al combate (Foto: Telam).


En el Apostadero de Puerto Argentino ya bajaron los hombres del Batallón de Infantería de Marina 5 y del Regimiento de Infantería 25 del Ejército, que tomaron el aeropuerto y avanzaron sobre la ciudad (Foto: Telam / Román von Eckstein).


Los últimos retoques para el lugar donde serán atendidos los heridos en combate. Médicos y enfermeras cumplirán una tarea sin descansos y contra reloj (Foto: Eduardo Farré).


Los prisioneros británicos son revisados minuciosamente. En primer plano, parte de sus equipos, armas y municiones. Pese a lo dramático de la escena, no hay tensiones ni reproches (Foto: Rafael Wollmann)



Las 10.46 de aquel 2 de abril. El soldado encabeza una de las tantas patrullas. Atrás, la iglesia católica de Saint Mary. Adelante, un auto inglés con el volante a la derecha, estacionado sobre la izquierda para circular en esa dirección. Al fondo, un vehículo anfibio argentino parece cumplir con las reglas de tránsito de las islas (Foto: Osvaldo Zurlo).


Se concretó la Operación Rosario. El 2 de abril las tropas argentinas recuperaron las islas Malvinas. Los soldados ingleses son requisados y mantenidos cuerpo a tierra. Esta fue una de las imagen que socavaron el orgullo británico (Foto: Rafael Wollmann).


Una vez recuperadas las islas, un contingente de soldados se apresta a embarcarse rumbo a Malvinas. Para muchos será su primera experiencia en avión. El Hércules de la FuerzaAérea los espera. Bolsones al hombro y fusiles en bandolera, no falta hasta el baldepara el mate cocido (Telam / Román von Eckstein).