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domingo, 22 de febrero de 2026

El cordobés Tito Withington bombardeó el refugio de Hitler y combatió en Malvinas

“Adolfo, cariños desde Argentina”. La historia de Tito Withington, el piloto cordobés que bombardeó la casa de retiro de Hitler y sirvió en Malvinas



Piloto en la guerra, el Sargento de vuelo en la RAF Tito Withington junto a su perro Peter. Observar en su hombro la insignia de Argentina. (Archivo Claudio Meunier. Coloreada por Jean Marie Gillet).



Allan Claudio Withington Gutiérrez (Tito) nació en Villa Huidobro, Provincia de Córdoba. Fue piloto de la Royal Air Force en la Segunda Guerra Mundial y de la Fuerza Aérea Argentina en la guerra de Malvinas

Claudio Meunier || Para LA NACION

El sargento de vuelo Withington cree que va a morir. Está convencido de que sus efímeros 22 años y su humanidad se esparcirán por el aire. Es copiloto, integra una fuerza de 359 cuatrimotores pesados Avro Lancaster que pertenecen a la temible Royal Air Force británica. ¿Su misión? Bombardear el hogar de retiro de Adolf Hitler en Berchtesgaden, en la zona montañosa de Baviera, sur de Alemania.

La historia es increíble. El calendario de guerra no registra la acción, secretísima, pero sí la fecha: 25 de abril de 1945. Withington está acostumbrado a volar de noche, al amparo de la oscuridad, pero esta vez se aproxima al blanco a plena luz del día y se siente indefenso. Volar sobre Berghof -tal es el nombre de la residencia de vacaciones del líder nazi- se presenta como una experiencia desagradable. El fuego antiaéreo oscurece el cielo y sacude su nave. Ve explosiones en el aire que arrojan esquirlas hirvientes y amenazan su bombardero, repleto de combustible y explosivos. Aparece lo que luego describirá como una alfombra negra que crece y se multiplica en segundos. “Quienes vuelen dentro de ella, no vivirán”, sentencia. Es cierto, serán olvidados, pasarán a formar parte de la fría estadística de máquinas perdidas en acción.

Un cuatrimotor pesado Avro Lancaster como el que voló Tito Withington cuando bombardeó la casa de vacaciones de Adolf HitlerShutterstock

Un tripulante de su bombardero acaba de ingresar en el mundo del pánico. Reza y llama a su madre. Withington -como todos a bordo- lo escucha por sus auriculares y le ruge a través de la radio interna del avión:

-¡Silencio en la frecuencia!

Observa su reloj. Las agujas marcan las nueve y media de la mañana. Está satisfecho: llegaron a destino a la hora planeada. Sin embargo, las construcciones elegidas para su destrucción desaparecieron bajo una cortina de niebla artificial que los alemanes lanzaron sobre el área para despistar a los invasores. Parte de la aviación aliada se adelanta para resolver el problema: a baja altura, 16 bombarderos Mosquito lanzan bengalas fumígenas sobre la fortaleza alpina, demarcando el blanco.

De inmediato, la lluvia de bombas se manifiesta. Una de ellas lleva una dedicatoria, en idioma español, escrita con tiza: ¨Adolfo, cariños desde Argentina¨. Su autor, es el Sargento de vuelo Withington.

El objetivo, Berghof, es alcanzado. Pero Hitler no se encuentra allí, permanece en Berlín. Sin embargo, comunicaciones interceptadas y decodificadas dan cuenta de una importante visita en el lugar: el recién llegado es nada menos que el ex Jefe de la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana, Hermann Göring, quien había sido destituido dos días atrás y puesto bajo arresto por orden de “el Führer”. Fue castigado por enviar un telegrama el 23 de abril de 1945 a la Cancillería del Reich solicitando permiso para asumir el liderazgo de Alemania.

Imagen de Berghof, nombre de la residencia de vacaciones del líder nazi, después del bombardeo

Queda por delante, el peor momento: escapar del área. El fuego antiaéreo, cierra el paso a la fuerza de ataque. Withington ve como, muy cerca suyo, los motores de un bombardero norteamericano explotan con los ocho tripulantes dentro. Observa tres paracaídas que se abren y flotan. Lo que queda del avión, desaparece en una bola de fuego arrastrando a sus desventurados miembros. Él piensa: “Hoy no voy a morir”. Y su Lancaster, por alguna especie de milagro, sobrepasa la mortífera trampa y deja atrás Bavaria.

Göring escapa con vida del bombardeo. Poco después es capturado y sentenciado en Núremberg. Se suicidará en su celda, el 15 de octubre de 1946: una píldora de cianuro lo ayuda a evadir la horca. Withington, sin embargo, vivirá seis décadas y hablará muy poco de aquella terrible experiencia.

EL CORDOBÉS INDOMABLE

Allan Claudio Withington Gutiérrez (Tito) nació en Villa Huidobro, Provincia de Córdoba. El 11 de septiembre de 1923. Hijo de Allan Withington, administrador rural y Doña Julia Gutiérrez, ama de casa, fue criado junto a sus dos hermanas en el campo, donde aprendió a cabalgar, enlazar, ayudar a carnear, marcar, señalar y cuerear. Solía conducir un pequeño sulky y también aprendió a guiar la carreta que transportaba fardos. Lo bautizaron Firpo, en homenaje al pugilista argentino, pues de pequeño le gustaba el box. Desafiaba y combatía en desventaja de edad. Sus contendientes eran otros niños, en su mayoría mayores, hijos de los peones. No la pasaba nada bien.

Sus padres, cansados de su conducta, le aplicaban disciplina. Ante esa adversidad, desarrolló un fuerte instinto de supervivencia y auto conservación: emergió un ágil atleta que evadía con éxito, ‘casi siempre’, el cinto de su padre, corriendo dentro de la casa, a través de las habitaciones.

Vencidos, sus progenitores no dudaron en pedir ayuda para encauzar tanta energía. Entonces, la civilización intervino. Tito fue enviado a Buenos Aires bajo la tutela de sus abuelos y se convirtió en alumno del colegio Oates en Hurlingham. La institución dirigida por el severo director “Mr. Cuff” logró calmar los bríos del pequeño Withington. Allí le enseñaron primero modales y luego el idioma inglés.

“Mi deber, como argentino, era unirme a la causa aliada”

Al concluir su ciclo secundario, Withington revela a su progenitor cuál será su futuro: le dice que quiere ser aviador. Su padre se opone, le sugiere una carrera universitaria. Por primera vez abandona su país y se embarca rumbo a Europa para participar en la Segunda Guerra Mundial. Llega al puerto de Liverpool a bordo de un buque de carga. Quiere participar de la contienda por dos razones, como lo relató infinidad de veces: “Mi amigo Ian MacQueen me enviaba cartas sobre su vida que me entusiasmaron. Volaba bombarderos Avro Lancaster. Cuando me enrolé en Londres, el 9 de julio de 1942, me acompañó a la oficina de reclutamiento. Un mes tardé en comprender lo que era la guerra. Me golpeó de lleno: Ian desapareció junto a su tripulación, se esfumó durante una misión y no los volvió a ver nadie. El otro motivo por el que decidí alistarme era combatir al monstruo bruto de Hitler. Mi deber, al que consideré una obligación, como argentino, fue unirme a la causa aliada. Impedir que la lucha llegara mi país... como en 1982, cuando me uní a la Fuerza Aérea Argentina al enterarme que Gran Bretaña quería nuestras Islas Malvinas”, solía decir.

Junto a su bombardero Avro Lancaster en la base de RAF Kelstern durante su año de servicio (1945) en la fuerza de bombarderos británica. (Archivo Claudio Meunier).

Withington, que posee carácter y habilidad, es seleccionado para el curso de piloto que se dicta al otro lado del océano, en Oklahoma, Estados Unidos. Recibirá sus alas de piloto militar en la RAF en enero de 1944. Pero su aspiración de ser oficial es desechada. ¿El motivo? Problemas de disciplina. Durante su formación, Withington disputa un combate pugilístico contra un oficial de graduación que también es piloto. El demoledor castigo que le propina el argentino, deja a su contendiente fuera de lucha. Withington disfruta la victoria, pero sabe que todo tiene su costo. Poco después, el oficial toma represalias sobre su foja de servicio y Withington recibe el grado de “flight sergeant” (sargento de vuelo), el más bajo para un piloto.

Una vez terminado el curso, el jefe de la estación aérea le entrega sus alas (que lo convierten “oficialmente” en piloto), le estrecha la mano y le dedica unas pocas palabras:

-Sargento de vuelo Withington, felicitaciones. La guerra lo reclama. Hay órdenes para usted. Regresa a Europa.

Tras su adiestramiento en Estados Unidos, el cordobés Tito Withington recibe sus alas que lo convierten, oficialmente, en piloto

En Gran Bretaña, el cordobés se convierte en instructor de vuelo. El primer día, se presenta en la escuela con un sobrenombre que lo marcará el resto de su vida: “Tito”. A secas. Y ordena a todos lo que llamen así. Esto obedece a una razón precisa: se trata de una ocurrencia suya para alegrar a sus compañeros argentinos. Todos se divierten cuando sus alumnos, luego de cada práctica, se disculpan por sus maniobras realizadas con la torpeza de principiantes: “Sorry, Tito”, repiten. La frase, traducida al idioma español, por fonética, tiene un significado muy diferente al de un pedido de perdón...

El curso de la guerra lo lleva hacia a la acción. Realiza el curso de Ingeniero de vuelo y copiloto en bombarderos pesados. Se une al escuadrón 625 que opera cuatrimotores Avro Lancaster. Realiza diversas misiones, transporta ex prisioneros de países liberados que son repatriados a Gran Bretaña. Realiza misiones nocturnas lanzando tiras de papel metalizado a granel que, lanzadas por varios aviones y al mismo tiempo, saturan las pantallas de los operadores de radar alemán. Su Lancaster evade fuego antiaéreo, reflectores de búsqueda, cazas nocturnos y también la mala suerte, aquello que azota a tantos y que es esencial para seguir con vida.

Al finalizar la contienda en Europa, Withington se ofrece para combatir a los japoneses en el Pacifico. Pero no alcanza a cumplir su deseo: la guerra termina antes, tras el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Entonces solicita su baja y repatriación. El 11 de septiembre de 1946 se embarca con destino a su patria, Argentina. Contra todo pronóstico, se vuelve un conductor de camiones. Detrás del volante recorre la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe.

En junio de 1948, Aeroposta Argentina -la mítica empresa aérea patagónica- lo recibe. El jefe de la línea y organizador en la empresa, el mítico piloto Dirk Wessel Van Leyden entrevista a Withington. Realizan un vuelo de prueba, Van Leyden descubre que este joven de 25 años es un piloto autómata con mentalidad fría y calculadora. Piloto de carga a la Patagonia, será conocido por arrojar encomiendas desde el aire sobre estancias alejadas de la civilización, en las estepas de Santa Cruz.

Cdte Whitington, piloto civil comercial en Aeroposta Argentina S.A a su regreso de la Segunda Guerra Mundial. Withington fue elegido por Aerolíneas Argentinas, para realizar el curso de comandante en la primera promoción de la empresa estatal. (Archivo Claudio Meunier).

Pero no todo es aviación en la vida de Tito. En 1948 contrae matrimonio con Sheila María Hyland Archer, argentina, nacida en un campo de Ameghino, provincia de Buenos Aires. Ella es descendiente de irlandeses con dos hermanos voluntarios en la RAF: Harold, que sobrevivió a los vuelos en Avro Lancaster, y su hermano menor, Pedro, muerto sobre Orleans, Francia el 28 de julio de 1944 luego del desembarco en Normandía al ser derribado en su bombardero Lancaster por el as alemán Heinz Rokker. Tito y Sheila conforman una familia con siete hijos: cuatro varones y tres mujeres.

Claudio Alan Withington y Sheila Hyland, su esposa, junto a sus hijos. (Cortesía Cecilia Withington).

En 1950, cuando nace Aerolíneas Argentinas, Withington inscribe su nombre en la primera promoción de comandantes de línea. Continúa sus vuelos al sur y adquiere experiencia en bimotores DC-3 y cuatrimotores DC-4 y DC-6.

Una oferta prometedora lo aleja para siempre de Aerolíneas Argentinas. Se une a la planta fundacional de pilotos, en una nueva empresa. ¿Su nombre? Austral Líneas Aéreas. Volará el resto de su carrera en ella. Tito Withington registrará 30.000 horas de vuelo entre su trabajo como piloto comercial y sus tiempos en la RAF. Su carrera concluye el 25 de septiembre de 1978. La aviación comercial argentina pierde a uno de sus “millonarios del aire” (así se denomina a los pilotos que recorrieron, durante su carrera, un millón de kilómetros sin incidentes).

Como piloto de Austral, Tito Withington llevó a Nicolino Locche a Mendoza tras su consagración en Tokio. En la imagen, asoma por la ventanilla de la cabina de piloto.

Tito toma unas merecidas vacaciones, pero sólo mantiene los pies sobre la tierra unos pocos días. Se embarca como un simple pasajero a Estados Unidos. ¿El motivo? El Banco Italia adquirió un jet ejecutivo Learjet modelo 24D y lo contrató como su nuevo piloto.

VOLUNTARIO EN MALVINAS

El 2 de abril de 1982, sorprendido por la reconquista de las Islas Malvinas, se une a la causa. No entiende de política: Tito es solo un hombre de acción. Visita el edificio Cóndor de la Fuerza Aérea Argentina en Buenos Aires. Les dice que quiere volar con ellos. Le informan que será convocado y es consultado:

-Comandante Withington, ¿qué edad tiene y cuantas horas de vuelo registra?

Withington es categórico en su respuesta:

-59 años, 30.000 horas de vuelo y voluntad para el combate.

Tito, dos veces voluntario, marcha hacia una nueva guerra, pero esta vez en un avión sin armas. Realiza traslados de pilotos entre las bases repartidas en la Patagonia. Y, como integrante del escuadrón Fénix, realiza vuelos sobre el mar con otros Learjet simulando ser cazas de combate para confundir a los radares enemigos. Habla y grita en ingles en la frecuencia radial del enemigo.

El Lear Jet, propiedad del Banco de Italia, con el que Tito Withington operó en la guerra de Malvinas. ¿Su misión? Traslados y, sobre todo, tareas de distracción en radares enemigos.

Al finalizar la guerra, Withington -que luego de la Segunda Guerra Mundial había sido incorporado como suboficial Auxiliar en la Fuerza Aérea Argentina- recibe la jerarquía de Alférez. Ya no vuelve a volar. Su mujer, Sheila, sus siete hijos y sus nietos lo ayudan a plegar sus alas. Le duele horrores saber que su vida como piloto terminó.

Arrastrado por su idealismo, se acerca a la política. Pero dura un suspiro: observa cómo se manejan en este nuevo escenario y se aleja. Se da cuenta que grita, más de lo que grita siempre. Que ya es demasiado.

Su vida social es activa y, cada tanto, lo invitan a volar. Un silencioso Alzheimer lo aleja de lo cotidiano. Muere el 19 de noviembre de 2009 en San Isidro. Es su último vuelo, sin retorno.

Veterano de guerra de Malvinas, durante un desfile junto a sus compañeros del escuadrón Fénix, a su lado Restituto Olguin, con quien lo unió una amplia amistad. (Archivo Claudio Meunier).

Conocido por ser un hombre serio, también una persona de risa inconfundible, atrajo a los pilotos más jóvenes, ellos no dudaban en seguirlo aunque fuese hasta las últimas consecuencias. Aquellos aviadores que lo conocieron, aquellos que escucharon hablar de él. Aquellos que lo siguen recordando, aquellos que lo conocen desde ahora, siempre fue llamado y como el, siempre lo quiso, Tito Withington.

Tito Withington junto a Jimmy Harvey oriundo de Junín. Ambos pilotos en la RAF durante la Segunda Guerra Mundial y luego pilotos comerciales en el país. Se convierten en los ultimos mohicanos de una conflagración antigua y otra moderna.

Fotografiado por su hija Cecilia en la localidad de Florida, Tito Withington junto a otras de sus aficiones, las motos. (Cortesía Cecilia Withington).





domingo, 11 de junio de 2023

Operación Tabarin para alejar el control argentino de Malvinas en la SGM

Imágenes de una operación de alto secreto de la SGM a la Antártida para establecer bases y mantener a Argentina fuera de las Malvinas



George Winston || War History Online


Base A, Port Lockroy, establecida el 11 de febrero de 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb, 1944; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A119). Copyright: Crown (caducado).



Es fácil imaginar todas las batallas acaloradas del Teatro Europeo de la Segunda Guerra Mundial que tienen lugar en Francia, Bélgica o África del Norte, todas las campañas discutidas en la clase de historia en la escuela.

Pero también tuvieron lugar otras operaciones. Algunos no fueron conocidos en absoluto durante los años de guerra, porque los gobiernos o la prensa no los mencionaron abiertamente.

En un paisaje helado y árido en la Antártida, la "Operación Tabarin" tuvo lugar entre 1943 y 1946. Fue tan importante, a su manera, como cualquiera de las infames batallas que ocurrieron en Europa y el norte de África. Simplemente sucedió "por debajo del radar" y no se habló de ella una vez que se empezó.

Los aliados se preocupaban continuamente por el acceso del enemigo a las rutas de navegación y otras aguas. Eso también era cierto en la Antártida y sus alrededores, donde Gran Bretaña tenía una gran participación en el territorio que había reclamado a principios del siglo XIX. Argentina había comenzado a hacer valer los derechos de las Islas Malvinas plantando su bandera en la Isla Decepción en 1942.


Ubicación de la Isla Decepción en las Islas Shetland del Sur. Foto: Apcbg CC BY-SA 3.0

En consecuencia, Winston Churchill propuso una operación secreta cuyo propósito era doble:
  • vigilar los barcos enemigos que llegan al territorio de Gran Bretaña en la Antártida y 
  • garantizar la autoridad de Inglaterra sobre las Islas Malvinas para proteger el área de Argentina. 
Gran Bretaña tenía la intención de dejar en claro que todavía tenía autoridad en el área, particularmente en las Islas Malvinas.

El equipo de 14 hombres de la Operación Tabarin incluyó a un científico del Museo Británico, y sus diarios acaban de ser publicados en un nuevo libro, The Secret South. El libro detalla la operación, el establecimiento de diferentes bases y las luchas y alegrías de un viaje tan arduo.

 
Descarga de tiendas para establecer la Base A en Port Lockroy, 1944. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A1 / 29). Copyright: Crown (caducado).

Algunos historiadores ven la Operación Tabarin como la expedición más singularmente vital jamás realizada por Gran Bretaña para continuar su investigación sobre la Antártida y sus recursos. Condujo al establecimiento de una instalación de investigación de vanguardia que examinó la geografía, el clima y otras ciencias naturales.

El líder de la operación, James Marr, era un zoólogo marino. Él y el gobierno británico reclutaron a otros hombres para el viaje cuyos talentos y habilidades se prestaron a los objetivos de la expedición.

 
Cdr James Marr, RNVR, líder de Tabarin, 1943-44. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A7). Copyright: Crown (caducado).

Ivan Mackenzie Lamb fue uno de esos hombres aventureros. Se unió a los largos e intensos viajes en trineo a través de la isla Wiencke y a otro viaje de 800 millas alrededor de la isla James Ross. Lamb contribuyó directamente al establecimiento de bases tripuladas en Deception Island, Hope Bay y Goudier Island. Las bases se erigieron lentamente durante el período de dos años del viaje.

 
Capitán Andrew Taylor RCE, topógrafo y líder de expedición durante el segundo año de Tabarin. Taylor asumió el mando con muy poca antelación y fue instrumental en el éxito de la temporada 1945-46. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / A8 / 0). Copyright: Crown (caducado).

Las fotografías de Lamb en The Secret South revelan la camaradería, y las tribulaciones, de una tarea tan difícil. Pero los editores del libro señalan que, además de su habilidad detrás de la cámara y su experiencia científica como botánico, Lamb aportó algo más al viaje:

"De alguna manera", escriben, "quizás los [aspectos] más importantes del carácter de Lamb, al menos cuando se juzga en el contexto peculiar de una expedición polar, fueron su empatía y amabilidad".


Victor Marchesi, capitán del barco de apoyo a la expedición, HMS William Scoresby, y el segundo al mando. (Fotógrafo: Michael Sadler; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/2 / E402 / 43a) Copyright: Crown (caducado).

El gobierno británico insistió en que su preocupación por los barcos enemigos que perturbaban las líneas de suministro era la única razón de la expedición. Sin embargo, eso no era del todo cierto.

También le preocupaba la insistencia de Argentina en que las Islas Malvinas eran su territorio legítimo. La Operación Tabarin ayudaría a asegurar los derechos de Gran Bretaña en la Antártida y las Malvinas estableciendo bases permanentes y tripuladas.


Norman Marshall (zoólogo) trabajando en el laboratorio de la Base D, Hope Bay, 1945. (Fotógrafo: Ivan Mackenzie Lamb; Reproducido por cortesía del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19/1 / D194). Copyright: Crown (caducado).

De hecho, esta operación secreta sería una de las razones por las que Gran Bretaña y Argentina se enfrentaron en 1982 durante un conflicto de 10 semanas llamado Guerra de las Malvinas, aunque ninguna de las partes declaró formalmente la guerra. Aún así, el asunto nunca se ha resuelto: cada país todavía cree que el territorio es legítimamente suyo.

Los diarios de Lamb, publicados 70 años después de su viaje a la Antártida, revelan otro capítulo más en las operaciones hasta ahora desconocidas llevadas a cabo por los Aliados para disuadir a los alemanes en cada punto de acceso. Ningún barco enemigo se acercó mientras los hombres estaban allí, y Lamb regresó a Gran Bretaña cuando expiró su contrato de dos años.


William Scoresby acercándose a la Isla Decepción, 1944. (Fotógrafo: James Edward Farrington, operador de radio; cortesía reproducida del Servicio Británico de Archivos de la Investigación Antártica. Archivos ref: AD6 / 19 / 1A / 201/3). Copyright: Crown (caducado).

Los editores también señalan: "Cualesquiera que sean los objetivos quijotescos que lo motivaron a unirse a la expedición, no puede haber ninguna duda sobre la contribución de Lamb al éxito de la Operación Tabarin".


Tapa del libro.

El libro The Secret South: A Tale of Operation Tabarin ya está disponible en Amazon.

sábado, 24 de diciembre de 2022

SGM: La planificación de Rattenbach del potencial desembarco de 1941

A 80 años del plan secreto para recuperar las Malvinas: “Lo difícil será la tentativa de reconquista de los ingleses”

El capitán de fragata Ernesto Villanueva realizo en 1941 un trabajo de 35 carillas donde analizaba desde el lugar del desembarco a las fuerzas terrestres que debían permanecer en las islas, que fue debatido en secreto en la Escuela de Guerra Naval. La crítica de Rattembach, el mismo militar que juzgó con su informe a los responsables de la guerra de 1982
Tropas argentina en Malvinas tras el desembarco de 1982 Télam

No sería la primera vez y mucho menos la última pero el 26 de septiembre de 1941 oficiales navales argentinos planificaron la recuperación de las Islas Malvinas, teniendo en cuenta que “la guerra actual ha hecho evolucionar la política internacional en tal forma, que es de temer la transferencia de las islas a otra nación, ya sea de la América del Sur o del Norte. La República Argentina debería preparar secretamente un golpe de mano en forma de apoderarse de las mismas antes de que cambien de dueño y crear así una situación de hecho a su favor”.

El trabajo de 35 carillas y un anexo (mapa inglés de 1936 sobre el que se trabajó), firmado por capitán de fragata Ernesto R. Villanueva, fue presentado y debatido en la mayor reserva dentro de la Escuela de Guerra Naval.

Era lo que podría llamarse un trabajo de “mesa de arena”, una hipótesis, que solo se haría realidad si se concretaba. Contemplaba, bajo el título de “Cooperación entre el Ejército y Armada”, lo que más tarde se denominaría “conjuntez”. Es decir, la combinación armada de las dos fuerzas bajo un mando único y tras un objetivo común. El planeamiento guardaba la noble misión de “restituir al país un archipiélago que le pertenece, cuya situación estratégica es de vital importancia para la defensa marítima de la nación” y su territorio “constituye un índice de riqueza importante restado al patrimonio nacional”.

La mirada del autor del plan establecía que “el carácter del teatro de operaciones y la probabilidad de que la operación no exigirá vastas operaciones militares en tierra, la definen como de acción casi exclusivamente naval; dado el carácter de reintegración al país y las posibilidades de que después de entrar en posesión deben defenderse las islas contra fuerzas organizadas que intenten reconquistarlas o posesionarse de ellas, habrá conveniencia en hacer intervenir fuerzas del Ejército”. Argumentos similares a los que se escribieron en 1982.

Luego, en varias carillas, se hace un relevamiento del clima, el suelo, la flora, la fauna, la población y el aspecto físico del archipiélago donde se desarrollaría la acción armada. Seguidamente se analizan varios puntos para un desembarco y fondeadero para la escuadra cercano a Puerto Stanley (Puerto Argentino). En este sentido el área de Berkeley Sound (Bahía Anunciación) “con tres excelentes fondeaderos (Puerto Johnson, Stag y Puerto Louis) aptos para fondeaderos de hidroaviones” constituye una zona de gran ventaja porque “las fuerzas allí desembarcadas se encontrarían a sólo 20 Km. de Puerto Stanley”. Además Berkeley “constituye un excelente fondeadero para toda la Escuadra, una vez asegurada su limpieza de campos minados”.

La Operación Rosario de recuperación de las Malvinas en marcha en 1982. Vehículos anfibios sobre un buque de transporte

Al margen de analizar otras zonas para el desembarco, el trabajo pone la lupa sobre Puerto Stanley y sus puntos principales (oficinas administrativas, zonas de aduana, arsenal del Almirantazgo, abastecimiento, residencia del gobernador). Con las fotografías realizadas para el estudio señalan que en esos días se encontraba fondeado el crucero HMS Ajax que había tomado parte en la Batalla del Río de la Plata contra el panzerschiff Admiral Graf Spee (1939).

“Hemos establecido que la principal riqueza de las Malvinas la constituye la cría de ovinos; ésta aseguraría la provisión de carne a las tropas de desembarco; por otra parte, infinidad de chorrillos de agua cristalina, provenientes de los morros y colinas, aseguran la provisión de agua”.

Nada se dice de la industria pesquera ni de la explotación petrolera porque son fenómenos posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Luego se observa que “dadas las condiciones climáticas, constituyen factores de importancia la cantidad y tipo de equipo, así como la clase, cantidad y calidad de los alimentos para las tropas”.

En cuanto a las fuerzas de defensa británicas observaron que “la única fuerza existente que podría organizarse la constituye un grupo de 200 voluntarios que se estiman bien equipados con armas modernas pero con escasa preparación militar. Si se reforzara con personal desembarcado de algún crucero que se encuentra en Puerto Stanley…no pasaría de 300 hombres, por lo que cabe apreciar que como máximo la defensa local no estaría formada por más de 500 hombres”.

Teniendo en cuenta esos posibles efectivos "la Escuadra activa (argentina) podría transportar, sin mayor inconveniente, un batallón de Infantería de Marina en pie de guerra".

Ese batallón de 1000 hombres sería repartido en 2 acorazados, cruceros pesados, un crucero ligero, 12 torpederos, un buque tanque y 9 rastreadores. El millar de efectivos "estarían organizados" en "3 compañías de fusileros con ametralladoras de 7,65; una compañía de ametralladoras pesadas con 3 morteros de 81mn y 3 ametralladoras de 20mn; 1 batería de artillería con 4 cañones de 75mn y una sección de comunicaciones, con un transmisor portátil combinado de onda corta e intermedia y 2 receptores, uno para cada tipo de onda".

Los efectivos del Ejército (750) serían movilizados en 2 buques de transporte tipo ARA Chaco. “Es decir que la fuerza expedicionaria se compondría de un total de 1.750 hombres. Si la Escuadra no se viera precisada a operar contra fuerzas navales, estaría en condiciones de desembarcar un contingente de 500 marineros como refuerzo en caso necesario, es decir que en total la operación puede ser realizada con 2.250 hombres”.

Como sucedió en 1982, el plan de Villanueva entendía que "el menor costo de la operación está basado en la sorpresa". Si la operación es descubierta y si el objetivo estratégico inmediato fuera Puerto Stanley, al adversario "no le quedaría otra solución que reunir y concentrar sus fuerzas en Puerto Stanley para resistir allí a la invasión o bien iniciar desde las colinas una resistencia de guerrillas".

Vehículos anfibios sobre el ARA Cabo San Antonio en su desembarco en Malvinas en 1982

Una vez detectada la maniobra “las autoridades locales utilizarán de inmediato la R.T. (radio-telégrafo) para solicitar protección a las fuerzas navales inglesas o norteamericanas que se encuentren en el mar. Por tal razón, uno de los primeros objetivos de la aviación embarcada sería destruir con bombas la estación R.T. de Stanley… una operación similar habría que realizar con la estación R.T. de bahía Fox. No se podría evitar que la noticia fuera transmitida por cable a Montevideo a menos que se cortara el cable, empresa difícil por desconocerse su punto de salida y la orientación que lleva, a no ser que se corte en el punto de llegada, mediante un oportuno sabotaje en Montevideo”. Como se observa, la operación entrevé la posibilidad de circunscribir no solamente a los británicos en el conflicto sino también sumar a los estadounidenses y los uruguayos.

A continuación los planificadores del ataque analizan nuevamente la conveniencia de decidir la zona de desembarco. Se estima que Puerto William (Puerto Groussac) se encuentre minado y con menor probabilidad lo mismo suceda en el seno de Berkeley (Bahía Anunciación). Luego de otros considerandos se estima como más conveniente la playa de 2.700 metros de extensión en la bahía Uranie (o Urania) al sur de la Bahía Berkeley (Anunciación).

"Asegurado el desembarco en la playa Uranie y tanteada la reacción de la defensa, se procederá de inmediato al desembarco de las fuerzas restantes en la misma playa […] con el fin de asegurar la sorpresa, el desembarco se iniciará en las primeras luces del día".

¿Cómo se estableció la combinación del mando de las fuerzas o la “conjuntez”? El plan, en su página 22, dice que la tarea de desembarco “es una operación de carácter esencialmente naval” y que por lo tanto se estima que en dichas las operaciones la unidad de comando debe ser otorgado al Jefe de la Escuadra con un Estado Mayor combinado.

Una vez en tierra –y en dirección a Puerto Stanley—”el máximo interés pasa a ser privativo del Ejército, en consecuencia el Jefe de la Escuadra delegará en el Jefe del Ejército de mayor graduación la dirección y responsabilidad de la operación en tierra”.

Por el contexto mundial, el autor pensó que Gran Bretaña estaba demasiado ocupada en otros lugares del mundo como para atender la suerte de unas pequeñas islas coloniales.

El Coronel Benjamín Rattenbach se encargó de analizar el plan naval de 1941. Fue el mismo militar que, con el grado de Teniente General (RE), analizó y juzgó a los responsables de la Guerra de las Malvinas en 1982

Al final del trabajo se encuentra el análisis o la crítica de la planificación. La tarea la realizó el Teniente Coronel Benjamín Rattembach, el mismo militar que, con el grado de Teniente General (RE), analizó y juzgó a los responsables de la Guerra de las Malvinas en 1982.

El observador sostiene que “las Malvinas hasta ayer representaban un objetivo más bien lejano de nuestras posibilidades estratégicas. Hoy han pasado a un plano de mayor realidad, por lo cual estamos obligados a ocuparnos de ellas”. Estima que “el cursante” aporta con su trabajo “una valiosa fuente de información” y “en lo que atañe al golpe de mano que sirve de tema a este trabajo, mi opinión es que no ofrecerá mayores dificultades, ni siquiera en caso de haber sido reforzado el personal de tierra con alguna tropa de desembarco de la Escuadra del Atlántico Sur. Lo difícil será más bien lo posterior: el mantenimiento de las islas frente a una tentativa de reconquista de los ingleses”.

El Capitán de Fragata Ernesto R. Villanueva no era para la Armada un desconocido para esa época. Hasta un año antes se había desempeñado como Agregado Naval de la Embajada Argentina en Brasil y años más tarde trabajaría en el área de Personal y llegaría a sumergirse posteriormente en la “contrainteligencia”.

El mundo que rodeaba a Villanueva el 26 de septiembre del 41, cuando firmó el plan de invasión a las Malvinas, atravesaba una conflagración mundial y, justamente, ese día todo parecía dirigirse hacia una victoria militar de la Alemania nazi. Ese mismo 26 de septiembre las tropas alemanas terminaban de ocupar la industrializada ciudad de Kiev, durante su avance arrollador en la Unión Soviética; Gran Bretaña se debatía en soledad en todos los frentes de guerra y los Estados Unidos todavía no habían sido atacados por Japón. Recién entraría en la guerra el 7 de diciembre de 1941.

La Argentina mientras tanto, presidida por el conservador Ramón Castillo, observaba en silencio bajo el paraguas de la “neutralidad” y luego la “no beligerancia”.

En ese mismo tiempo el ex presidente Marcelo Torcuato de Alvear observó que la situación exterior era muy grave: “¿Y nosotros? ¡En el mejor de los mundos! Una conmoción universal pone en peligro los ideales, los principios, las doctrinas que son esencia de nuestra nacionalidad, y nosotros, en tanto, estamos entreteniéndonos en los atrios para que salgan elegidos Juan, Pedro o Diego”.

Vehículos anfibios en Puerto Argentino durante la Operación Rosario en 1982

Luego profetizo: “Yo, como viejo argentino, a quien por la ley de la vida, queda ya poco tiempo para estar en su país, me permito llamar la atención a mis compatriotas y decirles: Señores, mucho cuidado; estáis jugando el destino de la patria. En vuestras manos se halla la solución que requiere con urgencia y patriotismo la República. Haced de las luchas cívicas una cuestión secundaria, para que prevalezcan los intereses permanentes de la Nación como cuestión primordial”.

Durante 1940, lo más importante que se puede encontrar de los trabajos de Ernesto Villanueva en Río de Janeiro son sus observaciones sobre el acercamiento de Brasil con los Estados Unidos de Norteamérica. Los informes de jefe naval parece que no fueron tomados en cuenta, cuando dice: "El Brasil construirá una cadena de Bases Navales a que se refiere el Ministro de marina en su discurso reciente con técnicos, material y dinero de los EE.UU. y los pondrá a disposición de estos; se proseguirá con el programa de defensa de costas, con la construcción de Bases Aéreas ya construidas por la Panair y el Ejército aumentará su material y sus efectivos".

También informó de la posibilidad de un viaje del presidente de Brasil a Washington que finalmente no se concretó. Todas esas gestiones culminarían más tarde, el jueves 28 de enero de 1943, con el encuentro secreto en la ciudad brasileña de Natal entre Getulio Vargas y Franklin Roosevelt.

El presidente norteamericano venía de su encuentro con Winston Churchill y los generales franceses Henri Giraud y Charles De Gaulle en Casablanca, Marruecos, donde acordaron: Planes para la invasión de Sicilia (Italia); la decisión de invadir Francia en 1944 (Normandía); demandar al Eje la “Rendición Incondicional” y endurecer las acciones contra Japón.

El presidente de Brasil Getulio Vargas cuando recibió a su par norteamericano Franklin Roosevelt

Ese jueves 28, el presidente Vargas salió de Río de Janeiro dejando a su hijo Getulinho hospitalizado, víctima de poliomielitis, para encontrase con una persona que la padecía. Los dos mandatarios tuvieron dos largos encuentros. Uno en un barco de guerra de los EE.UU. atracado en el puerto de Natal, en la costa del Río Potengi (de ahí el nombre de la cumbre presidencial). Luego visitaron la Rampa de hidroaviones y pasearon a bordo de un jeep mientras dialogaban.

En un momento, cuentan los historiadores, conversaron a solas porque ambos hablaban francés. En esos dos días que pasaron en Natal los dos acordaron:

1) EE.UU, aceptó firmar acuerdos de asistencia militar y la creación de la Fuerza Expedicionaria Brasileña (FEB), constituida por infantes, marinos y aviadores militares.

2) EE.UU prometió acelerar la construcción de “Volta Redonda”, la madre de la industria siderúrgica de Brasil (Roosevelt sugirió 5 años y Vargas la consiguió en tres).

3) Brasil aceptó la permanencia de la base estratégica en Natal para que los aviones de los EE.UU. abastezcan a sus tropas en África, Oriente Medio y Asia.

4) Brasil aceleró las entregas de caucho, considerado “oro blanco” (para los neumáticos y demás usos), micas, tungsteno, monacita y otros minerales.

5) El control y la seguridad del Atlántico Sur también fue analizado. Alemania ya había hundido cargueros brasileños.

En Buenos Aires el encuentro fue muy mal visto, aunque el canciller Enrique Ruiz Guiñazú lo consideró “lógico y natural”. A diferencia de la Argentina, en Brasil, con más realismo, consideraban a los EE.UU. como una potencia y analizaban la posibilidad de ubicarse como una “potencia asociada”.

El 2 de agosto de 1944 Winston Churchill dijo en la Cámara de los Comunes: “Sentimos profunda pena y gran angustia, como amigos de Argentina, que en estos tiempos de prueba para las naciones ella no ha considerado oportuno tomar su lugar sin reserva o calificación del lado de la libertad, y ha elegido aliarse con el mal, y no solo con el mal, sino con el lado perdedor. Confío en que mis comentarios serán tenidos en cuenta, porque esta es una guerra muy seria”.

La Argentina recién romperá relaciones con Alemania y Japón el 26 de enero de 1944 y les declara la guerra el 27 de marzo de 1945, a escasas semanas del suicidio de Adolf Hitler (30 de abril de 1945) y la caída de Berlín.

 

viernes, 2 de diciembre de 2022

Vida de soldado: Dos historias en Italia en la SGM y Argentina en Malvinas

De la Segunda Guerra Mundial a Malvinas: el testimonio estremecedor de “Dos soldados”

La escritora argentina Ángela Pradelli reúne en este libro los testimonios de un italiano y un argentino atravesados por distintas guerras. El miedo, la añoranza, el frío, el hambre, la sed, la cercanía de la muerte narrados en primera persona.
Infobae

Ángela Pradelli. Testimonios de dos guerras.

Pietro Freschi, italiano nacido en Bruni en 1922, y Héctor Roldán, un argentino de Santa Fe del año ‘62, están separados por medio siglo y miles de kilómetros. Pero tienen algo que los une: la guerra. En la Segunda Guerra Mundial y en la Guerra de Malvinas fueron soldados y testigos y, luego de varios años, testimoniantes. Dos soldados, de Ángela Pradelli, es una crónica descarnada y recoge sus relatos en primera persona sobre la enfermedad y las marcas traumáticas e imborrables. Un libro que cuenta el pasado pero que resignifica el presente.

Aquí, fragmentos de Dos soldados:

Pietro Freschi Soldado italiano de la Segunda Guerra Mundial (Bruni, 1922 - Piacenza, 2009)

A mí me tocó el cuartel 3 A / P. M. G, soldado prisionero de guerra. Nos imprimieron esa abreviatura en el brazo. Unos días después, un funcionario ruso nos reunió a todos los italianos y nos dijo que iríamos a recorrer el campo. Primero fuimos a un sótano, era una sala muy grande adonde llevaban a los prisioneros para torturarlos brutalmente. Después fuimos hasta la zona de los crematorios, eran seis. Aún había esqueletos quemados en todos los hornos. Luego nos llevaron a un cobertizo donde había una montaña de ropa, vimos pantalones cortos y abrigos de niños muy pequeños.

Ahí cerca, una gran montaña de zapatos de adultos, y al lado, otra montaña formada por los pequeños zapatos de los niños. No se puede entender el sadismo que tuvieron los alemanes con esos pequeños inocentes. No pude soportarlo y me largué a llorar, también los otros prisioneros. Era insoportable ver todo eso. ¿De qué eran culpables esos niños? Hemos visto de todo ahí: lentes, cabellos, carteras y portafolios, muchas fotografías, dientes y dentaduras postizas. Nos fuimos de ese lugar convulsionados por esas imágenes. Créame, lo que he visto ahí no lo he olvidado en toda mi vida. El tiempo pasaba y nunca había ninguna noticia sobre mi regreso a Italia. Una vez al día, un oficial ruso se reunía con nosotros en una plazoleta, y nos daba las noticias de la guerra. Pero cuando le preguntábamos sobre la vuelta a casa nos decía que no sabía nada todavía acerca de la repatriación.

Dolor y horror en dos guerras

Héctor Roldán (Santa Rosa de Calchini, departamento de Garay, Santa Fe, Argentina, 1962)

Más que los ingleses y sus bombas, los enemigos verdaderos eran el hambre y el frío, que era muy húmedo. Cuando uno se sentaba en cualquier lado, se mojaba. Las pocas noches en que veíamos que no pasaba nada, sólo se quedaban despiertos las guardias y nosotros salíamos de las posiciones y, con la ropa toda mojada, nos metíamos en la bolsa de dormir y dormíamos acurrucados entre las piedras o en el refugio.

El frío lo traspasaba a uno. Hubo soldados que sufrieron «pie de trinchera». Con todo el cuerpo mojado, los pies se les enfriaban tanto que se les ponían morados, ya no les circulaba la sangre y no los sentían. A los que se les hacía una gangrena, los llevaban a la enfermería o al hospital y les cortaban los dedos. Todavía creíamos que el relevo podía llegar, y todos los días teníamos la misma conversación. Nos preguntábamos quiénes serían, qué les íbamos a decir, y eso nos ponía contentos. Pero iban pasando los días y el relevo no llegaba y nosotros estábamos mal, nuestro estado era muy malo, físicamente estaba vez peor, y moralmente ya estábamos jugados, como quien dice. Sinchicay y yo veníamos de la misma compañía, Nácar, pero en Malvinas no estuvimos juntos.

Él estaba en monte Williams, más o menos a unos trescientos metros hacia la izquierda de monte Tumbledown. Era un chaqueño grandote, robusto, que tenía partido el diente de adelante y se le notaba mucho porque siempre se reía. Era bueno, inocentón. No perdió la sonrisa ni cuando lo agarraron, pobre Sinchicay. Le había robado una lata de Cornedbeef al cabo Lamas, que era el jefe de grupo. Alcanzó a comérsela y hasta le convidó una tajada a un compañero, pero tuvo que escapar para el lado de la casa amarilla o para el pueblo, porque Lamas lo descubrió y ordenó que lo buscaran.




domingo, 21 de marzo de 2021

Portaaviones: HMS Venerable (futuro V2 25 de Mayo) y HMS Implacable


HMS Implacable y HMS Venerable (al fondo)

HMS Venerable R63 y HMS Implacable R86


HMS VENERABLE

HMS Venerable (R63)

  • Pedido: 7 de agosto de 1942
  • Constructor: Cammell Laird
  • Número de astillero: 1126
  • Establecido: 3 de diciembre de 1942
  • Botado: 30 de diciembre de 1943
  • Asignado: 17 de enero de 1945
  • Retirado: abril de 1947
  • Destino: Vendido a los Países Bajos el 1 de abril de 1948
  • Carrera (Holanda)
  • Nombre: HNLMS Karel Doorman (R81)
  • Homónimo: Karel Doorman
  • Adquirido: 1 de abril de 1948
  • Asignado: 28 de mayo de 1948
  • Retirada: 29 de abril de 1968
  • Montaje: 1955-1958
  • 1965-1966
  • Destino: Vendido a Argentina el 15 de octubre de 1968
  • Carrera (Argentina)
  • Nombre: ARA Veintcinco de Mayo (V-2)
  • Homónimo: Fecha de la Revolución de Mayo
  • Adquirido: 15 de octubre de 1968
  • Asignado: 12 de marzo de 1969
  • Retirado: 1997
  • Fuera de servicio: Inoperable en 1990
  • Montaje: 1969
  • Puerto base: Base Naval de Puerto Belgrano
  • Destino: piezas de repuesto proporcionadas para NAeL Minas Gerais y el resto se desechó en 2000

Créditos de las fotografías: Colección de Alan Green, Vic Australia





HMS IMPLACABLE

  • Carrera (Reino Unido)
  • Establecido: 21 de febrero de 1939
  • Botado: 10 de diciembre de 1942
  • Asignado: 28 de agosto de 1944
  • Retirado: 1 de septiembre de 1954
  • Identificación: Número de banderín: R86
  • Destino: Desechado en Inverkeithing en 1955
  • Características generales
  • Clase y tipo: Portaaviones de clase Implacable
  • Desplazamiento: 23,825 toneladas estándar
  • 32,624 toneladas a plena carga
  • Longitud: 766,5 pies (233,6 m)
  • Manga: 95,75 pies (29,18 m)
  • Calado: 29 pies (8,8 m)
  • Propulsión: Turbinas de vapor (8 calderas Admiralty de 3 tambores, 4 ejes, turbinas con engranajes Parsons), 148.000 shp.
  • Velocidad: 32 nudos (59 km / h)
  • Alcance: 11.000 millas náuticas (20.000 km) a 14 nudos (26 km / h)
  • Complemento: 1.400 (incluido grupo aéreo)
  • Armamento: 8 × cañones navales gemelos QF de 4,5 pulgadas
  • 48 × QF 2 cañones navales
  • 27 × cañones Oerlikon de 20 mm
  • Aviones transportados: 81 en 1945 con un parque de cubierta permanente

Historia


Fue depositada en Fairfields Shipyard en Clydeside tres meses después de que su barco hermano Indefatigable y estaba claramente destinado a la Flota Británica del Pacífico una vez que funcionó. Su primer oficial al mando fue el capitán Lachlan Mackintosh de Mackintosh, pero fue reemplazado en la promoción por el capitán Charles Hughes-Hallett antes de navegar hacia el Lejano Oriente.

Al entrar en servicio, el nuevo portaaviones atacó al acorazado alemán Tirpitz a fines de 1944. El 27 de noviembre de 1944, aviones Fairey Barracuda del portaaviones bombardearon dos barcos noruegos que transportaban prisioneros de guerra aliados, matando a 2.571 a bordo del Rigel, uno de los mayores desastres marítimos. nunca. Aparentemente, los barcos fueron confundidos con transportes de tropas alemanas.

Aviones Avengers, Seafires y Fireflies de la Royal Navy Fleet Air Arm avistados en la cubierta del portaaviones HMS Implacable calientan sus motores antes de despegar. Otras unidades de la flota británica se pueden ver al fondo.
El Implacable llegó a Sydney el 8 de mayo de 1945 (Día V-E). Se unió al escuadrón de portaaviones de la flota británica del Pacífico como reemplazo de Illustrious, que debía regresar al Reino Unido para una reparación importante.

Entre otros tipos de aviones, Implacable operaba el Fairey Firefly, el Supermarine Seafire y el Grumman Avenger.
Su primera operación como parte del BPF fue contra los aeródromos japoneses en Truk en las Islas Carolinas.
El barco permaneció en aguas del Pacífico después del final del conflicto, convirtiéndose en el buque insignia de Sir Philip Vian cuando asumió como vicealmirante BPF por un período. Regresó al Reino Unido a tiempo para el Victory Parade.

Escuadrones llevados


30 Ala de caza naval: 800 NAS, 801 NAS (1943-1945)
8. ° Grupo aéreo de transportistas: 801 NAS, 828 NAS, 880 NAS, 1771 NAS (1945 en adelante)
En marzo de 1945 transportó 81 aviones: 48 Seafires, 21 Avengers y 12 Fireflies.

Créditos de las fotografías: Colección Allan Green, Vic Australia

Detalles: Wikipedia

Ship Spotting

martes, 31 de mayo de 2016

La dilatada historia del USS Phoenix (CL-46)/ ARA Gral Belgrano


USS Phoenix, posteriormente bautizado ARA Gral. Belgrano
USS Phoenix (CL-46)

USS Phoenix (CL-46), fue un crucero ligero del crucero clase de Brooklyn. Ella era la tercera Phoenix de la Marina de los Estados Unidos. Después de la Segunda Guerra Mundial, el buque fue trasladado a la Argentina en 1951 y finalmente fue rebautizado General Belgrano en 1956. General Belgrano fue hundido durante la Guerra de las Malvinas en 1982 por el submarino nuclear británico HMS Conqueror, el único barco que se han hundido en combate por un submarino de propulsión nuclear en tiempos de guerra.

Ella fue colocada el 15 de abril 1935 por el New York Shipbuilding Corporation, Camden, Nueva Jersey; lanzado el 13 de marzo 1938; patrocinado por la señora Dorothea Kays Moonan; y comisionado en Filadelfia Navy Yard el 3 de octubre de 1938, el capitán John W. Rankin en el mando. Su nombre fue en honor de la ciudad capital del estado de Arizona.


Período de entreguerras

Shakedown la llevó a Puerto de España, Trinidad. Ella continuó Santos, Brasil, luego a Buenos Aires, Argentina, a Montevideo, Uruguay, y finalmente a San Juan, Puerto Rico. El nuevo crucero regresó a Filadelfia en enero de 1939. En marzo de 1939 se transitó el Canal de Panamá para el nuevo puerto de San Pedro, California. A partir de junio 1939 hasta abril de 1940, realizó una gira por la costa oeste con puerto de escala en Santa Cruz y San Francisco, California, Portland, Oregon, y los puntos intermedios. Durante marzo 1940 estaba en camino a Lahaina Roads, Maui y luego a nuevo puerto de Pearl Harbor, Hawai.

Segunda Guerra Mundial

Phoenix entonces funcionó de la costa oeste y se basó más tarde en Pearl Harbor. El 7 de diciembre 1941 durante el ataque a Pearl Harbor que estaba anclado al sureste de la isla de Ford cerca de Solace. Observadores a bordo de Phoenix avistaron el sol naciente de Japón en los aviones que llegan a baja altura sobre la isla de Ford y unos segundos más tarde cañones de la nave los llevaron bajo el fuego. Phoenix escapó ileso del desastre y poco después del mediodía estaba en marcha para unirse a los cruceros de St. Louis, Detroit y varios destructores en una búsqueda improvisada grupo de trabajo, sin éxito, de los portaaviones enemigo.

Phoenix siguiente acompañó al primer convoy a los Estados Unidos desde Pearl Harbor después del ataque y regresó a la vez con otro convoy.

El 12 de enero 1942 Phoenix con dos destructores partieron de San Francisco escolta de la "Australian - Suva" convoy compuesto por los transporte de tropas SS Mariposa, SS Presidente Coolidge para Melbourne y el presidente Monroe (destinado a Suva) en el primer convoy grande a Australia después de Pearl Harbor. De particular importancia este convoy fueron las tropas, cincuenta aviones de combate P-40 crated destinados a las Filipinas y Java, municiones, materiales de construcción y los oficiales seleccionados por el departamento de guerra para formar el núcleo de lo que se convertiría en la sede de MacArthur en la zona sudoeste del Pacífico comando siendo formado en Australia como Fuerzas del Ejército de Estados Unidos en Australia (USAFIA), conocido como el Grupo "Recuerde Pearl Harbor". Desde hace algún tiempo el crucero operado en aguas australianas escolta de barcos de los guardias, una vez al vapor hasta el norte de Java.

El Phoenix acompañó a los Transporte del Ejército de Estados Unidos Willard A. Holbrook y al transporte australiano Duntroon y Katoomba, que había sido sustituido por la retirada del Mariposa, como MS.5 convoy dejando Melbourne 12 febrero por Fremantle y en última instancia con destino a Colombo, Ceilán con tropas y suministros con destino a la India. En Fremantle el portaaviones Langley y buque mercante Sea Witch se unieron a la caravana con Un informe de febrero de salida 22 para Colombo. De particular interés en la carga del convoy y en concreto la de Langley y Sea Witch eran aviones P-40, originalmente destinados a las Filipinas, que habían sido entregados a Australia antes por Mariposa y el presidente Coolidge en el convoy escoltado por Phoenix desde San Francisco . El plan había sido que en el alivio de Phoenix por un crucero británico en las proximidades de la Isla del Coco iba a acompañar a Langley y la bruja del mar de Java En lugar Langley y bruja del mar estaban destinados a romper con el convoy de Tjilatjap, Java bajo las órdenes del Almirante Helfrich recibidos el día después de la salida desde Fremantle y proceder de forma independiente para entregar sus aviones. Langley fue atacado y hundido el 27 de febrero. Sea Witch hizo la entrega con éxito el 28 de febrero al igual que los resultados de la Batalla del Mar de Java habían sellado el destino de las islas. Los aviones fueron destruidos crated entregados antes del montaje de los niegan al enemigo. [9] Phoenix entregado escolta de los buques con destino Colombo a unas 300 millas al oeste de la Isla del Coco al HMS Enterprise en 28 de febrero y volvió a Fremantle el 5 de marzo 1942.

Durante los siguientes meses, Phoenix está vigilado en el Océano Índico, escoltó un convoy a Bombay, y estuvo presente en la evacuación de Java.


Phoenix pasando los acorazados West Virginia y Arizona en Pearl Harbor en 1941.

Bajo el mando del capitán Joseph R. Redman, Phoenix era una parte de la Task Force 44 a finales de 1942. Con sus destructores que acompañan a Timón, Mugford y Patterson, participó en la Operación Lilliput, alternando con el crucero ligero australiano HMAS Hobart y sus destructores que acompañan para cubrir los convoyes al sur de Nueva Guinea.

Phoenix partió Brisbane, Queensland, Australia para el reacondicionamiento en el astillero de Filadelfia en julio de 1943 antes de llevar a Secretario de Estado Cordell Hull a Casablanca. Luego fue asignado a la 7ma flota y navegó por el Pacífico Sur.

El 26 de diciembre, en compañía del crucero Nashville, ella bombardeó la zona de Cabo Gloucester de Nueva Bretaña, rompiendo las instalaciones en tierra en un bombardeo de cuatro horas. Phoenix cubierto fuerzas de desembarco, ya que bajaron a tierra y amueblado apoyo de fuego contra puntos fuertes enemigos que no habían sido demolidas. En la noche del 25-26 de enero de 1944, la nave participó en una incursión de la noche en Madang y Alexishafen, Nueva Guinea, los bombardeos a instalaciones costeras.


El vicealmirante Thomas C. Kinkaid (centro izquierda) con el general Douglas MacArthur (centro) en el puente de mando de Phoenix durante el bombardeo antes de la invasión de Los Negros Island.


Phoenix luego se trasladó a las islas del Almirantazgo para apoyar la 1ª División de Caballería en un reconocimiento-en-vigor Los Negros Island el 29 de febrero. Cuando las tropas fueron a tierra después del bombardeo prelanding, resistencia enemiga era tan débil que una retirada no era necesario y la isla fue ocupada. General Douglas MacArthur estaba a bordo durante el curso de las operaciones.

Los días 4 y 7 de marzo de Phoenix, Nashville, y HMAS Shropshire bombardeado isla Hauwei del Grupo Almirantazgo. cañones enemigos en esta isla había amenazado posiciones aliadas en el Almirantazgo, en particular en la isla de Manus; y, a pesar de fuego de vuelta de la playa era pesado, baterías enemigas dejaron de fuego cuando las conchas de los cruceros irrumpen en sus proximidades.

Hollandia (conocido actualmente como Jayapura), Nueva Guinea, fue el siguiente en caer a la ofensiva anfibia de montaje. Este asalto más grande hasta entonces llevada a cabo por las fuerzas estadounidenses, fue lanzado por 200 barcos. Phoenix bombardeó la costa en la zona de la Bahía de Humboldt-Hollandia como las tropas desembarcaron el 22 de abril, y los apoyó, ya que consolidaron sus ganancias y se preparan para nuevos ataques a lo largo de la costa noroeste de la isla grande. Phoenix bombardeó campos de aterrizaje y áreas de dispersión de avión a través Wakde y Sawar en la noche del 29-30 de abril para neutralizar el peligro de ataques aéreos sobre las posiciones aliadas ganado recientemente en Nueva Guinea.

las tropas del general Douglas MacArthur junto aterrizaron en Arare el 17 de mayo para asegurar los campos de aviación para apoyar otras operaciones en el área de Nueva Guinea Holandesa. Esta cabeza de playa se amplió posteriormente para incluir Wakde isla por una orilla a orilla del movimiento de tropas. Phoenix bombardeó la zona Toem y acompañó a las tropas a la playa de desembarco.

Un asalto anfibio en la isla de Biak, Geelvink Bay, siguió. Allí, MacArthur previsto establecer una base avanzada para los bombarderos pesados. Con Nashville y Boise, Phoenix sortied de Humboldt Bay el 25 de mayo y dos días más tarde apoyó el aterrizaje. La resistencia fue tenaz. Mientras que el grupo de trabajo disparó contra instalaciones costeras, dos de los destructores de escolta fueron alcanzados por proyectiles de baterías de la costa. Phoenix acabó con el emplazamiento del arma con dos salvas de ella en 5 (130 mm) / 25 baterías de cal.

 El 4 de junio, frente a la costa noroeste de Nueva Guinea, ocho bombarderos japoneses atacaron grupo de trabajo de Phoenix. Dos limita su atención a Phoenix. A pesar de los disparos de la nave no golpeó los planos, se desvió sus carreras de bomba. Ambos aviones lanzaron bombas, una de las cuales se revientan en el agua cerca de Phoenix, matando a un hombre e hiriendo a otros cuatro con fragmentos. El barco también sufrió algo de escape bajo el agua y daños en las hélices. La noche siguiente, el avión volvió a atacar a Phoenix. Esta vez, los bombarderos del torpedo bajo vuelo pareció que ella procedió a través del estrecho de Japón, entre la isla de Biak y Nueva Guinea, pero su fuego y tácticas evasivas evita el daño.

Phoenix y su grupo de trabajo frustraron un intento enemigo para reforzar sus guarniciones en la noche de 8-9 de junio. Cuando entraron en contacto con los barcos americanos, los destructores japoneses se volvieron y huyeron a una velocidad tan alta que sólo una división destructor estadounidense fue capaz de llegar a tiro. Después de una pelea de ejecución de tres horas a larga distancia, Phoenix y sus hermanas rompieron acción.

Con Boise y diez destructores, Phoenix sortied desde el puerto de Seeadler en los Admiralties y bombardeó las defensas en tierra antes que las fuerzas estadounidenses aterrizaron en la isla de Noemfoor el 2 de julio. Después de la batalla, muchos aviones japoneses y destrozados muertas fueron encontradas en la zona de destino asignado a Phoenix.

Boise, Nashville, Shropshire, Phoenix y HMAS Australia se unieron para la ocupación de Morotai en las Islas Molucas el 15 de septiembre. Los cruceros bombardearon cercana isla de Halmahera para cubrir el aterrizaje y proteger a las fuerzas de asalto, ya que bajaron a tierra contra la continua oposición de luz.

La reconquista tan esperado de Filipinas comenzó con el desembarco en Leyte. Phoenix, unido al Primer Grupo Cubrir, fuertemente bombardeado las playas antes del aterrizaje de gran éxito el 20 de octubre. Sus baterías silenciados un punto fuerte enemigo que soporta el avance de un batallón del 19º regimiento de infantería y continuó aportando callfire eficaz.

En la batalla del Golfo de Leyte, Phoenix era una unidad del grupo de almirante posterior Jesse Oldendorf, que aniquila la Fuerza meridional japonesa en la batalla del estrecho de Surigao. Phoenix disparó cuatro salvas manchado, y cuando el cuarto hit, se abrió con todas sus baterías de 6 pulgadas (152 mm). El objetivo más tarde demostró ser Yamashiro, que se hundió después de 27 minutos de fuego concentrado de la flota americana. El japonés también perdió Fuso y tres destructores en la batalla, y los aviones estadounidenses se hundió Mogami al día siguiente.

Phoenix continuación, patrulló la boca del Golfo de Leyte para proteger las posiciones aliadas en tierra. En la mañana del 1 de noviembre de 1944, diez enemigos torpedo-bombarderos ella y barcos atacados acompañan. En 0945, Phoenix abrió fuego y cinco minutos más tarde, Claxton fue golpeado por un kamikaze. Casi en el mismo instante, realiza desde Phoenix de 5 en armas (130 mm) fijados otro avión incendiado, pero no pudo evitar que el buceo en la amura de estribor de Ammen. En 0957, un avión haciendo una carrera de torpedo en Phoenix fue derribado por fuego de ametralladora de la nave, pero en pocos minutos un atacante golpeó Killen.

Después de una pausa de dos horas y media, más kamikazes llegaron y, en 1340, se calificó como un golpe contra el destructor Abner Lee. aviones japoneses atacaron a los otros destructores su estado actual por el barco que se hunde, pero Phoenix derribado uno de los asaltantes.

Phoenix volvió a ser atacado por los aviones enemigos, el 5 de diciembre y fue acreditado con la asistencia en la destrucción de dos atacantes. Cinco días más tarde, un kamikaze intentó chocar contra el barco, pero fue derribado por el fuego 40 mm, cuando sólo 100 yardas (100 m) de distancia. Fue en este momento Phoenix sufrió su única víctima mortal en tiempos de guerra.


El Comandante y oficiales compañeros del USS Pearl Harbor rinden homenaje a un monumento dedicado a la nave argentina ARA General Belgrano durante un servicio de recuerdo 25 aniversario

Mientras se procede a la zona de asalto fuera de Mindoro el 13 de diciembre, el barco estaba constantemente bajo ataque por aire kamikazes individuales. Ese día, un kamikaze solitario golpeó Nashville. El 15 de diciembre, una concha de 5 pulgadas (127 mm) de Phoenix derribado un avión dando vueltas a 8.500 yardas (7,8 km). La nave entonces amueblado su apoyo habitual de incendios y se cubrió las fuerzas de desembarco. Esto dio a los aliados una base desde la que atacar a las rutas de navegación de Japón a través del Mar del Sur de China y para ablandar a Luzón para las próximas aterrizajes.

En el camino al Golfo de Lingayen para la invasión de Luzón, puestos de observación a bordo de Phoenix avistaron la torreta de un submarino de buceo en el Mar de Mindanao fuera Siquijor. El submarino sumergido y disparó dos torpedos, que Phoenix esquivado. Taylor voló el submarino enano a la superficie y su apisonada.

Luego vino Bataan y Corregidor, tomada de 13-28 de febrero de 1945. Phoenix operaciones de rastreo de minas cubierta en Balikpapan, Borneo, 29 de junio al 7 de julio. La resistencia de los cañones costeros era inusualmente pesada. Las minas y artillería hundieron o dañaron 11 dragaminas. Phoenix amueblado fuego de apoyo y las olas de asalto aterrizó.

Phoenix estaba en camino a Pearl Harbor para el reacondicionamiento cuando Japón se rindió. Ella fue a su casa y, al llegar al Canal de Panamá el 6 de septiembre, se unió a la Flota del Atlántico. Su estado se redujo en comisión, en reserva, en Filadelfia el 28 de febrero 1946.

En servicio de Argentina

Fue dado de baja el 3 de julio de 1946, y se mantuvo en Filadelfia hasta que fue vendido a la Argentina el 9 de abril de 1951. Fue comisionada en la Armada Argentina como Diecisiete de Octubre (C-4) el 17 de octubre de 1951, rebautizado General Belgrano en 1956, y hundido durante la Guerra de las Malvinas el 2 de mayo de 1982 por el ataque submarino británico HMS Conqueror con la pérdida de 323 vidas.


ARA Gral. Belgrano

Distinciones

Phoenix ganó once estrellas de la batalla para el servicio de la Segunda Guerra Mundial.

Además de las nueve estrellas de la batalla para la cinta asiática del Pacífico, obtuvo dos más para la cinta de la liberación de Filipinas. Parece que estos dos siempre se quedan fuera de su historia.

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